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Presidenta del Instituto Cultural de Amistad Chile-Vietnam: “Vietnam es parte de mi vida”
Patricia Abarzúa Muñoz, presidenta del Instituto Cultural de Amistad Chile-Vietnam, destacó la estrecha amistad entre los pueblos de Chile y Vietnam, basada en los vínculos históricos, la solidaridad y el respeto mutuo, y valoró la evolución de las relaciones entre ambos países.
En declaraciones a la corresponsalía de la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) en Buenos Aires, con motivo del 216 aniversario de la Independencia de Chile, Abarzúa recordó sus más de seis décadas de vínculos con Vietnam, así como las actividades del Instituto para fortalecer la amistad entre los dos pueblos.
Abarzúa relató que conoció la realidad de Vietnam en 1962, cuando una delegación vietnamita visitó Chile para participar en una conferencia de la Central Única de Trabajadores (CUT).
Los encuentros con los representantes vietnamitas llevaron al periodista Fernando Murillo Viaña, posteriormente galardonado con el Premio Nacional de Periodismo de Chile, a crear uno de los primeros grupos de solidaridad con Vietnam.
El movimiento creció posteriormente con la participación de destacadas figuras políticas y sociales chilenas, entre ellas el entonces senador Salvador Allende, quien posteriormente sería presidente de Chile, y Clodomiro Almeyda, quien ocupó la Cancillería durante el Gobierno de Allende.
Durante sus años universitarios, Abarzúa se incorporó activamente al movimiento estudiantil y a las actividades de solidaridad con Vietnam.
Trabajó para la organización de amistad Chile-Vietnam y posteriormente asumió como secretaria general del Instituto Cultural Chile-Vietnam, cargo que desempeñó hasta 1973.
El golpe de Estado de septiembre de 1973 cambió radicalmente su vida y puso fin a las actividades del Instituto. Su sede fue allanada y destruida por los militares, junto con fotografías, películas, documentos y otros materiales.
Abarzúa tuvo que exiliarse durante cuatro años, primero en Italia y posteriormente en España, antes de regresar a Chile.
Tras su retorno, retomó los vínculos con sus amigos vietnamitas, entre ellos el periodista Nguyen Khac Thin, entonces corresponsal de la VNA en Santiago.
Estos contactos contribuyeron a reconstruir los lazos de amistad y, posteriormente, a reactivar el Instituto Cultural y de Amistad Chile-Vietnam, que continúa desarrollando actividades hasta la actualidad.
Abarzúa recordó también las numerosas expresiones de solidaridad del pueblo chileno con Vietnam durante la guerra. Entre ellas destacó una marcha realizada del 8 al 13 de julio de 1967, cuando unos 2.000 jóvenes y estudiantes recorrieron cerca de 200 kilómetros desde Valparaíso hasta Santiago para expresar su solidaridad con el pueblo vietnamita. En la marcha participó Salvador Allende.
Asimismo, recordó la visita de Allende a Hanoi en mayo de 1969, cuando, como presidente del Senado chileno, encabezó una delegación destinada a expresar la solidaridad del pueblo chileno. Durante aquella visita, Allende fue recibido por el Presidente Ho Chi Minh.
A lo largo de las décadas, Abarzúa ha visitado Vietnam en seis ocasiones. Su viaje más reciente tuvo lugar con motivo del 50 aniversario de la liberación del Sur y la reunificación nacional, como invitada internacional.
Según relató, los cambios experimentados por Vietnam le causaron una profunda impresión.
“Es extraordinario ver el desarrollo de las ciudades y del país. Hoy hay que ir a los museos para imaginar cómo fue la guerra en Vietnam”, señaló, al tiempo que destacó no solo las mejoras en infraestructura, sino también la vitalidad, creatividad y espíritu de trabajo de las nuevas generaciones vietnamitas.
En cuanto a la labor del Instituto, consideró que sus actividades constituyen un puente entre los pueblos de ambos países.
La organización ha promovido seminarios, encuentros y actividades culturales sobre Vietnam y publicó en Santiago el Diario de Prisión del Presidente Ho Chi Minh.
También recordó que, con motivo del 40 aniversario de la reunificación de Vietnam, 40 artistas chilenos donaron 40 obras que fueron eviadas a Vietnam para una exposición.
“Vietnam es parte de mi vida”, afirmó Abarzúa, quien subrayó que la amistad entre los pueblos chileno y vietnamita se sustenta en valores compartidos y en el respeto mutuo.
A su juicio, los chilenos valoran especialmente la sencillez, amabilidad y gratitud de los vietnamitas.
La dirigente destacó además el significado del Parque Ho Chi Minh en Chile, cuya creación estuvo vinculada al movimiento de solidaridad con Vietnam.
Recordó que, incluso durante la dictadura, el espacio mantuvo el nombre del líder vietnamita. Posteriormente, junto con el primer embajador de Vietnam en Chile, Nguyen Van Dao, promovió la idea de erigir allí una estatua del Presidente Ho Chi Minh, proyecto que finalmente se hizo realidad.
De cara al futuro, Abarzúa expresó su deseo de continuar difundiendo entre los chilenos, especialmente entre los jóvenes, la imagen de un Vietnam pacífico, dinámico y en desarrollo.
Consideró importante que las nuevas generaciones conozcan no solo la historia de la lucha por la independencia, sino también los logros alcanzados por Vietnam en su proceso de construcción y desarrollo.
Para Abarzúa, después de más de seis décadas, el vínculo con Vietnam trasciende una actividad social o un capítulo de su vida: se ha convertido en una parte inseparable de ella y en una motivación permanente para seguir fortaleciendo la amistad entre los pueblos de Chile y Vietnam./.





