18/05/2020 15:35 GMT+7 Email Print Like 0

La batalla contra la COVID-19 en Vietnam

Desde la primera infección en Vietnam, el 23 de enero, todo el sistema político y toda la población, con un alto consenso, entraron en la lucha contra la COVID-19. Hasta el 30 de abril, el país había logrado frenar básicamente la epidemia, una hazaña que fue elogiada por la comunidad internacional.
Combatir la epidemia es luchar contra un enemigo, cada persona es un soldado

“Nuestra gente tiene una tradición de patriotismo y humanidad. Cada vez que el país encuentra un desafío, esa tradición se eleva a un nivel mucho más alto. Todas las personas se han unido al Partido y al Estado para prevenir y contener la pandemia en la etapa inicial...”.
(Extracto del llamamiento del secretario general del Partido Comunista y presidente del Estado, Nguyen Phu Trong, a los compatriotas, camaradas y soldados en todo el país y en el extranjero por la unidad en la lucha contra la pandemia de COVID-19).
La historia del teniente Nguyen Dinh Thong, capitán de la Guardia Fronteriza de Thanh Tri en la provincia de Long An, da una idea de lo difícil que fue la batalla contra la COVID-19. Mientras estaba de servicio en un punto de control epidémico en Long An, Thong recibió la noticia del fallecimiento de su padre en su ciudad natal en la provincia de Ha Tinh. Impedido de volver a casa, el militar no pudo hacer otra cosa que establecer un altar temporal frente al puesto de control para despedirse de su progenitor. Muchos de sus camaradas presentaron allí su respeto a su difunto padre.

La historia del teniente refleja la consigna del Gobierno de “combatir la epidemia es luchar contra un enemigo, cada ciudadano es un soldado”. Al igual que millones de soldados vietnamitas, Thong cumplió la misión que se le asignó, dejando de lado su propia tristeza.

Militares como él no fueron los únicos en unirse a la batalla. Las fuerzas policiales desempeñaron un papel importante en la implementación de las regulaciones de cuarentena y distanciamiento social. En ocasiones, hubo unas 80 000 personas alojadas en miles de establecimientos de aislamiento en todo el país
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Fuerzas de la división química del Ministerio de Defensa desinfectan áreas del Hospital Bach Mai. Foto: Nguyen Tien Anh Tuan


Desinfección sistemática de las aeronaves durante la epidemia de COVID-19. Foto: Phong Son


Verificación de la temperatura corporal de las personas que ingresan a Vietnam por la Puerta Fronteriza Internacional de Huu Nghi. Foto: Phong Son


Pruebas rápidas del virus Sars-CoV-2 en Hanoi. Foto: Cong Dat / VNP


Los trabajadores sanitarios llegan a cada familia para verificar el estado de salud de sus integrantes en Ha Loi-Me Linh. Foto: Phong Son


Revisión de la historia epidemiológica de los habitantes de Ha Loi-Me Linh. Foto: Phong Son


Toma de muestras a residentes en esa localidad. Foto: Phong Son


Desinfección del área de aislamiento establecida en la Escuela Militar del Alto Mando en Hanoi. Foto: QuocViet


Área de pruebas de detección del SAR-CoV-2 en la Escuela Militar del Alto Mando en la capital. Foto: QuocViet 


Entrega de alimentos para médicos en la primera línea de la lucha contra la COVID-19. Foto: Thanh Giang / VNP 


Área de pruebas de detección del SAR-CoV-2 en la Escuela Militar del Alto Mando en la capital. Foto: QuocViet 


En las oficinas administrativas de Hanoi se utilizan termómetros corporales. Foto: Cong Dat / VNP


Carteles en las calles de la capital apoyan la batalla contra la enfermedad. Foto: Nguyen Tien Anh Tuan


La Plaza Dong Kinh Nghia Thuc, de Hanoi, permanece está vacía en los días de aislamiento social. Foto: Cong Dat / VNP

