16/05/2021 20:22 GMT+7 Email Print Like 0

Algunas cuestiones teóricas y prácticas, el camino hacia el socialismo en Vietnam

Hanoi, (VNA)- En ocasión del 131 aniversario del natalicio del Presidente Ho Chi Minh (19 de mayo) y las próximas elecciones legislativas (23 de mayo), el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV), Nguyen Phu Trong, escribió un artículo titulado “Algunas cuestiones teóricas y prácticas sobre el socialismo y el camino hacia el socialismo en Vietnam”.


El secretario general del Partido Comunista de Vietnam, Nguyen Phu Trong . Foto: VNA

A continuación, la Agencia Vietnamita de Noticias les presenta a los lectores extractos de este texto.

Anteriormente, cuando existían la Unión Soviética y el sistema de países socialistas en el mundo, el camino hacia el socialismo en Vietnam parecía ser indiscutible. Pero desde que ese sistema en la Unión Soviética y muchos países de Europa del Este colapsó y la revolución mundial cayó en declive, el tema se planteó nuevamente.

Reconocemos que el capitalismo nunca ha sido tan global como lo es hoy y también ha alcanzado grandes logros. Sin embargo, ese sistema todavía no puede resolver sus contradicciones fundamentales inherentes.

Las crisis en curso han demostrado una vez más su insostenibilidad económica, social y ecológica. Según muchos analistas, las crisis actuales no se pueden resolver a fondo en el marco del régimen capitalista.

Los movimientos de protesta social en muchos países desarrollados en los últimos años han revelado la verdad sobre la naturaleza de las instituciones políticas capitalistas. En los países capitalistas desarrollados, las llamadas elecciones "libres" y "democráticas", aunque pueden cambiar el gobierno, no pueden cambiar las fuerzas dominantes.

Necesitamos una sociedad en la que el desarrollo sea verdaderamente para el ser humano. Necesitamos que el desarrollo económico vaya de la mano del progreso y la justicia social. Necesitamos una sociedad de compasión, solidaridad, asistencia mutua, hacia valores progresistas y humanos. Necesitamos un desarrollo sostenible, en armonía con la naturaleza, para garantizar un entorno de vida saludable para las generaciones actuales y futuras. Y necesitamos un sistema político donde el poder real sea del pueblo, por el pueblo y sirva a los intereses del pueblo.

La independencia nacional asociada con el socialismo es el lineamiento básico y transversal de la revolución vietnamita y también es el punto clave en el legado ideológico del Presidente Ho Chi Minh.

Durante los años del proceso de Renovación (Doi moi), el Partido Comunista de Vietnam se volvió cada vez más profundamente consciente del socialismo y del período de transición al socialismo para, paso a paso, complementar algunos conceptos.

Hasta ahora, aunque todavía hay algunos temas que necesitan más investigación, nos hemos formado una percepción general: la sociedad socialista que Vietnam se esfuerza por construir es la de un pueblo rico y un país fuerte, democrático, justo y civilizado. Es una sociedad que pertenece al pueblo y cuenta con una economía altamente desarrollada, basada en fuerzas productivas modernas y las relaciones de producción progresivas apropiadas, y una cultura avanzada imbuida de identidad nacional. Se trata también de una sociedad donde las personas tienen una vida próspera, libre y feliz, así como las condiciones para su desarrollo integral; los grupos étnicos de la comunidad vietnamita son iguales, están unidos, se respetan y se ayudan mutuamente para desarrollarse; y hay un Estado de derecho socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, dirigido por el Partido Comunista y que mantiene relaciones de amistad y cooperación con países de todo el mundo.

Para lograr ese objetivo, debemos acelerar la industrialización y modernización del país en asociación con el desarrollo de la economía del conocimiento; promover una economía de mercado con orientación socialista; desarrollar una cultura avanzada imbuida de identidad nacional, impulsar el desarrollo humano, mejorar la vida de las personas, y lograr el progreso social y la justicia. Se debe también garantizar con firmeza la defensa y seguridad nacionales, el orden social; implementar la política exterior de independencia, autodeterminación, multilateralización y diversificación de las relaciones, paz, amistad, cooperación y desarrollo, e integración internacional proactiva y activa. Es importante construir la democracia socialista, poner en alto la voluntad y la fuerza de la unidad nacional combinada con la de la época; construir un Estado de derecho socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, y fortalecer un Partido y un sistema político transparente y fuerte.

Una característica básica, un atributo importante de la orientación socialista en la economía de mercado en Vietnam, es asociar la economía con la sociedad, unificar la política económica con la social, impulsar el avance económico junto con la realización del progreso social y la justicia en cada paso, cada política y durante todo el proceso de desarrollo.

En el sistema político socialista, la relación entre el Partido, el Estado y el pueblo es el vínculo entre los sujetos que coinciden en objetivos e intereses, y todos los lineamientos del Partido, las políticas, leyes y actividades del Estado son por el beneficio del pueblo, tomando la felicidad del pueblo como la meta de su lucha. El modelo político y el mecanismo general de funcionamiento son el liderazgo del Partido, la gestión del Estado y que el derecho del pueblo a ser el dueño del país.

