28/09/2021 16:19 GMT+7 Email Print Like 0

Sonrisas para niños

Cada año nacen en Vietnam alrededor de 3 000 niños con defectos maxilofaciales, como labio leporino o paladar hendido (una tasa de 1/700). Para los pequeños, además de los problemas de salud y las dificultades en la vida diaria, también hay obstáculos en la integración comunitaria. Durante los últimos 30 años, con la cooperación de hospitales desde el nivel central hasta el local, el Fondo para la Infancia de Vietnam, organizaciones benéficas nacionales e internacionales, han llevado a cabo numerosos programas de cirugía, devolviendo sonrisas y oportunidades a millones de infantes vietnamitas.
Estuvimos presentes en una jornada de examen médico de infantes en el Departamento de Odontoestomatología del Hospital Nacional de Niños de Vietnam durante el período de distanciamiento social en Hanoi. La imagen de pequeños de dos a tres meses en brazos de sus padres, con graves discapacidades de los labios, hizo que los médicos estuvieran más decididos a tener éxito en su trabajo.

Según el doctor Do Van Can, jefe del Departamento de Odontoestomatología, las hendiduras labiales y palatinas en los niños pueden deberse a muchos factores, como contaminación ambiental, radiación, madre que consume drogas durante los primeros tres meses de embarazo o la genética. De acuerdo con los estándares de algunas organizaciones internacionales, los niños con tales deformidades generalmente se someten a cirugía a la edad de tres a seis meses. Sin embargo, el Hospital Nacional de Niños de Vietnam realiza cirugía de labio leporino a los 1-3 meses de edad y cirugía de paladar hendido a los 12-18 meses. En los casos de labio leporino doble, que a menudo viene con paladar hendido, los pacientes tienen que seguir un régimen de tratamiento desde el nacimiento hasta la edad adulta.

Esa tarde, seguimos al equipo del doctor Can al quirófano, cuando le realizaron una cirugía de labio leporino doble a Nguyen Minh Quan, de tres meses. Ngan, su madre, llevó al bebé al quirófano siguiendo a los médicos, con las preocupaciones y la ansiedad reflejadas en su rostro. La intervención, que duró casi dos horas, fue una prueba para la mamá, que puso todas sus esperanzas en los médicos para ayudar a recuperar la sonrisa de su hijo.

 

Programa de cirugía de paladar hendido para niños en el Hospital Vietnam-Cuba en julio de 2011, auspiciado por Operación Sonrisa. Foto: Cong Dat / VNP


El doctor Do Van Can, jefe del Departamento de Odontoestomatología del Hospital Nacional de Niños, examina un paladar hendido pediátrico. Foto: Cong Dat / VNP 

 Revisión preoperatoria en el Hospital Vietnam-Cuba, en julio de 2011. Foto: Cong Dat / VNP

 Un pequeño paciente es llevado al quirófano del Hospital Nacional de Niños. Foto: Cong Dat / VNP

Administrando la anestesia. Foto: Cong Dat / VNP
  

 
Corrección de los labios. Foto: Cong Dat / VNP
 
Las cirugías suelen durar de una a dos horas, en dependencia del grado de la afección. Foto: Cong Dat / VNP

Pasaron más de dos horas y Quan salió del quirófano con los labios curados. La ansiedad se convirtió en felicidad cuando Ngan sostuvo al bebé en sus brazos. El niño todavía dormía profundamente cuando el médico le indicó cómo cuidarlo después de la cirugía. Los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas a la espera de la recuperación del futuro de su pequeño.
 
Con alrededor de 3 000 niños que nacen con deformidades maxilofaciales anualmente, se estima que todavía hay unos 10 000 que no tienen acceso a los servicios médicos auspiciados por Operation Smile Vietnam. Por ello, la organización se fijó el objetivo de examinar y tratar a unos 2 000 pacientes cada año, con decenas de cirugías realizadas en todo el país.
 
Nguyen Viet Phuong,
representante jefe de Operation Smile Vietnam
Después de la operación, el doctor Can señaló que la mayoría de los niños con defectos de nacimiento en los labios y el paladar provienen de familias pobres. En los últimos años, ha habido muchos programas caritativos que brindaron oportunidades de operación para que los niños vietnamitas recuperaran sus brillantes sonrisas. Esos planes dan prioridad a las familias con bajos ingresos y apoyan parcialmente los costos de viaje y alojamiento de las familias de los pacientes. Actualmente, el Departamento de Odontoestomatología del Hospital Nacional de Niños de Vietnam, con el apoyo de la Fundación NCF de Taiwán y la organización Smile Train, dispone de fondos para apoyar la cirugía de labio leporino y paladar hendido por una cantidad de 2,2 millones de dongs/niño. Para el período comprendido entre octubre de 2019 y septiembre de 2021, el departamento ha brindado respaldo financiero a más de 700 infantes.

