El año 2025 fue decisivo para posicionar a Vietnam hacia una nueva era de desarrollo. En un contexto global volátil y ante desastres naturales sin precedentes, el sector de la diplomacia económica reafirmó su papel como motor clave, contribuyendo a cambiar el rumbo y crear valor sostenible para el futuro.
La viceministra de Relaciones Exteriores, Nguyen Minh Hang, compartió estas valoraciones con la prensa al analizar esta trayectoria innovadora.
Según explicó, en 2025 el mundo continuó experimentando cambios rápidos e impredecibles. El crecimiento global se desaceleró, aumentaron los riesgos de inestabilidad y se intensificó la competencia estratégica, junto con la expansión del proteccionismo y las políticas arancelarias. La reestructuración de las cadenas de suministro y las tendencias de fragmentación en comercio, tecnología y estándares verdes y digitales se hicieron más visibles. En el ámbito nacional, desastres naturales e inundaciones causaron graves daños, exigiendo mayor capacidad de gobernanza y adaptación.
En ese escenario, la funcionaria afirmó que la diplomacia económica siguió de cerca el liderazgo del Partido, el Estado y el Gobierno, implementándose de forma sincronizada y decisiva. Logró resultados importantes, descritos por el primer ministro Pham Minh Chinh como un proceso para “transformar la situación y cambiar el rumbo” en una conferencia celebrada el 10 de enero pasado.
La diplomacia económica mantuvo una postura proactiva, generó impulso en medio de dificultades y sentó bases para nuevos avances, contribuyendo a los objetivos de crecimiento, fortaleciendo la confianza y ampliando el espacio de desarrollo.
“La diplomacia económica cambió su mentalidad, pasando de acompañar el crecimiento a ser pionera en la creación de oportunidades de desarrollo, generar espacio estratégico, movilizar recursos y sentar las bases para una integración más profunda en las cadenas de valor globales”, subrayó Minh Hang.
El logro más notable fue el fortalecimiento de la posición estratégica de Vietnam, creando influencia política y abriendo nuevas oportunidades de cooperación.
En el último año, los líderes del país realizaron 75 actividades en el exterior; se reforzaron relaciones con 17 países y se firmaron 350 acuerdos de cooperación, 2,5 veces más que en 2024, con énfasis en economía, comercio, inversión, ciencia, tecnología, innovación y transformación digital.
Más que documentos, estos acuerdos establecieron un entorno político-económico favorable con socios de primera categoría, creando bases para atraer inversión de calidad, expandir mercados, mejorar el acceso tecnológico y elevar la competitividad nacional, dijo la vicecanciller.
En segundo lugar, confirmó que la diplomacia económica impulsó la capacidad nacional. En 2025, Vietnam ingresó al grupo de las 15 mayores naciones comerciales del mundo, con un comercio total superior a 930 mil millones de dólares.
La diplomacia facilitó la entrada de productos agrícolas como durián, nido de salangana y maracuyá en China; abordó cuestiones arancelarias con Estados Unidos; promovió acuerdos de comercio justo y abrió mercados en América Latina, Oriente Medio, África, Asia Central y Europa Central y Oriental, además de los mercados Halal. También apoyó la apertura de nuevas rutas aéreas internacionales, contribuyendo al récord de 21,5 millones de turistas extranjeros.
En tercer lugar, Minh Hang destacó la diplomacia científica y tecnológica, desplegada desde la formulación de políticas hasta la conexión empresarial y la cooperación multilateral, que contribuyó a crear 11 grupos tecnológicos estratégicos y materializar la Resolución 57 del Buró Político.
El contenido económico y tecnológico se convirtió en eje central de la política exterior, especialmente en la diplomacia de alto nivel, impulsando vínculos estratégicos en sectores tecnológicos emergentes, sostuvo la funcionaria.
Empresas como NVIDIA, Qualcomm y Samsung establecieron centros de investigación y desarrollo (I+D) en inteligencia artificial (IA) y semiconductores en Vietnam; Dassault Systèmes lanzó su Centro de Excelencia; ASML consideró abrir oficina y apoyar la formación; y Viettel inició la construcción de la primera planta nacional de chips, evidenciando el reconocimiento internacional del potencial vietnamita, evaluó.
