Hoang Van Doanh, vecino de la aldea Cam Gia 4, barrio Gia Sang, en la provincia de Thai Nguyen, tala los melocotoneros que murieron como consecuencia de las inundaciones. (Fuente: Hoang Tu/VOV) |
Tras el devastador tifón Yagi en septiembre de 2024 y luego el Matmo en octubre pasado, la zona de melocotoneros en flor de Cam Gia quedó seriamente dañada y desolada. Los productores locales sufrieron grandes pérdidas y numerosas familias vieron arruinadas por completo sus cosechas. En total resultaron afectadas 365 familias que cultivaban unas 30 hectáreas de melocotoneros, entre ellos numerosos ejemplares ornamentales y árboles antiguos de alto valor, cuidadosamente modelados.
Pero el amor por el oficio tradicional y la determinación de los locales venció aquellas adversidades. Al momento de contar con las condiciones favorables, se movilizaron de inmediato para limpiar los campos y huertos, sanear los suelos y replantar nuevos ejemplares. En el caserío Cam Gia 4, Hoang Van Doanh, propietario de un huerto de melocotoneros de unas 5000 metros cuadrados, se ha dedicado con esmero a recuperar y cuidar los árboles que lograron sobrevivir para esta temporada del Tet.
Hoang Van Doanh opta por plantar lirios y gladiolos con el fin de compensar parcialmente las pérdidas provocadas por las lluvias e inundaciones. (Fuente: Hoang Tu/VOV)
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“Solo hemos podido salvar unas cuantas decenas de melocotoneros, conservando los troncos para la siguiente cosecha. Después de las inundaciones, también empezamos a cultivar flores frescas, como lirios y gladiolos, para abastecer el mercado del Tet y generar ingresos adicionales para la familia”,comentó el floricultor Van Doanh.
A poca distancia de la finca de Van Doanh, el jardín del floricultor Nguyen Van Bang se ubica en una zona ligeramente más elevada, por lo que su área de cultivo muestra signos más alentadores. Con más de 20 años de experiencia, Bang intensificó la fumigación preventiva contra enfermedades, aplicó fertilizantes orgánicos y realizó podas para acelerar la recuperación. Cada melocotonero es cuidado y moldeado con esmero para asegurar su floración a tiempo para el Año Nuevo.
Nguyen Van Bang, residente en el barrio Gia Sang, provincia de Thai Nguyen, se dedica al cuidado de los melocotoneros tras el paso de las inundaciones. (Fuente: Hoang Tu/VOV) |
“Debido a las fuertes lluvias y las inundaciones, los árboles quedaron gravemente anegados, y las raíces del melocotonero son especialmente frágiles. Combinamos nuestra experiencia con técnicas de cuidado para ayudarlos a recuperarse tras las crecidas. Actualmente, los árboles están sanos y cumplen con los estándares de calidad del mercado”,señaló Van Bang.
Las autoridades del Comité Popular del barrio de Gia Sang acompañan de cerca a los productores en el proceso de reconstrucción, ofreciendo asistencia técnica y respaldo financiero a los hogares damnificados. En este marco, el Banco de Políticas Sociales aplica medidas de alivio crediticio como la reprogramación de pagos, la reducción de tasas de interés y la concesión de nuevos préstamos con el objetivo de impulsar la reactivación de la actividad productiva.
Los huertos de melocotoneros situados en zonas de mayor altitud, que permanecieron anegados durante un periodo más breve, han logrado mantenerse en líneas generales a salvo tras las inundaciones. (Fuente: Hoang Tu/VOV) |
La Asociación de Agricultores del barrio de Gia Sang también recorren huerto por huerto para evaluar los daños, orientar a los productores en las labores de rehabilitación y alentarlos a retomar la actividad. Asimismo, colaborando en la búsqueda de nuevas plántulas y en la mejora de los suelos, favoreciendo un desarrollo más estable de los cultivos. Nguyen Thi Thuy Nga, vicepresidenta de la asociación, señaló que este año solo alrededor del 50 % de las áreas de melocotoneros de Cam Gia podrán entrar en cosecha para el Tet.
“Animamos a los vecinos a concentrarse en la recuperación de las zonas que aún se conservan, a mejorar los suelos y a reanudar la producción. También hemos propuesto a varios bancos aplicar reducciones de intereses a las familias que mantienen préstamos, para que cuenten con mejores condiciones para reactivar su actividad”, manifestó.
Los desastres naturales se llevaron consigo gran parte del esfuerzo y los bienes acumulados, pero no lograron quebrar la determinación de la comunidad. En los campos y jardines de Cam Gia, nuevos brotes comienzan a surgir: los melocotoneros vuelven a echar raíces y a dar yemas, mientras los canteros de lirios y crisantemos recuperan su verdor. Todo ello augura una floración a tiempo para el Tet, que no solo devolverá ingresos a las familias, sino que también reafirma el espíritu de resiliencia y constancia de los habitantes en su camino de recuperación tras las inundaciones.