La cuarentena también se impuso en zonas residenciales afectadas por la epidemia, incluyendo: la comuna de Son Loi en Binh Xuyen, Vinh Phuc; Calle de Truc Bach en Ba Dinh, Hanoi; aldea de Van Lam 3 en la comuna de Phuoc Nam, Thuan Nam, Ninh Thuan, y el pueblo de Ha Loi en Me Linh, Hanoi. Bach Mai, el mayor hospital de Hanoi, también fue cerrado después de ser identificado como una fuente importante de infección.
“Vietnam es un ejemplo para los países ricos y en desarrollo que luchan contra la COVID-19. Gran parte del éxito de Vietnam puede atribuirse a su unidad social”.
(Artículo del periodista Joshua Hanks publicado en el sitio worker.org)


Estas cuarentenas masivas significaron una gran carga de trabajo para el ejército y las fuerzas policiales.

El ejército y la policía no estuvieron solos en esta batalla. Su labor ha sido muy apreciada por los vietnamitas, que han apoyado firmemente al Gobierno en la lucha contra la enfermedad y han hecho contribuciones de diversas formas.

La población estuvo dispuesta a sacrificar sus beneficios económicos para prevenir la propagación de la enfermedad. “En el momento del aislamiento, la aldea de Ha Loi tenía 100 hectáreas de flores que debían cosecharse. En cambio, tuvimos que cortarlas y desecharlas porque entendimos que las regulaciones antiepidémicas, las cuarentenas y el distanciamiento social debían aplicarse por el bien de toda la comunidad”, dijo Pham Van Them, productor de flores en el pueblo de Ha Loi.
Ciudadanos de todos los ámbitos de la vida, ancianos y jóvenes por igual, tuvieron su propia manera de apoyar la lucha contra la epidemia.

Tran Bao Ngan, de siete años, y su hermana Tran Bao Tran, de seis, de la ciudad de Thai Hoa, provincia de Nghe An, rompieron su alcancía para donar más de 14 millones de dongs (aproximadamente 350 dólares) a la lucha contra la COVID-19 en el Hospital General del Noroeste Nghe An.

Vu Thi Sim, de 103 años, de Quang Ninh, apoyó el fondo provincial de prevención y control de la COVID-19 con un millón de dongs (más de 40 dólares), que obtuvo de la recolección de papel y vidrio.

Hoang Anh Tuan, de Ciudad Ho Chi Minh, inventó un cajero automático de arroz para proporcionar grano gratis a miles de personas locales afectadas por la pandemia.

Las personas mencionadas fueron solo unas pocas entre más de 100 millones de vietnamitas, cada uno de los cuales fue un soldado que acompañó al Gobierno en la lucha.

Esto se evidenció en el resultado de una encuesta realizada por Dalia Research, con sede en Berlín, en 45 países y territorios. La encuesta encontró que “la mayoría de los encuestados en Vietnam dijo que el Gobierno está realizando acciones correcta en respuesta a la pandemia”. Con esas respuestas, la confianza del pueblo vietnamita en el manejo del Gobierno es la más alta del mundo.

Los esfuerzos de Vietnam para contener la epidemia también han sido valorados por muchos extranjeros que visitan el país durante este tiempo inusual. Joanna Zythowska, una turista polaca en cuarentena en Hoi An, escribió una carta de agradecimiento a la policía de la provincia de Quang Nam que expresa: “Han arriesgado sus vidas para cuidarnos. Vietnam estará en mi corazón para siempre”.


Soldados de bata blanca en primera línea

Ya en diciembre de 2019, la doctora Le Thi Quynh Mai, directora adjunta del Instituto Nacional de Higiene y Epidemiología (INHE), contactó a laboratorios de todo el mundo para rastrear información sobre la enfermedad por coronavirus. Cuando un espécimen del virus fue enviado a Vietnam a fines de diciembre pasado, la Dra. Mai estaba lista para combatirlo.
Le Thi Quynh Mai y sus colaboradores del INHE recrearon y aislaron con éxito el SARS-CoV-2 en laboratorio. Vietnam es el cuarto país en lograr este resultado, el cual ha abierto perspectivas para el desarrollo de vacunas contra el virus y el tratamiento de la enfermedad.

