En Vietnam, donde la economía digital se integra cada vez más en la vida cotidiana, la protección del derecho de autor y de los derechos conexos se ha convertido en un elemento esencial para salvaguardar la propiedad intelectual nacional, impulsar la innovación y fortalecer la confianza social en el entorno digital.
En medio de la acelerada transformación digital global, la defensa de los derechos de autor ha dejado de ser un asunto exclusivo de la comunidad creativa o de las empresas tecnológicas para convertirse en un indicador clave del desarrollo de un Estado de derecho moderno.
Cuando la tecnología se convierte en el “aliento” de la vida
En 2026, la economía digital en Vietnam ya no representa una visión de futuro, sino una realidad integrada plenamente en la vida diaria. La transformación digital no solo avanza en los grandes centros urbanos y económicos, sino que también llega a comunidades residenciales, hogares, zonas rurales y regiones montañosas. Actividades como las transacciones bancarias, las compras, la atención médica, la educación y los trámites administrativos se realizan cada vez más a través de plataformas digitales.
Vietnam entra así en una etapa en la que los datos son considerados un “recurso estratégico”, mientras la economía digital se consolida como uno de los principales motores del crecimiento nacional.
Uno de los fenómenos más visibles es la expansión de los pagos sin efectivo. En los dos primeros meses de 2026, las transacciones digitales crecieron más de un 40% respecto al mismo período del año anterior, con un auge especialmente notable de los pagos mediante códigos QR. Actualmente, el valor de las operaciones sin efectivo equivale a unas 28 veces el Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Al mismo tiempo, el comercio electrónico se ha convertido en un hábito de consumo generalizado. Según el Informe Digital 2025, el mercado vietnamita de comercio electrónico alcanzó ese año un valor cercano a los 36 mil millones de dólares, triplicando la cifra registrada en 2020. Cerca del 77% de los usuarios de internet en el país realizan compras en línea.
Vietnam cuenta hoy con unos 85,6 millones de internautas, equivalentes a más del 84% de la población. De ellos, casi 79 millones utilizan redes sociales como Facebook, TikTok y YouTube. Los vietnamitas pasan un promedio de 6,5 horas diarias en el entorno digital y el 96% accede a internet a través de teléfonos inteligentes. Estas cifras evidencian que internet ya no es una herramienta complementaria, sino un auténtico segundo entorno de vida para la sociedad moderna.
Otro avance significativo es el fuerte impulso del Gobierno digital mediante el Proyecto 06. La base de datos nacional sobre población se explota de manera amplia bajo el criterio de información “correcta, suficiente, limpia y viva”. Asimismo, la aplicación de identificación ciudadana VNeID sustituye gradualmente documentos físicos como la tarjeta de identidad, el seguro médico, la licencia de conducir y otros trámites administrativos.
Sin embargo, el rápido crecimiento del entorno digital también plantea desafíos inéditos para la protección de los derechos de autor y la propiedad intelectual. Con apenas un clic, películas, música, libros electrónicos, software o programas televisivos pueden ser copiados y distribuidos ilegalmente a gran velocidad. Por ello, proteger los derechos de autor no solo implica defender intereses económicos, sino también preservar los valores éticos, legales y el desarrollo sostenible de la sociedad digital.
Compromisos fundamentales en los tratados de libre comercio de nueva generación
En su proceso de integración internacional, Vietnam se ha adherido a numerosos tratados de libre comercio (TLC) de nueva generación, entre ellos el Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP) y el Tratado de Libre Comercio entre Vietnam y la Unión Europea (EVFTA). La protección de la propiedad intelectual, especialmente de los derechos de autor y conexos, figura entre los compromisos más relevantes de estos acuerdos.
El CPTPP exige reforzar significativamente la protección de los derechos de autor en el entorno digital e impone normas estrictas para combatir las infracciones en internet. Además, establece la aplicación de sanciones penales para diversas violaciones de derechos de autor y conexos cometidas a escala comercial.
Por su parte, el EVFTA fija estándares elevados en materia de ejecución de los derechos de propiedad intelectual y exige a Vietnam adherirse y cumplir los tratados internacionales de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) para fortalecer la protección en el ámbito digital.
Estos acuerdos comerciales de nueva generación no solo facilitan el intercambio económico, sino que también actúan como marcos legales que promueven un entorno empresarial transparente, justo y creativo. Una protección sólida de la propiedad intelectual fortalece la confianza de los inversionistas extranjeros para transferir tecnología, desarrollar industrias creativas y ampliar sus operaciones en Vietnam.
Reafirmar la posición de una nación que respeta la ley
Vietnam avanza gradualmente en la construcción de un marco jurídico integral, moderno y alineado con los estándares internacionales para proteger los derechos de autor y conexos. La Ley de Propiedad Intelectual se actualiza constantemente con el fin de incorporar los compromisos asumidos en el CPTPP, el EVFTA y los tratados de la OMPI.
El Despacho Oficial No. 38/CD-TTg del Gobierno vietnamita transmite un mensaje contundente sobre la necesidad de actuar “con rigor y sin zonas prohibidas” frente a las infracciones de propiedad intelectual, especialmente en el entorno digital.
No obstante, garantizar una protección efectiva de los derechos de autor en la era digital requiere más que leyes y regulaciones. Resulta indispensable construir una cultura de respeto a la propiedad intelectual en toda la sociedad. Los consumidores deben ser conscientes de que cada clic para acceder a contenido pirata, descargar material ilegalmente o utilizar software sin licencia contribuye al deterioro del ecosistema creativo nacional.
Una sociedad basada en el respeto a la ley no puede consolidarse si el esfuerzo creativo es robado o menospreciado. Por el contrario, cuando la propiedad intelectual recibe una protección seria y efectiva, se fortalece la confianza jurídica, se estimula la innovación y se eleva la competitividad nacional.
En una época en la que los datos, el conocimiento y la creatividad se han convertido en los activos más valiosos, proteger los derechos de autor significa también proteger el futuro del país. Más que una exigencia derivada de la integración internacional, se trata de la responsabilidad de una nación que busca reafirmar su posición en la economía digital global./.
VNA/VNP



