Vietnam cuenta con la base fundamental para convertirse en una nación fuerte y de autodeterminación en materia de energía y combustible, según Jarrod Leak, director ejecutivo de la Alianza Australiana para la Productividad Energética (Australian Alliance for Energy Productivity - A2EP).
Durante una entrevista concedida a corresponsales de la Agencia Vietnamita de Noticias en Sídney, Jarrod Leak consideró que los países del sudeste asiático y de la región de Asia-Pacífico importan grandes cantidades de combustible de Medio Oriente, por lo que cuando estalla un conflicto, los riesgos son inminentes y van en aumento.
En cuanto al impacto de los recientes acontecimientos en la transición y reestructuración de las cadenas de suministro energético hacia la sostenibilidad, el experto comentó que los países realizarán cambios importantes en sus estrategias a largo plazo, integrando la electrificación mediante el uso de energías solar, eólica, baterías y bioenergía.
Comprenderán que este no es un riesgo puntual, sino recurrente. Por lo tanto, necesitan ser resilientes, contar con un suministro energético nacional descentralizado y garantizar un nivel mucho mayor de seguridad en el abastecimiento de combustible, detalló.
Es evidente que el futuro depende del aprovechamiento de los recursos de bioenergía y biomasa. Para garantizar su máximo desarrollo, Vietnam debería establecer objetivos claros, políticas de apoyo a largo plazo y programas con garantías sólidas para el sector, logrando así los mayores beneficios posibles, sugirió.
De acuerdo con el especialista, Vietnam tiene un gran potencial en este campo gracias a las fuentes de energía renovables procedentes del sol y el viento, complementadas con el almacenamiento en baterías y la energía hidroeléctrica.
Vietnam también cuenta con un proveedor de vehículos eléctricos e industrias que podrían electrificarse por completo, además, este país sudesteasiático posee abundantes recursos de biomasa y bioenergía, evaluó.
Sin embargo, recomendó que Vietnam establezca objetivos a largo plazo para garantizar que esas políticas no cambien rápidamente y deba tener la estabilidad necesaria para avanzar hacia la autodeterminación energética, la seguridad del suministro de combustible, la reducción de las emisiones de carbono y la eficiencia energética. Esto debe ser una prioridad, apuntó.
Los vehículos eléctricos tienen costos operativos significativamente menores. Cuando una industria o instalación industrial usa energía limpia, los costos operativos también pueden disminuir drásticamente. Por lo tanto, el futuro se presenta prometedor si elaboren metas y políticas firmes y estables, concluyó./.







