La estrategia de diversificación de mercados de China y el proceso de reestructuración de las cadenas de suministro hacia el Sudeste Asiático están contribuyendo a mantener un sólido volumen de transporte de mercancías en Asia, a pesar de las tensiones geopolíticas globales.
Ooi Lean Hin, director ejecutivo de la empresa líder malasia de transporte marítimo MTT Shipping and Logistics (MTTSL), señaló que esta tendencia continuará a corto plazo, aunque el impacto total del desplazamiento de mercancías podría tardar entre 18 y 24 meses en hacerse plenamente visible, a medida que las fábricas se reubican y aumentan su producción.
Según Ooi, “en 2025, las exportaciones de China hacia Estados Unidos cayeron aproximadamente un 30%, mientras que las exportaciones del Sudeste Asiático hacia ese mismo mercado aumentaron un 23%, lo que refleja la actual reconfiguración de las cadenas de suministro”.
No obstante, advirtió que las limitaciones productivas en la región implican que gran parte de estos flujos se materializarán en los próximos 18 a 24 meses, impulsando una nueva fase de crecimiento.
Añadió que la mayoría de estas mercancías se dirige a los mercados occidentales y se transporta a través de puertos de transbordo ubicados a lo largo del estrecho de Malaca.
En cuanto al impacto de las tensiones geopolíticas en Asia Occidental y el cierre del estrecho de Ormuz, Ooi consideró que los problemas en el transporte marítimo se limitan principalmente a la región del Golfo.
Los puertos de Malasia no han registrado congestiones significativas, lo que permite mantener operaciones eficientes. En este contexto, el país se encuentra bien posicionado para responder al crecimiento previsto del volumen de carga a corto, medio y largo plazo.
Actualmente, las tarifas de transporte han aumentado de forma considerable desde el inicio del conflicto en Asia Occidental, especialmente en los envíos con destino al Golfo, debido a la escasez de capacidad y al incremento de la demanda.
Sin embargo, según Ooi, las interrupciones en el estrecho de Ormuz tienen un impacto mínimo en el transporte de contenedores, ya que la mayoría del tráfico entre Asia y Europa transita por el canal de Suez.
Algunas embarcaciones están siendo desviadas hacia el cabo de Buena Esperanza y hacia puertos alternativos en Omán, Turquía y el mar Rojo, lo que añade alrededor de dos semanas por trayecto, o hasta un mes en todo el itinerario. Esto incrementa el consumo de combustible, reduce la disponibilidad de buques y eleva aún más los costos del transporte marítimo./.