Generalmente, los niños con labio leporino, paladar hendido o dientes desalineados, después de la cirugía deben someterse a terapia del habla. Por ello, la Fundación NCF y la Organización Smile Train también colaboran con el hospital en la capacitación de especialistas en cirugía, logopedia, ortopedia y odontología. La terapia del habla es fundamental para el desarrollo de los infantes, por lo cual el Departamento de Odontoestomatología coordina con el Centro de Audiología y Terapia del Habla.

 

 En la sala de postoperatorios. Foto: Cong Dat / VNP 


 
Después de la operación, el paciente infantil permanece hospitalizado hasta que se le retiran los puntos. Foto: Cong Dat / VNP 

Los médicos visitan regularmente a los niños después de la intervención quirúrgica. Foto: Cong Dat / VNP




Terapia después de una cirugía en el Centro de Audiología y Terapia del Habla, del Hospital Nacional de Niños. Foto: Cong Dat / VNP


 La vida cotidiana en el hogar de Zhang Gia Bao, de cuatro años de edad, quien ha estado en tratamiento desde los dos meses de nacido. Foto: Cong Dat / VNP

El doctor Thanh, que trabaja en esa institución, explicó que la terapia debe seguir un proceso metódico para ayudar a los niños a desarrollar una pronunciación adecuada al llegar a la edad escolar. En la primera etapa, es necesario estimular el flujo de aire en ellos para que salga por la boca cuando hablan, luego dejar que escuchen las palabras, sonidos y oraciones que no han expresado bien. Cuando aprenden las palabras con claridad, es hora de usar el método de sugerencias de pronunciación y subir de nivel lentamente a las frases o la pronunciación de oraciones cortas. En la última etapa, los niños pueden practicar conversaciones con otros.

Actualmente, los programas de cirugía de la sonrisa para niños no solo se realizan en el Hospital Nacional de Niños de Vietnam, sino también en otros centros, desde los de nivel central, como el Hospital Nacional de Odonto-Estomatología, el Hospital Vietnam-Cuba y el Hospital Central Militar 108, hasta hospitales provinciales y municipales de todo el país. El apoyo, tanto financieramente como con capacitación médica, provienen de fuentes como Operation Smile Vietnam, la Fundación Project Vietnam, la Fundación NCF de Taiwán, Smile Train, ESSO y el Fondo para Niños de Vietnam, así como de una serie de empresas vietnamitas.

Entre las primeras organizaciones sin fines de lucro en trabajar en el campo de la atención de la salud pública en el país, Operation Smile emprendió examen y cirugía gratuitos para niños con paladar hendido, labio leporino y otras deformidades maxilofaciales desde 1989. Comenzó como una iniciativa del veterano John Connor y 38 voluntarios estadounidenses. Durante unos 30 años, la entidad ha propiciado el tratamiento de más de 62 000 niños en todas las provincias y ciudades de esta nación.

Nguyen Viet Phuong, jefe de Operation Smile Vietnam, dijo que con alrededor de 3 000 niños que nacen con deformidades maxilofaciales anualmente, se estima que todavía hay unos 10 000 sin acceso a los servicios médicos de la organización. Por ello, cada año se han fijado el objetivo de examinar y tratar a unos 2 000 pacientes, con decenas de cirugías realizadas en todo el país.

Conversamos con Ngo Xuan Long, de 26 años, quien participó en el programa gratuito de cirugía de sonrisa, organizado por el hospital A Thai Nguyen en asociación con Operation Smile Vietnam y la compañía Samsung, a la edad de 10 años.

“Cuando era niño, mis amigos se burlaban de mí y me insultaban. Esto me avergonzaba, me sentía cohibido y tenía miedo de comunicarme. Después de registrarme en este programa gratuito de cirugía, me sentí más seguro para comunicarme y trabajar”, relató. Con una sonrisa brillante y ganas de seguir con su vida, 16 años después de su cirugía, Long es un graduado universitario con una licenciatura en electrónica y ha trabajado durante seis años en Samsung

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Por Ngan Ha - Fotos: Cong Dat