La Asamblea Nacional de Vietnam autorizó la implementación piloto de un fondo para la cultura y las artes bajo el modelo de asociación público-privada, una medida que refleja el enfoque innovador adoptado por el país en su estrategia de desarrollo cultural.
Más allá de las expectativas generadas por la creación de un mecanismo financiero más eficiente, especialistas y profesionales del sector consideran que esta iniciativa podría impulsar la formación de un verdadero mercado cultural, donde las ideas artísticas encuentren respaldo, difusión y una valorización adecuada.
La industria cultural de una nación difícilmente puede desarrollarse de manera sostenible dependiendo únicamente de subsidios iniciales. En este sentido, si los fondos de apoyo representan un “capital semilla”, como los define el doctor Nguyen Huy Phong, el mercado cultural constituye el entorno necesario para que esas “semillas” creativas crezcan, multipliquen su valor y generen un motor de desarrollo duradero.
Esta realidad pone de manifiesto que el impulso de las industrias culturales no puede limitarse al respaldo de artistas individuales ni a inversiones aisladas en determinados proyectos. El verdadero desafío consiste en construir un mercado cultural moderno y dinámico, en el que los productos culturales circulen con fluidez, los derechos de propiedad intelectual estén protegidos de manera efectiva, las empresas encuentren incentivos para invertir y los creadores puedan vivir dignamente de su trabajo.
La Estrategia de desarrollo de las industrias culturales de Vietnam hacia 2030, con visión hasta 2045, establece que estos sectores deben convertirse en motores económicos clave, con elevados índices de crecimiento y alto valor agregado, además de contribuir a proyectar la imagen del país y fortalecer el “poder blando” nacional.
El documento también subraya la necesidad de desarrollar de forma sincronizada un ecosistema integral de industrias culturales, articulando estrechamente las etapas de creación, producción, distribución, difusión y consumo de productos y servicios culturales, al tiempo que aprovecha el potencial de la ciencia, la tecnología, la innovación y la transformación digital.
En la misma línea, la Resolución N.º 28/2026/QH16 de la Asamblea Nacional sobre el desarrollo de la cultura vietnamita concede especial importancia a la promoción y expansión del mercado de las industrias culturales, así como a la implementación piloto de nuevos modelos de negocio cultural vinculados a plataformas digitales.
Corea del Sur es citado con frecuencia como un ejemplo exitoso en Asia. No obstante, la expansión del fenómeno Hallyu, o “Ola Coreana”, no se sustentó únicamente en inversiones destinadas al cine o la música, sino en la construcción de un ecosistema integral y coordinado que abarca la formación de recursos humanos, el desarrollo tecnológico, las estrategias de promoción y los sistemas globales de distribución.
Bui Hoai Son, diputado de la Asamblea Nacional, señaló que Vietnam dispone de importantes ventajas en términos de talento e identidad cultural, aunque todavía carece de mecanismos suficientemente sólidos para conectar la creatividad con el mercado y consolidar un ecosistema de desarrollo sostenible.
Por su parte, el doctor Nguyen Huy Phong afirmó que, para que las industrias culturales prosperen, deben estar estrechamente vinculadas a la construcción de un mercado cultural saludable y a mecanismos eficaces de estímulo a la innovación. En ese proceso, explicó, el Estado no sustituye al mercado, pero sí debe garantizar un marco jurídico claro, políticas de apoyo consistentes y una orientación estratégica adecuada para asegurar un funcionamiento transparente y profesional del sector.
El éxito del programa piloto del Fondo para la Cultura y las Artes, junto con la consolidación de un mercado cultural profesional, sentará las bases para que la cultura vietnamita avance hacia una nueva etapa de desarrollo y contribuya de manera más significativa al progreso integral del país./.






