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Vietnam preserva valores religiosos en la era digital

La transformación digital redefine las actividades religiosas en Vietnam. La nueva Ley de Creencias y Religiones de 2026 regula el culto en línea.

En el contexto de una acelerada transformación digital que abarca todos los ámbitos de la vida social, las actividades religiosas también están experimentando profundos cambios. Las prédicas en línea, las clases doctrinales en línea y la digitalización de textos sagrados y del patrimonio religioso están creando nuevas oportunidades para preservar y difundir los valores espirituales. Sin embargo, este proceso también plantea desafíos relacionados con la protección del carácter sagrado, la identidad cultural y la libertad de creencias en el entorno digital.

Los especialistas consideran que la pandemia de COVID-19 aceleró la transición desde el uso de Internet como simple canal de información hacia una práctica religiosa cada vez más desarrollada en plataformas digitales. Las actividades de culto, antes vinculadas a espacios físicos y horarios determinados, pueden hoy realizarse sin limitaciones geográficas, permitiendo una mayor participación de los creyentes.

El pastor Nguyen Huu Mac, presidente de la Iglesia Evangélica del Norte de Vietnam, afirmó que la tecnología ha permitido mantener las actividades pastorales y fortalecer el vínculo con los fieles, especialmente en períodos de dificultad. No obstante, subrayó que solo constituye un medio auxiliar y que el elemento esencial sigue siendo la autenticidad de la fe y la relación entre las personas.

Jonathan Wallace Baker, representante de la UNESCO en Vietnam. Foto: Viet Duc - VNA

La transformación digital también abre nuevas perspectivas para la conservación del patrimonio religioso y cultural. Según Jonathan Wallace Baker, representante de la UNESCO en Vietnam, las tecnologías digitales facilitan el registro, la preservación y la transmisión de conocimientos, tradiciones y expresiones culturales vinculadas a la vida espiritual de las comunidades. Los archivos digitales amplían el acceso al patrimonio para investigadores, jóvenes y poblaciones alejadas de los centros culturales.

No obstante, la UNESCO advirtió que la digitalización no representa un fin en sí mismo. Los rituales y prácticas religiosas solo conservan su verdadero valor cuando continúan siendo practicados y transmitidos por las comunidades. Por ello, resulta necesario actualizar de forma permanente los repositorios digitales para reflejar la naturaleza dinámica del patrimonio cultural inmaterial.

El rápido desarrollo de las actividades religiosas en Internet también exige adaptar el marco jurídico. Los expertos señalan que la Ley de Creencias y Religiones de 2016 no contemplaba disposiciones específicas sobre las actividades religiosas en el entorno digital. Esta situación comenzó a cambiar con la aprobación de la Ley de Creencias y Religiones de 2026, que entrará en vigor el 1 de enero de 2027.

La nueva legislación reconoce oficialmente las actividades religiosas en el ciberespacio, establece responsabilidades para organizaciones e individuos, define las conductas ilícitas y exige que las organizaciones religiosas regulen sus actividades digitales en sus estatutos. Asimismo, promueve la construcción de bases de datos nacionales sobre creencias y religiones y fortalece la transformación digital en la gestión estatal.

Junto con las oportunidades, el entorno digital plantea nuevos riesgos. Los especialistas advierten que la difusión masiva de contenidos religiosos en redes sociales puede favorecer interpretaciones erróneas de las doctrinas, la comercialización de la espiritualidad o el uso indebido de la religión con otros fines. También alertan sobre la proliferación de supersticiones, organizaciones que se presentan como religiosas y contenidos falsos que buscan dividir a la sociedad.

El vicepresidente y secretario general del Consejo Ejecutivo de la Sangha Budista de Vietnam, Thich Duc Thien. Foto: Quang Trung - VNA

 

El vicepresidente y secretario general del Consejo Ejecutivo de la Sangha Budista de Vietnam, Thich Duc Thien, señaló que el desarrollo de Internet, la inteligencia artificial y las plataformas digitales está modificando profundamente la forma de practicar y expresar la fe. Añadió que algunos países ya experimentan con sistemas de inteligencia artificial capaces de responder preguntas sobre doctrina religiosa, lo que plantea nuevos desafíos regulatorios.

Los expertos coinciden en que el principal reto no es la tecnología, sino la forma de gobernarla para garantizar la libertad religiosa, impedir los abusos y proteger los valores culturales tradicionales.

La UNESCO considera que la transformación digital en el ámbito religioso debe centrarse en las personas, la buena gobernanza y la responsabilidad cultural. Los países necesitan desarrollar ecosistemas digitales seguros, proteger los derechos culturales y garantizar que toda la población pueda acceder y beneficiarse del patrimonio cultural digital.

Desde la experiencia de las organizaciones religiosas en Vietnam, el pastor Nguyen Huu Mac destacó que el uso responsable, honesto y humano de la tecnología constituye la mejor garantía para preservar los valores espirituales. Afianzó que, aunque la tecnología evolucione rápidamente, los principios éticos, la solidaridad y el amor al prójimo seguirán siendo valores permanentes para construir una sociedad digital segura, positiva y esperanzadora./.

VNA/VNP


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