La democracia es la esencia del socialismo, tanto el objetivo como el motor de la construcción del socialismo. Construir la democracia socialista y asegurar que el poder realmente pertenezca al pueblo es una tarea importante y a largo plazo de la revolución vietnamita. Abogamos por la promoción incesante de la democracia, la construcción de un Estado de derecho verdaderamente socialista del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, sobre la base de una alianza de trabajadores, campesinos e intelectuales dirigida por el PCV.

Estamos conscientes de que el Estado de derecho socialista en esencia es diferente del Estado de derecho burgués, pues el Estado de derecho bajo el régimen capitalista es esencialmente una herramienta para proteger y servir a los intereses de la burguesía, mientras que el Estado de derecho bajo el sistema socialista es una herramienta para expresar y ejercer el derecho del pueblo a ser el dueño del país, asegurando y protegiendo los intereses de la mayoría de los pobladores. Al mismo tiempo, determinamos que la gran unidad nacional es una fuente de fuerza y un factor decisivo para garantizar la victoria sostenible de la causa revolucionaria en Vietnam, así como para promover constantemente la igualdad y la solidaridad entre las naciones y religiones.

Profundamente conscientes de que el liderazgo del Partido Comunista es el factor decisivo para el éxito del proceso de Renovación y el desarrollo del país según la orientación socialista, prestamos especial atención a la construcción y rectificación del Partido, al considerarla una tarea clave de vital importancia para el Partido y el sistema socialista. Nuestro Partido persiste en el marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh como fundamento ideológico y guía para las acciones revolucionarias, tomando el centralismo democrático como el principio organizador básico. El Partido lidera mediante su plataforma, estrategias, orientaciones de políticas y grandes lineamientos. Al ser consciente que los riesgos para el partido gobernante son la corrupción, burocracia y degradación, entre otros, especialmente en las condiciones de la economía de mercado, el PCV ha exigido renovarse y autorregularse frecuentemente, y luchar contra el oportunismo, el individualismo, la corrupción, burocracia, despilfarro y degradación moral entre las filas partidistas y en todo el sistema político.

El proceso de Renovación, incluido el desarrollo de una economía de mercado con orientación socialista, realmente ha generado grandes cambios para el país durante los últimos 35 años.

A la par de los logros, también tenemos muchas deficiencias y limitaciones y estamos enfrentando nuevos desafíos en el proceso de desarrollo nacional.

Nuestro Partido es consciente de que el país se encuentra actualmente en proceso de construcción y transición al socialismo. Además de los resultados positivos y exitosos, siempre habrá aspectos negativos y desafiantes. Es una lucha muy dura y ardua, que requiere una nueva visión, una nueva valentía y una nueva creatividad. Avanzar según la orientación socialista es un proceso de consolidación, fortalecimiento y promoción constante de los factores socialistas para que estos dominen y ganen terreno. El éxito o el fracaso dependen, en primer lugar, de la certeza de los lineamientos del Partido, su temperamento político y su capacidad de liderazgo y combatividad.

Tanto la teoría como la práctica muestran que la construcción del socialismo es establecer un tipo de sociedad cualitativamente nueva, que no es en absoluto simple ni fácil. Esta es una gran carrera de creatividad, llena de desafíos y dificultades. Por lo tanto, además de determinar las pautas y direcciones correctas, asegurando el papel de liderazgo del Partido, es necesario promover con fuerza el rol de creatividad, apoyo y participación activa de la población. La fuerza del pueblo es la raíz profunda de la victoria y el desarrollo.

Por otro lado, el Partido dirigente y gobernante, al determinar la dirección política y adoptar decisiones, no solo puede basarse en la realidad del país y de su gente, sino que también tiene que estudiar y asimilar experiencias de las realidades del mundo y de la época. Debemos integrarnos de manera proactiva y activa en el mundo, y llevar a cabo una política exterior de independencia, determinación, paz, cooperación y desarrollo, y multilateralización y diversificación de las relaciones internacionales, sobre la base del respeto mutuo, independencia, soberanía, integridad territorial, no injerencia en los asuntos internos de los demás, igualdad y beneficio mutuo.

Y es muy importante mantenerse siempre persistente y firme sobre la base teórica del marxismo-leninismo. La revolución científica y radical del marxismo-leninismo y el pensamiento de Ho Chi Minh son valores sostenibles que han sido perseguidos e implementados por los revolucionarios. Continuarán desarrollándose y preservando su valor en la práctica revolucionaria, así como en el desarrollo de la ciencia.

Necesitamos absorber y complementar de manera selectiva y con espíritu de crítica y creatividad los últimos logros en términos del pensamiento y la ciencia para que nuestras doctrinas y teorías estén siempre actualizadas con nuevos bríos y alientos de la época y no caigan en la esclerosis, estancamiento y atraso en comparación con la vida./.

VNA/VNP