Hanoi (VNA) - La industria de los semiconductores ofrece a Vietnam una oportunidad estratégica para avanzar en la cadena global de valor tecnológico, pero convertirla en ventaja competitiva exige fortalecer el talento humano, la investigación y el dominio tecnológico, impulsando sectores clave como la IA, el IoT, la automatización y la defensa.
Para participar más profundamente en la cadena global de suministro, Vietnam necesitará al menos 50.000 profesionales con titulación universitaria o superior para 2030, mientras que los recursos disponibles actualmente solo satisfacen alrededor del 20% de la demanda.
El profesor asociado y doctor Nguyen Huu Hieu, rector de la Universidad Politécnica de la Universidad de Da Nang, señaló que los recursos humanos del sector de los semiconductores son insuficientes tanto en cantidad como en calidad y aún no están preparados para participar en toda la cadena de valor, desde el diseño y la fabricación hasta las pruebas, debido a la falta de docentes con experiencia práctica y de instalaciones modernas.
Mientras tanto, el profesor y doctor Tran Dai Lam, director del Instituto de Ciencia de Materiales de la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam, señaló que el mayor desafío es la falta de un equipo de docentes de nivel internacional capaces de liderar la formación.
Los ingresos de los científicos que trabajan en instituciones públicas de Vietnam se sitúan actualmente en apenas unos 500-800 dólares al mes, muy por debajo de los niveles de Singapur, Corea del Sur, Alemania y Estados Unidos, lo que dificulta la captación de talento.
Por su parte, el profesor asociado y doctor Nguyen Tan Tran Minh Khang, rector de la Universidad de Tecnología de la Información de la Universidad Nacional de Ciudad Ho Chi Minh, señaló que, salvo en el ámbito del diseño de chips, la formación en las etapas de fabricación, empaquetado y pruebas sigue siendo excesivamente teórica y carece de una estrecha conexión con las empresas.
Con el fin de renovar la formación, el profesor asociado y doctor Nguyen Van Dang, rector de la Universidad de Ciencias de la Universidad de Thai Nguyen, propuso que las universidades adopten modelos flexibles y se ajusten a la realidad de grandes proyectos, como la fábrica de Sunny Opotech, valorada en 260 millones de dólares, en la provincia de Thai Nguyen, o el ecosistema de Samsung.
Para que los estudiantes puedan familiarizarse desde temprano con la producción real, la profesora asociada y doctora Le My Ha, jefa del Departamento de Electricidad y Electrónica de la Universidad de Tecnología de Ciudad Ho Chi Minh (HUTECH), compartió la solución de establecer una cooperación sustancial con una red de más de 1.600 empresas.
En cuanto a la orientación a nivel macro, el profesor asociado y doctor Nguyen Van Quynh, jefe del Departamento de Ciencia de Materiales Avanzados y Nanotecnología de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hanoi, propuso impulsar el modelo de cooperación entre “Estado - Universidad - Empresa - Instituto de Investigación”, convirtiendo a las universidades en centros de innovación.
Por último, el profesor asociado y doctor Ngo Nhu Khoa, rector de la Universidad de Ingeniería Industrial de la Universidad de Thai Nguyen, subrayó que el Estado debe establecer mecanismos de contratación de servicios de formación, con estrictos criterios sobre los resultados, conforme al principio de “personas claramente identificadas, tareas claramente definidas, resultados claros, responsabilidades claras, productos claros y competencias claramente delimitadas”./.




