El aumento de los costes logísticos, junto con las barreras técnicas y los estándares ecológicos cada vez más estrictos, plantean diversos desafíos para las empresas exportadoras vietnamitas.
En este contexto, la gestión proactiva de riesgos y la optimización de los procesos operativos ya no son opciones, sino requisitos obligatorios para que las empresas eviten quedar excluidas de la cadena de suministro global, al tiempo que protegen sus márgenes de beneficio y mantienen pedidos de manera sostenible.
Al comenzar el segundo trimestre de 2026, la producción industrial y el comercio mostraron signos positivos de recuperación. Sin embargo, según datos de la Oficina General de Estadística de Vietnam, la balanza comercial sufre presión, cuando el valor de las importaciones de materias primas aumenta más rápido que el de las exportaciones.
Además, la inflación y la inestabilidad en ciertas regiones, como Oriente Medio, siguen elevando los costes logísticos, lo que ejerce presión sobre el capital circulante de las empresas.
Los principales mercados receptores de productos vietnamitas, incluidos la Unión Europea (UE), Estados Unidos y Japón, están endureciendo continuamente las barreras técnicas, que van desde el Mecanismo de Ajuste en Frontera del Carbono (CBAM) y los pasaportes digitales de productos hasta los requisitos de trazabilidad.
Según el economista Le Quoc Phuong, las cadenas de suministro globales se están reestructurando para priorizar la seguridad, la transparencia y el respeto al medio ambiente, en lugar de depender únicamente de las ventajas de bajo coste como en el pasado.
Por lo tanto, las empresas vietnamitas no solo se enfrentan a los riesgos de las fluctuaciones en los precios del transporte o los tipos de cambio, sino que el mayor desafío reside en su capacidad para adaptarse a los nuevos estándares, señaló.
Sin un sistema de gestión de riesgos bien estructurado que permita identificar y optimizar los riesgos a lo largo de toda la cadena desde el principio, los márgenes de beneficio seguirán reduciéndose debido al aumento de los costes de cumplimiento normativo, explicó.
Ante la creciente demanda de transparencia de datos, control de emisiones y responsabilidad social, muchas empresas exportadoras vietnamitas han iniciado un proceso de reestructuración interna.
La mentalidad en el sector manufacturero también está pasando de un enfoque pasivo a uno activo, optimizando toda la cadena de suministro, desde la selección de materias primas y la organización de la producción hasta el embalaje y el transporte, con el fin de garantizar la trazabilidad.
Desde una perspectiva empresarial, Nguyen Van Le, director de la Compañía de Producción y Exportación de Madera para interiores Binh Minh comentó que los requisitos de transparencia en la cadena de suministro, certificación forestal sostenible y protección de la propiedad intelectual en mercados como la UE y Estados Unidos son cada vez más estrictos.
En lugar de centrarse únicamente en la velocidad de entrega de productos, la empresa se ve obligada a priorizar que todo el proceso cumpliera con los estándares del mercado, compartió.
La transición ecológica y la modernización de la cadena de suministro requieren importantes recursos, por lo que es necesario el apoyo de los organismos gubernamentales.
En los últimos tiempos, los Ministerios y ramas han implementado numerosas soluciones para ayudar a las empresas a identificar riesgos, proporcionar información de mercado y aprovechar eficazmente de los acuerdos de libre comercio de nueva generación.
Sin embargo, según los expertos, para que la política sea efectiva, resulta necesario mejorar rápidamente el sistema de alerta temprana y ampliar el acceso al crédito verde. Esto se considera una condición crucial para ayudar a las empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, a contar con la capacidad financiera y técnica suficiente para reestructurar sus cadenas de suministro.
Nguyen Cam Trang, subjefa del Departamento de Importación y Exportación (Ministerio de Industria y Comercio de Vietnam), declaró que su cartera está coordinando con las oficinas representativas del comercio connacionales en el extranjero y las asociaciones industriales en aras de crear un sistema de base de datos de alerta temprana sobre la defensa comercial y los riesgos en la cadena de suministro.
Al mismo tiempo, seguirá promoviendo la formación para mejorar la capacidad de gestión de riesgos, coordinará con las entidades de crédito para apoyar a las empresas en el acceso a capital preferencial, contribuyendo a la modernización de la producción y al cumplimiento de las normas internacionales, precisó./.