En el plano estratégico, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un plan de acción para la diplomacia científica y tecnológica hasta 2030 y prepara una estrategia de cooperación internacional en tecnologías estratégicas con visión a 2045, buscando convertirla en pilar prioritario del desarrollo.
La diplomacia económica también reforzó el apoyo a localidades y empresas. En 2025, las misiones en el exterior organizaron cerca de 500 actividades de promoción comercial, de inversión y turismo; apoyaron más de 150 eventos locales y facilitaron alrededor de 100 acuerdos de cooperación. Asimismo, acompañaron a autoridades y empresas en la eliminación de obstáculos y en la promoción de marcas vietnamitas en mercados clave y emergentes.
De cara a 2026, Minh Hang prevé desaceleración económica, riesgos derivados de conflictos y ajustes de políticas, mayor competencia por recursos y tecnología, y tendencias de desacoplamiento tecnológico que podrían generar rezagos.
La globalización y la integración internacional continuarán, pero con mayor proteccionismo y competencia geoeconómica, especialmente en Asia-Pacífico, aumentando la presión sobre países pequeños y medianos. Los desafíos de seguridad también incidirán en el desarrollo, pronosticó.
El año 2026 será estratégico al iniciar la implementación de la Resolución del XIV Congreso Nacional del Partido y del plan de desarrollo socioeconómico 2026-2030, que define la trayectoria hacia los objetivos del centenario.
Dicha Resolución establece que las relaciones exteriores y la integración internacional deben desempeñar un papel pionero y creativo, contribuyendo activamente a la economía mundial, la política global y la civilización humana.
Para 2026, el principio rector será crear nuevos espacios de desarrollo, conectar recursos estratégicos y transformar orientaciones en resultados concretos, aplicando las nuevas direcciones del Partido y las políticas del Estado.
Entre cinco prioridades, la primera será promover nuevos motores de crecimiento: diplomacia científico-tecnológica, de semiconductores y economía digital, fortaleciendo la capacidad empresarial, clústeres de I+D y formación de recursos humanos de alta tecnología.
Se apoyará la expansión internacional de empresas tecnológicas vietnamitas y se atraerá talento científico del exterior, dijo.
En segundo lugar, se ampliarán mercados y cadenas de suministro en Oriente Medio, África, América Latina, Europa del Este y Asia Central, consolidando socios tradicionales y acelerando negociaciones para acuerdos de libre comercio con Bangladesh, Pakistán, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Egipto, Argelia, la Unión Aduanera de África Austral (SACU) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR).
En tercer lugar, se priorizará el apoyo a localidades y empresas medianas y pequeñas para mejorar la integración y participación en cadenas globales de valor.
En cuarto lugar, se elevará la calidad de la investigación estratégica para proponer políticas oportunas y crear espacio de desarrollo.
En quinto lugar, se fortalecerá la diplomacia multilateral y la integración económica, preparándose para presidir mecanismos importantes como el Año APEC 2027.
Minh Hang afirmó que 2026 marcará el paso de “abrir el camino” a “facilitar el desarrollo”, de “conectar oportunidades” a “conectar recursos estratégicos” y de “asumir compromisos” a “verificar la eficacia”.
Vietnam cuenta con 17 acuerdos de libre comercio y relaciones diplomáticas con 194 países, incluidos 42 socios integrales o de alto nivel y asociaciones estratégicas con los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Sin embargo, calificó que esta base solo tendrá sentido si se traduce en inversiones de calidad, mercados sostenibles, transferencia tecnológica y mayor competitividad.
La viceministra expresó su convicción de que, con liderazgo firme y esfuerzos concertados, la diplomacia económica en 2026 generará un nuevo impulso para que Vietnam avance con rapidez y solidez hacia una era de ascenso nacional, materializando la aspiración de un país fuerte y próspero./.






