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El sabor de Vietnam: Un país de delicias peculiares y diversificadas

Hanoi, 03 dic (VNA) –  La diversidad geográfica, la milenaria historia y una cultura singular conceden a Vietnam una riqueza culinaria admirada por gastrónomos en todo el mundo, un tesoro que podrá servir como gran propulsor para el desarrollo del turismo nacional.

En primer lugar, la gastronomía vietnamita gira en torno al afán de alcanzar la armonía, es decir, la combinación equilibrada entre los ingredientes de un plato, entre los condimentos, las salsas acompañantes, los sabores, así como entre los platos en una misma comida.  

La dieta vietnamita puede ser considerada como una evidencia de la filosofía radical de este pueblo: el equilibrio entre el ying y el yang, al igual que entre los cinco elementos que forman toda la vida en el planeta (madera, fuego, tierra, metal y agua) y entre el ser humano y el entorno.

En segundo lugar, la gastronomía también ha evolucionado con el curso de la historia y la proximidad geográfica, adoptando novedades de otras culturas y a la vez, preservando su identidad.

Por ejemplo, la influencia china en la gastronomía vietnamita se refleja por el uso de grasas animales y aceites vegetales, así como de hierbas medicinales, mientras la huella del arte culinario de India y países sudesteasiáticos es la utilización de condimentos.  

Pese a toda esa interferencia cultural, la gastronomía vietnamita ha adaptado las novedades con la demanda, las condiciones de vida y el gusto del pueblo, y ha mantenido sus peculiaridades para no parecerse a ninguna otra. Los platos vietnamitas no son tan grasosos como los chinos, tampoco tan picantes como los indios o tailandeses, ni tan complicados en la manera de utilizar las salsas como los franceses.

Es de notar también que los rasgos de la gastronomía varían en diferentes regiones, a raíz de la diversidad geográfica y climática del país.

Y en último lugar, la gastronomía vietnamita no se caracteriza por sólo los platos, sino también por elementos inmateriales, tales como los hábitos de comer. 

Todos los platos se sirven a la vez, en una misma mesa, y los miembros de la familia se reúnen, charlando durante y después de la comida. Ese hábito patentiza la tradición cultural del pueblo de apreciar los vínculos familiares y la conexión comunitaria.

Con sus valores espirituales y filosóficos, la gastronomía es parte esencial de la cultura. Un plato puede contar mucho sobre la riqueza natural, la gente y el legado cultural de una nación.

El comer es también una parte esencial de una experiencia turística. Probar sabores nuevos, asombrarse con productos desconocidos y explorar la cultura local constituyen una de las maravillas de viajar.  

Por todo ello, la gastronomía debe actuar como un instrumento útil para divulgar la identidad de Vietnam–un país hermoso, rico en recursos naturales y tradiciones culturales singulares–a amigos de otros países, promocionado así la marca del turismo nacional en el mercado global. 
VNA/VNP 


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