Artesanías

“Silk Khmer”: El legado de brocado de los en la comuna de An Cu

La aldea de Sray Skoth, situada en la comuna de An Cu, en la provincia sureña de An Giang, es conocida por el antiguo arte del brocado khmer, un oficio con siglos de historia. Transmitido de generación en generación, el tejido tradicional de este pueblo destaca por la fineza de cada detalle y el uso de tintes naturales, rasgos que reflejan con fidelidad la identidad cultural de la comunidad étnica mer.

 

El oficio del tejido de brocado del pueblo étnico khmer en la comuna de An Cu se ha mantenido vivo durante siglos. (Foto: Ngoc Anh/VOV5)

La comuna de An Cu, con una superficie de unos 90 kilómetros cuadrados, se formó a partir de la fusión de tres antiguas comunas: Van Giao, Vinh Trung y An Cu. En ella conviven comunidades étnicas kinh, khmer y china, siendo la población khmer mayoritaria, con cerca del 70 % del total. Anteriormente, casi todos los hogares contaban con un telar y las mujeres tejían telas para pañuelos y sarongs. Sin embargo, con el paso del tiempo, este oficio tradicional fue perdiendo fuerza y, en algunos momentos, estuvo a punto de desaparecer.

En 1998, cuando CARE International Australia, una organización no gubernamental dedicada a la reducción de la pobreza y la asistencia humanitaria, se asoció con la Unión de Mujeres de la provincia de An Giang para poner en marcha un proyecto destinado a revitalizar el tejido de brocado khmer en la entonces comuna de Van Giao.

En 2002 se estableció oficialmente la Cooperativa de Tejido de Brocado Jemer de Van Giao, hoy integrada en la comuna de An Cu. Desde entonces, el oficio ha experimentado una notable recuperación y sus productos han ganado presencia tanto en el mercado nacional como en el internacional, gracias a la diversidad de diseños, los tonos delicados y los motivos elaborados

Neang Chanh Da Ty, jefa de la cooperativa, explicó que su familia ha practicado este arte durante tres generaciones: su abuela, su madre y ella misma.

“El brocado khmer nace de las manos hábiles de las mujeres locales. Nuestros productos emblemáticos incluyen camisas, chales, sarongs y bolsos. El proceso de tejido consta de 17 etapas y todo se realiza de manera artesanal, lo que hace único a este brocado. Actualmente recibimos numerosos pedidos desde Camboya”, señaló Da Ty.

Neang Chanh Da Ty, presidenta de la Cooperativa de Tejido de Brocado Jemer Van Giao, presenta productos de brocado tradicional jemer. (Foto: Ngoc Anh/VOV5)

En 2006, el “Brocado de Seda de Van Giao” obtuvo la protección de marca colectiva otorgada por la Oficina Nacional de Propiedad Intelectual, perteneciente al Ministerio de Ciencia y Tecnología. Un año después, en 2007, el tejido fue reconocido oficialmente como oficio artesanal tradicional por el Comité Popular Provincial de An Giang. Más recientemente, en 2023, los sarongs elaborados en la aldea mer de Van Giao recibieron la certificación OCOP (Cada comuna un producto) de tres estrellas, y los productos de brocado de la localidad también han sido distinguidos como artículos industriales rurales destacados del sur de Vietnam.

Los motivos presentes en los tejidos jemer están profundamente vinculados a la cultura, la religión y la vida cotidiana de la comunidad. Entre los diseños figuran pagodas, flores, hojas y símbolos budistas, elaborados mediante diversas técnicas como el tejido liso, el entrecruzado o el anudado floral, cada una de ellas capaz de crear texturas y efectos visuales singulares.

En An Cu, los artesanos suelen aplicar una técnica de tres capas, combinando hilos de seda de distintos colores para confeccionar chales, sarongs, tapices y manteles que evocan antiguas leyendas. El secreto de los tonos brillantes y duraderos del brocado jemer reside en el uso de tintes naturales, que aportan a la seda una textura suave y resistente al desgaste.

La artesana Neang Chanh Ty explicó: “En la comuna hay 63 hogares dedicados al tejido, pero de los verdaderos maestros del oficio quedan muy pocos, apenas dos personas nada más. Los productos hechos a mano de acá son hermosos. La tela es de seda, por lo que cuenta con una textura suave. Las etapas más complejas son el diseño de los motivos, el teñido de la seda y el cardado del algodón. Nuestros productos se comercializan en Camboya y también llegan a turistas del Reino Unido y de Estados Unidos”.

El tejido de brocado khmer no solo constituye un medio de vida para la población local, sino también un valioso legado cultural del pueblo jemer. (Foto: Ngoc Anh/VOV5)

Los artesanos locales y tejedores expertos desempeñan un papel fundamental en la preservación de este saber ancestral y en su transmisión a las nuevas generaciones. Neang Soc Kun, integrante de la cooperativa, comentó: “Aún no domino bien el oficio porque llevo solo unos meses aprendiendo. Practico siempre que tengo tiempo libre. Los talleres para estudiar las técnicas del oficio son gratuitos. Ya manejo los procesos de teñir la seda, cortar los diseños e hilar, y también puedo tejer, aunque todavía me falta destreza. Son muchas etapas y se necesitan alrededor de dos años para llegar a ser realmente hábil”.

Las autoridades comunales de An Cu han identificado el tejido de brocado jemer no solo como un medio de subsistencia esencial, sino también como un valor cultural distintivo de la comunidad local. Nguyen Duy Phong, presidente del Comité Popular de la comuna, enfatizó que una de las principales prioridades es ampliar los mercados.

“Los productos de la aldea se promueven en actos políticos y culturales, festivales y ferias comerciales para llegar a consumidores de otras localidades. Asimismo, avanzamos en la elaboración de un mapa agroecológico para establecer zonas de abastecimiento de materias primas. En este marco, se ha destinado una hectárea al cultivo de moreras para apoyar la producción de seda y se ofrecen créditos preferenciales que van desde unos 190 dólares por hogar hasta 3800 dólares para proyectos de mayor envergadura. A ello se suma el desarrollo del oficio vinculado al turismo comunitario, mediante un modelo de turismo experiencial que permite a los visitantes conocer de cerca la vida y la cultura jemer”, precisó Phong.

Hoy, los productos de brocado khmer de An Cu se comercializan ampliamente dentro y fuera de la provincia de An Giang bajo la marca “Khmer Silk” y ya han llegado a mercados internacionales como Tailandia, Camboya y Myanmar, consolidando así la proyección de este oficio ancestral más allá de las fronteras locales.

VOV/VNP


Top