“Este virus es nuestro oponente”, señaló el doctor Nguyen Trung Cap, jefe del Departamento de Emergencias del Hospital Nacional de Enfermedades Tropicales, donde fueron tratados más de 100 pacientes con la COVID-19. “Hacemos todo lo posible para tratar a los enfermos, dada la ventaja de que el número de pacientes en Vietnam ha sido relativamente pequeño en comparación con muchos países. Esto es gracias a los esfuerzos del Gobierno para prevenir la propagación de la enfermedad desde afuera y dentro del país”, agregó.

Cap se encontraba entre los miles de médicos, enfermeras y trabajadores sanitarios de primera línea que no fueron a sus casas durante meses, trabajando las 24 horas para curar a las víctimas de la COVID-19.



Médicos en la primera línea decididos a ganar la batalla contra la COVID-19. Foto: Nguyen Tien Anh Tuan


El kit de prueba de SARS-CoV-2 “Hecho en Vietnam” fue fabricado con éxito. Foto: Cong Dat / VNP


El trabajo de desinfección se lleva a cabo regularmente en hospitales de todo el país que tratan pacientes infectados con nuevo coronavirus.
Foto: Nguyen Tien Anh Tuan



Atención a paciente con COVID-19 en el Hospital Nacional de Enfermedades Tropicales. Foto: Ngoc Thanh


Entrenamiento de estudiantes de medicina en medidas de seguridad antiepidemia. Foto: Cong Dat / VNP


Después de cuatro horas de labor continua con equipo de protección en el área aislada de la Universidad FPT, el rostro de la trabajadora de la salud Nguyen Thanh Binh muestra profundas huellas de la mascarilla y los anteojos. Foto: Nguyen Tien Anh Tuan 


El muestreo requiere que los técnicos se acerquen de 0,3 a 0,5 m de la cara del paciente, lo que constituye un riesgo elevado. Foto: Nguyen Tien Anh Tuan 


Cuidados especiales en la sala de presión negativa del Hospital Nacional de Enfermedades Tropicales. Foto: Phong Son


El paciente de COVID-19 más joven de Vietnam es dado de alta del hospital. Foto: Cong Dat / VNP 


Pacientes satisfechos tras recibir el alta médica. Foto: Phong Son

Hasta el 18 de mayo, en Vietnam se registraron 320 pacientes de COVID-19, de los cuales 260 se recuperaron. El país ocupó el puesto 96 del mundo en número de infecciones y fue uno de los tres en tener más de 200 infecciones sin muertes.
El doctor Luu Nguyen Thang, del Departamento de Enfermedades Infecciosas de INHE, explicó que su carga de trabajo se triplicó desde el brote de COVID-19.

Desde el comienzo de la epidemia, el personal del Centro de Emergencias 115 de Hanoi apenas tuvo una comida completa ya que tuvo que atender unas 1 000 llamadas por día.

En medio de las jornadas de encierro en el hospital Bach Mai, los médicos hicieron un milagro al salvar la vida de una mujer embarazada de 30 años que sufrió shock hipovolémico, trastornos graves de la coagulación e insuficiencia orgánica después de una histerectomía causada por desprendimiento de la placenta y sospecha de líquido amniótico. La paciente se salvó sin sufrir una lesión cerebral a pesar de que sufrió un paro cardíaco durante dos horas.

La labor de los trabajadores médicos durante la epidemia fue resumida por el doctor Le Quoc Hung, jefe del Departamento de Enfermedades Tropicales del hospital Cho Ray en Ciudad Ho Chi Minh: “La gente evita el lugar donde ocurre una epidemia, pero será adonde vayan los trabajadores de la salud”.

Los doctores Cap, Hung y Thang, y el personal del hospital Bach Mai representan la voluntad de miles de médicos, enfermeras, trabajadores sanitarios y toda la población de Vietnam para contener y vencer la pandemia de COVID-19.
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“Vietnam ha mostrado un fuerte liderazgo gubernamental en la implementación de medidas para contener el virus. El país ha ideado un plan apropiado y lo implementó de acuerdo con lo previsto en cada fase”.
(Takeshi Kasai, director regional de la OMS para el Pacífico Occidental)
 
 
Por Phong Thu
Fotos: Nguyen Tien Anh Tuan, Cong Dat,
Phong Son, Ngoc Thanh, Quoc Viet y Thanh Giang