La adopción del periodo 2027–2036 como el Decenio Internacional de la Cultura para el Desarrollo Sostenible, una iniciativa impulsada por Vietnam, marcó un paso importante en los esfuerzos por promover la cultura como un motor esencial del desarrollo sostenible a nivel global.
En una entrevista concedida a la Agencia Vietnamita de Noticias, el jefe de la representación de la UNESCO en Vietnam, Jonathan Wallace Baker, afirmó que la declaración del 4 de septiembre de 2026 en Nueva York sobre el Decenio Internacional de la Cultura para el Desarrollo Sostenible 2027-2036 llega en un momento particularmente importante, ya que la comunidad internacional se esfuerza por acelerar los avances hacia la Agenda 2030 y prepararse para el próximo marco de desarrollo.
El Decenio dará continuidad a los resultados de la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales y Desarrollo Sostenible (MONDIACULT) 2025 y servirá de puente para consolidar el papel de la cultura y promover su reconocimiento como un objetivo independiente en la agenda de desarrollo posterior a 2030, sostuvo.
Para convertir este reconocimiento en acciones concretas, Baker sugirió a los países adoptar políticas culturales más sólidas, financiación sostenible, mayor apoyo a las industrias creativas, protección de la diversidad cultural e integración sistemática de la cultura en las políticas económicas, sociales y ambientales.
Felicitó a Vietnam por promover y desarrollar con éxito esta iniciativa, que recibió un amplio respaldo de la comunidad internacional. La propuesta vietnamita fue adoptada por la Conferencia General de la UNESCO en 2025 con el consenso de 72 Estados miembros, antes de ser aprobada oficialmente por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su 80.º periodo de sesiones, con el copatrocinio de 103 países.
A su juicio, la iniciativa refleja una dimensión internacional al abordar una preocupación compartida: potenciar el papel de la cultura en el desarrollo sostenible, la cohesión social y la resiliencia. Llevar una idea desde el ámbito nacional, pasando por la UNESCO, hasta las Naciones Unidas requiere un proceso de diálogo constante y la capacidad de construir puntos en común entre países con contextos diversos.
En la siguiente etapa, la UNESCO espera trabajar estrechamente con Vietnam para elaborar un plan de acción concreto. Ambas partes continuarán cooperando para fortalecer las políticas culturales y su implementación, mientras la UNESCO aportará asesoramiento en materia de políticas, intercambio de datos, experiencia técnica y normas internacionales.
La cooperación también se centrará en el desarrollo del ecosistema cultural y creativo, la transformación digital, la creación de bases de datos culturales fiables, la protección de datos y los derechos comunitarios, la ampliación del acceso equitativo y la inversión en capital humano para la gestión cultural.
A través de los mecanismos de cooperación Sur-Sur y triangular, Vietnam podrá tanto aprovechar experiencias internacionales como contribuir activamente con ideas y experiencias a la agenda cultural global, recalcó Baker./.





