Durante años, las mujeres vietnamitas residentes en el extranjero han contribuido tanto a preservar la identidad cultural nacional en sus familias y sociedades de acogida como a consolidar su posición social. Sus aportaciones en conocimientos, tecnología y recursos financieros reflejan la convergencia entre la voluntad del Partido, las aspiraciones del pueblo y el anhelo de progreso nacional.
Con motivo del Día de la Mujer Vietnamita (20 de octubre), la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA) recoge las opiniones de intelectuales y empresarias sobre la aplicación de la Resolución No. 23-NQ/TW, promulgada por el Buró Político el 2 de agosto de 2026, sobre la labor con los vietnamitas en el extranjero.
La profesora y doctora Phan Thi Tra My, presidenta de la Asociación de Empresas Vietnamitas en China, destacó que la Resolución 23 reconoce a los compatriotas en el extranjero como “embajadores culturales”, capaces de transformar la cultura en poder blando nacional. Las madres vietnamitas transmiten el idioma, la gastronomía y las costumbres a sus hijos, mientras que expresiones como el traje tradicional Ao dai contribuyen a difundir la imagen del país, impulsar la diplomacia popular, atraer inversiones y promover el turismo.
Por su parte, Tran Tue Tri, vietnamita residente en Singapur y directora ejecutiva del Stamford Global Leadership Center, señaló que Vietnam posee un rico patrimonio cultural, pero necesita presentarlo de forma más atractiva al mundo. Para ello, debe transformar sus recursos culturales en productos y marcas competitivas mediante diseños, experiencias y estándares adaptados a los mercados internacionales.
Las mujeres en el extranjero pueden contribuir como madres, artistas, diseñadoras o empresarias que conectan los productos artesanales vietnamitas con mercados internacionales. Este proceso debe respetar a las comunidades custodias del patrimonio y garantizar que sus integrantes dispongan de medios de vida, acceso al mercado y una participación justa en los beneficios.
Tran Tue Tri subrayó que los vietnamitas en el extranjero deben ser considerados socios en la construcción nacional. Además de remesas e inversiones, aportan conocimientos, experiencia de gestión, tecnología y redes internacionales.
Propuso crear una base de datos sobre sus competencias y establecer mecanismos transparentes y flexibles que faciliten su participación como asesores, docentes, investigadores o responsables de proyectos, sin exigirles regresar a tiempo completo. También recomendó impulsar proyectos concretos dirigidos especialmente a las generaciones jóvenes.
Phan Thi Tra My pidió concretar la Resolución 23 mediante mecanismos de contacto, programas de cooperación y respuestas oportunas a las propuestas. Sugirió que Ciudad Ho Chi Minh establezca puntos de contacto para especialistas, intelectuales y empresarios en el extranjero, con información sobre necesidades, entidades receptoras y proyectos piloto. Asimismo, solicitó procedimientos claros y plazos de respuesta definidos.
Por su parte, la doctora Ngo Pham Tran, presidenta de la Asociación de Empresas Vietnamitas en Taiwán (China), propuso crear un organismo de apoyo y un marco jurídico específico para los compatriotas que deseen regresar, invertir y contribuir al desarrollo nacional, sin tratarlos como extranjeros.
Las propuestas de estas mujeres evidencian el valor estratégico de la Resolución 23 y el reconocimiento del Partido y el Estado a la comunidad vietnamita en el exterior. Con políticas flexibles y transparentes, sus recursos podrán aprovecharse mejor para fortalecer los vínculos entre Vietnam y el mundo y contribuir al ascenso nacional en la nueva era./.






