Más de seis meses después de que el Buró Político del Partido Comunista de Vietnam promulgara la Resolución N.º 80-NQ/TW sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, la elaboración de una Ley sobre el Desarrollo de las Industrias Culturales ha sido incluida en el programa legislativo.
El comunicado N.º 12-TB/BCĐTW, emitido el 30 de julio pasado, tras la segunda reunión del Comité Directivo Central para el Desarrollo de la Cultura Vietnamita, identifica el desarrollo de las industrias culturales como un nuevo motor de crecimiento.
El Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, en coordinación con los organismos pertinentes, tiene la responsabilidad de completar el proyecto de ley para presentarlo a la Asamblea Nacional en su segundo período de sesiones, previsto para octubre.
Vietnam cuenta con un rico patrimonio cultural, una joven y dinámica fuerza creativa, un mercado de más de 100 millones de habitantes y una infraestructura digital en rápido desarrollo. Estas condiciones ofrecen una base favorable para ampliar la escala de las industrias culturales.
Según datos del Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo, el valor de producción de las industrias culturales vietnamitas entre 2018 y 2022 alcanzó un promedio de casi 1,06 billones de dongs, equivalentes a unos 44 mil millones de dólares. Durante esos cinco años, el número de establecimientos económicos que operaban en estos sectores aumentó a un ritmo medio del 7,2% anual. En 2022 había 70 mil 321 establecimientos relacionados con las industrias culturales, mientras que el empleo creció a un promedio del 7,4% anual.
Estas cifras muestran que las industrias culturales ya han establecido una base de mercado y cuentan con recursos importantes, aunque todavía no han aprovechado plenamente su potencial. Uno de los principales obstáculos se encuentra en el sistema de políticas y legislación. Las leyes sectoriales actuales se centran principalmente en la gestión de ámbitos específicos y aún no han creado mecanismos eficaces para conectar los distintos recursos y formar cadenas de valor completas.
Como consecuencia, los diferentes sectores de las industrias culturales siguen funcionando de manera fragmentada. Numerosas empresas creativas, especialmente en los ámbitos de los videojuegos y la animación, se dedican principalmente a la producción por encargo para mercados internacionales, sin haber desarrollado todavía activos de propiedad intelectual con marcas propias.
La experiencia internacional demuestra que la competitividad de las industrias culturales depende en buena medida de la rapidez con la que se perfeccionen las instituciones y el marco jurídico. Muchos países han identificado este sector como un área estratégica y prioritaria para el desarrollo.
Corea del Sur, por ejemplo, promulgó en 1999 una Ley Marco para promover el desarrollo de las industrias culturales. Más recientemente, el 22 de julio de 2026, el país destinó unos 108 millones de dólares al Fondo para el Desarrollo del Valor Cultural.
Esta cantidad se destinarán a inteligencia artificial (IA) y propiedad intelectual, con prioridad para las empresas que apliquen IA a la creación de contenidos y a la adaptación de activos de propiedad intelectual en los ámbitos de la música, los videojuegos y el vídeo, así como para apoyar la producción y distribución de contenidos tradicionales.
En China, aunque todavía no existe una ley específica sobre las industrias culturales, numerosos documentos normativos han contribuido a impulsar el sector. El pasado 28 de julio, el país abrió los datos relativos a bienes culturales pertenecientes al Estado, creando una nueva fuente de recursos para el desarrollo de activos de propiedad intelectual cultural.
Las dos principales potencias asiáticas de las industrias culturales introdujeron nuevas políticas centradas en la inteligencia artificial y la propiedad intelectual. Esto refleja que la competencia actual no depende únicamente de la capacidad de producción o del tamaño del mercado, sino también de la capacidad de perfeccionar el marco institucional y movilizar los recursos creativos.
En respuesta a las necesidades actuales, el proyecto de Ley sobre el Desarrollo de las Industrias Culturales prevé centrarse en varios grandes grupos de políticas, entre ellos el desarrollo del ecosistema de las industrias culturales, los activos de propiedad intelectual cultural, las infraestructuras, los recursos humanos y las plataformas de negociación de las industrias culturales.
Un marco jurídico con una visión de largo plazo, capaz de movilizar y conectar recursos y, al mismo tiempo, adaptarse con flexibilidad a los rápidos cambios de la tecnología y del mercado, permitirá transformar el potencial cultural de Vietnam en capacidad competitiva nacional.
Con ello, las industrias culturales podrán convertirse progresivamente en un nuevo motor de crecimiento y desarrollo del país./.





