El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, pidió acelerar la reforma educativa, fortalecer la calidad docente y garantizar igualdad de acceso a la educación.
El secretario general del Partido Comunista y presidente de Vietnam, To Lam, en el evento. Foto: Thong Nhat – VNA
Vietnam debe pasar de una mentalidad de “gestión educativa” a una de “gobernanza para el desarrollo de la educación” en respuesta a la exigencia de desarrollo de la nación en la nueva era, orientó hoy el secretario general del Partido Comunista y presidente del país, To Lam.
El máximo dirigente partidista sostuvo este lunes una reunión de trabajo con el sector de Educación y Formación para evaluar los preparativos del curso académico 2026-2027 y los resultados iniciales de la implementación de la Resolución 71 del Buró Político sobre avances en educación y formación.
Tras escuchar los informes y las intervenciones de los participantes, To Lam reconoció los esfuerzos realizados en la preparación del nuevo año escolar y destacó los avances en la aplicación de la Resolución 71.
No obstante, señaló que los cambios observados hasta ahora se reflejan principalmente en la concienciación y la elaboración de políticas, mientras que las mejoras concretas en las escuelas, las condiciones de vida del profesorado y la experiencia educativa de los estudiantes aún no responden plenamente a los objetivos de transformación planteados.
Entre los principales desafíos mencionó la escasez de docentes, las limitaciones en infraestructuras y equipamientos, la presión derivada de los costos educativos y las insuficientes mejoras en la educación profesional, universitaria y la transformación digital.
En el evento. Foto: Thong Nhat – VNA
De cara al curso 2026-2027, el máximo dirigente exigió garantizar suficientes escuelas, aulas y profesores bajo el principio de que “donde haya estudiantes, debe haber docentes”, así como asegurar que ningún alumno abandone sus estudios por dificultades económicas.
También pidió integrar la planificación de centros educativos en los proyectos urbanísticos y resolver los obstáculos relacionados con terrenos e inversiones para la construcción de escuelas, especialmente en grandes ciudades, zonas industriales y regiones fronterizas o desfavorecidas.
To Lam subrayó además la necesidad de construir un entorno educativo sano, disciplinado y humanista, considerando la prevención de la violencia escolar y la formación ética de los estudiantes como tareas prioritarias del próximo curso académico.
Asimismo, instó a controlar los costos educativos y corregir las prácticas de clases extra y la cultura de los resultados formales.
También solicitó al Gobierno acelerar la conversión de edificios públicos y sedes administrativas en desuso en centros educativos y sanitarios, con el fin de evitar el desperdicio de recursos públicos.
Según afirmó, la educación debe anticiparse a las necesidades del país formando recursos humanos de alta calidad para áreas clave como la ciencia y la tecnología, la innovación, la transformación digital, la inteligencia artificial y otros sectores estratégicos.
El Ministerio de Educación y Formación debe otorgar mayor autonomía a las escuelas, directores y docentes, acompañada de mecanismos de rendición de cuentas.
También es importante impulsar una transformación digital efectiva y construir una base de datos educativa unificada que permita detectar oportunamente carencias de personal docente, infraestructuras y problemas de calidad educativa, dijo.
To Lam pidió igualmente avances sustanciales en la educación profesional, la orientación vocacional y la reforma universitaria. Las universidades deben liderar la formación de talento de alto nivel, la investigación científica y la innovación, fortaleciendo su autonomía junto con sistemas rigurosos de evaluación y transparencia.
Por último, reiteró la necesidad de perfeccionar los mecanismos de financiación educativa, considerando la inversión en educación como una inversión para el desarrollo nacional.
Los recursos deben priorizar la contratación de docentes, la construcción de escuelas, la educación en zonas desfavorecidas, la infraestructura digital, la formación profesional y las instituciones académicas estratégicas.
El secretario general y presidente instó al Ministerio de Educación y Formación a transformar de inmediato las orientaciones de la Resolución 71 en planes de acción concretos, con objetivos, recursos, plazos y responsabilidades claramente definidos, para lograr cambios tangibles a partir del curso académico 2026-2027./.