13/02/2021 11:18 GMT+7 Email Print Like 0

Los mong adoran al dios del bosque

Todos los años, cuando llega el Tet en la primavera, las familias mong del distrito de Vi Xuyen, provincia de Ha Giang, y las que viven en la Aldea de Cultura y Turismo de las Etnias Minoritarias de Vietnam (Hanoi), celebran una ceremonia para adorar al dios del bosque.
Los mong consideran que cada bosque está gobernado por un dios y adorarlo contribuye a que los aldeanos se mantengan saludables, obtengan cosechas abundantes y, sobre todo, fortalezcan su conciencia de conservación de ese espacio vegetal, cuna de la alimentación de todos.
La ceremonia de adoración se realiza en los primeros días del año, porque ese pueblo piensa que son los más limpios. En la jornada, las personas llevan ofrendas al lugar de culto, elegido por un sacerdote de renombre, conocedor de los rituales del clan. Los tributos incluyen cabra, pollo, toufú y banh chung.


El hechicero quema los papeles de adoración que contienen la sangre de los animales sacrificados. Foto: Viet Cuong / VNP 


Durante la ofrenda viva, el chamán quema las plumas de los animales sacrificados. Foto: Viet Cuong / VNP


El gallo es un sacrificio importante en todas las actividades espirituales del pueblo mong. Foto: Viet Cuong / VNP 


El hechicero vierte vino en el árbol sagrado. Foto: Viet Cuong / VNP 


Mujeres mong preparan las ofrendas. Foto: Viet Cuong / VNP 


La ceremonia de adoración al dios del bosque es importante en la vida del pueblo mong. Foto: Viet Cuong / VNP

Todos pueden asistir a la ceremonia, pero solo los hombres pueden participar directamente en los rituales.
El acto de homenaje se divide en dos partes llamadas ofrenda viva y madura. La primera consiste en ofrecer los animales que aún están vivos y deben ser sacrificados ante el altar para que el dios del bosque reciba su alma. Después de encender incienso, el sacerdote quemará los pelos del animal e invitará a la deidad a recibir sus almas. Al final, los animales son preparados para el segundo ritual.
En la ofrenda madura, el oficiante invita al dios del bosque a recibir los tributos y recita los deseos de los aldeanos para el año. El acto termina cuando el maestro consagra todos los papeles que contienen los sacrificios y riega vino en el árbol sagrado donde se encuentra el altar.
Después de los rituales, la gente suele escuchar historias antiguas y misteriosas sobre el carácter sagrado del bosque, contadas por el sacerdote para que todos confíen en que el dios los protegerá y apoyará.
No solo es una ceremonia tradicional única del pueblo mong, también tiene un significado muy importante como contribución a la promoción de la conciencia sobre la preservación y protección de los bosques y la vida sostenible
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Por Viet Cuong