Vietnam continúa consolidando su posición en la cadena mundial de suministro gracias a una combinación de factores que incluyen costos de producción competitivos, un entorno político estable, una amplia red de tratados de libre comercio (TLC), el sostenido crecimiento de la inversión extranjera directa (IED) y la creciente capacidad de adaptación de sus empresas.
En este contexto, la Vietnam International Sourcing (VIS) 2026, la Feria Internacional de Conexión de la Cadena de Suministro de Vietnam, que se celebrará dentro de dos meses, reunirá a entre 400 y 500 compradores internacionales procedentes de Estados Unidos, Europa, China, Japón, México y otros mercados. Entre las compañías que ya han confirmado su asistencia figuran gigantes del comercio minorista como Walmart, IKEA, Central Retail y ESFLO Mkting.
Más que una feria comercial, VIS 2026 se perfila como una plataforma clave para impulsar las exportaciones vietnamitas y reforzar el papel del país en un escenario marcado por la reorganización de las cadenas globales de suministro.
La participación reiterada de estos grandes grupos internacionales representa también una prueba para la industria nacional. Los compradores exigen estándares cada vez más rigurosos en materia de estabilidad del suministro, trazabilidad de los productos, cumplimiento de criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG), sostenibilidad, reciclabilidad y utilización de envases respetuosos con el medio ambiente.
Walmart participará por cuarto año consecutivo en el evento con el objetivo de ampliar su red de proveedores en Vietnam. La compañía busca fabricantes en seis categorías: prendas de vestir y accesorios, calzado, productos textiles, electrodomésticos, mobiliario, además de alimentos y bienes de consumo. A través de su oficina de representación, establecida en Vietnam desde 2013, el grupo importa anualmente mercancías vietnamitas por un valor de varios miles de millones de dólares.
Según el Ministerio de Industria y Comercio, integrarse en la red de proveedores de Walmart supone para las empresas vietnamitas una credencial de gran valor para acceder a algunos de los mercados más exigentes del mundo.
A la cita también acudirán diversas empresas surcoreanas. Entre ellas destaca HiteJinro, que busca incorporar alimentos procesados vietnamitas a su red internacional de distribución y, al mismo tiempo, avanzar en sus planes de ampliar sus operaciones de producción en Vietnam.
Para los especialistas, el creciente interés de compradores e inversionistas internacionales refleja un cambio de percepción sobre el país. Vietnam ya no es visto únicamente como un proveedor de manufactura de bajo costo, sino como un centro estratégico dentro de las cadenas globales de suministro, gracias a la estabilidad de su entorno empresarial, su integración en las cadenas de valor internacionales y su capacidad para cumplir con los estándares globales.
Esta evolución también queda respaldada por el comportamiento de la inversión extranjera directa. Hasta el 30 de junio de 2026, Vietnam había captado 34,65 mil millones de dólares en IED registrada, un 61% más que en el mismo período del año anterior. Por su parte, la IED desembolsada alcanzó 13,03 mil millones de dólares, lo que representa un incremento interanual del 11,2% y el mayor volumen ejecutado durante un primer semestre en los últimos cinco años.
De acuerdo con la Agencia de Inversión Extranjera del Ministerio de Finanzas, la industria manufacturera y de transformación continúa siendo el principal destino de estos recursos, con 10,76 mil millones de dólares, equivalentes al 82,6% del total desembolsado. Estas inversiones contribuirán a ampliar la capacidad productiva del país y fortalecer su oferta exportadora.
El dinamismo del sector manufacturero también impulsa el crecimiento de las exportaciones vietnamitas. Entre los principales productos destaca la industria electrónica, cuyas ventas al exterior podrían superar los 200 mil millones de dólares al cierre de 2026.
Al mismo tiempo, Vietnam está dejando atrás su papel tradicional como centro de producción de bienes de consumo para avanzar hacia actividades de mayor valor añadido. El país incrementa progresivamente sus exportaciones de software, tecnologías digitales y servicios de alta tecnología, consolidándose como un eslabón cada vez más relevante dentro de la cadena mundial de suministro.
En este sentido, Tim Evans, director ejecutivo de HSBC Vietnam, afirmó que el país ha pasado de ser un centro de manufactura de bajo costo a convertirse en un "eslabón de oro" dentro de la cadena global de suministro de hardware para inteligencia artificial (IA). Citando datos del área de Investigación de Inversiones de HSBC, Evans señaló que la participación de Vietnam en el comercio mundial de equipos relacionados con la IA aumentó del 1,2% en 2015 al 12,4% en 2025, una de las tasas de crecimiento más elevadas registradas por una economía en la última década./.





