30/05/2021 10:16 GMT+7 Email Print Like 0

Sin Suoi Ho, un destino turístico impresionante en Lai Chau

Al llegar a Sin Suoi Ho en cualquier época del año, los visitantes se sentirán atraídos por el encantador paisaje y las costumbres tradicionales del pueblo mong que aún se conservan. El lugar se ha convertido en un punto brillante en el desarrollo del modelo de turismo comunitario, propiciando cambios significativos en la vida de sus pobladores.
Situada a una altitud de 1 500 metros sobre el nivel del mar, la aldea de Sin Suoi Ho es la residencia del pueblo mong, a casi 30 kilómetros de la ciudad de Lai Chau, cabecera de la provincia de igual nombre. La zona tiene un clima fresco durante todo el año, y condiciones favorables para desarrollar modelos de ecoturismo.
 Sin Suoi Ho tiene 10 familias que abran homestay que contienen rasgos unicos de los mong con materiales naturales...


Sin Suoi Ho en lengua mong significa “arroyo con oro”. Ese nombre es suficiente para evocar en los visitantes un pequeño pueblo tranquilo, lleno de árboles frutales con cascadas y arroyos susurrando día y noche.

El pueblo está rodeado por un bosque primitivo sorprendentemente hermoso, con el arroyo Vang (Oro) y la cascada Trai Tim (Corazón).



Los turistas exploran los bosques vírgenes en el pueblo de Sin Suoi Ho. Foto: Nguyen Luan/VNP
 

Los turistas exploran la cascada Trai Tim en el pueblo de Sin Suoi Ho. Foto: Nguyen Luan/VNP


Los turistas exploran los bosques vírgenes y la cascada Trai Tim en el pueblo de Sin Suoi Ho. Foto: Nguyen Luan/VNP


Casa en forma de nido de pájaros sobre antiguos árboles. Foto: Tat Son/VNP 


Valla de piedra en torno al pueblo. Foto: Tat Son/VNP


Techos de flores en Sin Suoi Ho. Foto: Nguyen Luan/VNP


La feria Sin Suoi Ho se celebra todos los sábados y domingos por la mañana. Foto: Quy Trung


Las mujeres todavía visten y tejen ropas tradicionales. Foto: Tat Son/VNP 


Presentación artistica de los mong en Sin Suoi Ho. Foto: Quy Trung 

Homestay decorado en rasgos de los mong. Foto: Tat Son/VNP
La corriente fue llamada así porque contenía mucho oro, pero nadie ha cavado en busca del metal precioso, y se ha mantenido intacta, en su estado primitivo. Antes, el camino de la aldea a la cascada atravesaba el bosque, a lo largo del arroyo, a través de 1 500 metros y era muy difícil de transitar. Desde 2015, todo el pueblo se ha movilizado para crear un sendero de piedras por el que es mucho más fácil andar y disfrutar el salvaje paisaje del bosque verde.
La feria Sin Suoi Ho se celebra todos los sábados y domingos por la mañana. Es donde los pueblos étnicos lleguen para intercambiar de todos, tales como la vida cotidiana, la cultura de la comunidad.  


Al llegar a Sin Suoi Ho, los visitantes se sorprenden al ver las casas de madera y adobe con arquitectura típica de los mong. El punto culminante y único de estas viviendas es la cerca de piedra fabricada a mano que la rodea; en algunas de ellas la entrada también está adornada con hermosas macetas de orquídeas. Esta estructura crea una casa sólida, fresca en el verano y cálida en el invierno. En el poblado todavía hay decenas de casas tradicionales.

Sin Suoi Ho también atrae a turistas debido a su rica vida cultural y espiritual, con melodías típicas que cautivan a la gente. Los pobladores aún conservan los valores del vestuario tradicional. Las mujeres mong visten y tejen ropas de lino, y mantienen la técnica única de dibujar con cera de abejas en las telas, que se ha transmitido de generación en generación.

La localidad tiene 136 hogares y 700 habitantes, todos mong. Diez de los hogares participan en el desarrollo del turismo comunitario. Actualmente, la aldea puede recibir más de 100 turistas al día, con precios que oscilan de 70 000 a 100 000 dongs por persona cada noche (de tres a cuatro dólares). En promedio, anualmente Sin Suoi Ho da la bienvenida a alrededor de 100 000 turistas nacionales y extranjeros.

Según Vang A Chinh, jefe de Sin Suoi Ho, con la “mina de oro” que representan la naturaleza y la cultura rica y diversa, el sitio se ha convertido en una apreciada aldea de turismo comunitario en la provincia de Lai Chau, por la labor metódica, consciente y profesional de su gente

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Por Tat Son, Nguyen Luan y Quy Trung