Desde la perspectiva de la comunidad internacional y de los vietnamitas residentes en el extranjero, el XIV Congreso del Partido Comunista de Vietnam (PCV), concluido con un alto nivel de consenso en materia de pensamiento, orientaciones estratégicas y trabajo de personal, constituye un hito de especial importancia y abre una nueva etapa de desarrollo nacional.
Tras el éxito del Congreso, los compatriotas en el exterior expresaron su renovada confianza y esperanza en el futuro del país. La presidenta de la Asociación de Amistad Malasia–Vietnam, Tran Thi Chang, afirmó que las orientaciones aprobadas no solo tienen relevancia para Vietnam, sino que también sientan bases sólidas para promover la cooperación y la integración internacional.
Asimismo, manifestó su confianza en que el PCV, bajo el liderazgo del secretario general To Lam, continuará guiando al país hacia un desarrollo fuerte y sostenible, con miras a cumplir los objetivos fijados hasta 2045 y elevar la posición nacional en el escenario internacional.
Pham Tran Tieu My, estudiante de maestría en la Universidad del Norte de Malasia, señaló que el Congreso definió con claridad los principales desafíos de la nueva era mediante un enfoque integral, objetivo y con visión de futuro.
Destacó que el énfasis en el desarrollo de los recursos humanos, la renovación educativa y la integración internacional crea condiciones favorables para que la juventud, incluidos los estudiantes vietnamitas en el extranjero, contribuya activamente al progreso nacional. A su vez, el interés y las expectativas de la población continúan reforzando la confianza en la estabilidad política y el desarrollo sostenible del país.
Por su parte, Le Thuong, presidenta de la Asociación de Vietnamitas en la región de Kansai (Japón), valoró el espíritu de continuidad, renovación y coherencia en la línea política del Partido. El Congreso reafirmó una visión estratégica orientada al desarrollo sostenible y autosuficiente, combinando el crecimiento económico con el desarrollo cultural y humano.
Asimismo, subrayó el papel central de la cultura como base espiritual de la sociedad y la necesidad de fortalecer el poder blando cultural en el proceso de integración internacional, especialmente mediante la preservación y difusión del idioma vietnamita.
Expertos internacionales también valoraron positivamente los resultados del XIV Congreso. El profesor Xu Liping, director del Centro de Estudios del Sudeste Asiático del Instituto de Estudios Estratégicos Globales y de Asia-Pacífico de la Academia China de Ciencias Sociales, afirmó que el nuevo liderazgo refleja continuidad, renovación y firmeza, y cuenta con la capacidad necesaria para conducir al país hacia el cumplimiento de los objetivos centenarios.
Señaló que los documentos del Congreso combinan estrechamente la teoría y la práctica, estableciendo planes de acción flexibles y coherentes con una visión a largo plazo.
El profesor Carl Thayer, de la Academia de Defensa de Australia y la Universidad de Nueva Gales del Sur, destacó que el Congreso marca el inicio de una nueva etapa para Vietnam, caracterizada por el paso de la gestión a la implementación efectiva de los objetivos estratégicos, incluido el fortalecimiento de la posición internacional y el aumento de los ingresos.
Con respecto a la política exterior, Carl Thayer expresó su confianza en el papel de Vietnam en la arquitectura regional e internacional, destacando su política de independencia, autodeterminación y no alineada, así como su activa participación en los foros multilaterales. Gracias a ello, Vietnam es considerado una voz representativa de los países en desarrollo y goza de respeto en la comunidad internacional.
Por su parte, el profesor Gheorghi Toloraia, director del Centro de Estrategia Rusa en Asia del Instituto de Economía de la Academia de Ciencias de Rusia, afirmó que el XIV Congreso marca el inicio de una nueva era: la era del ascenso de la nación vietnamita, que permitirá al país alcanzar un nuevo nivel de desarrollo cualitativo.
Según el secretario general To Lam, la unidad de pensamiento, la acción decidida, la disciplina estricta y el papel central del pueblo constituyen la base para convertir las aspiraciones nacionales en realidad. Con estos fundamentos, Vietnam avanza con firmeza hacia una nueva etapa de desarrollo y hacia el socialismo, respaldado por la gran unidad nacional, el espíritu de autosuficiencia y una visión estratégica con decisiones innovadoras./.







