Hanoi impulsa el uso del transporte público con metro, buses y opciones ecológicas, en medio del alza del precio del combustible.
Foto ilustrativa (Fuente: VNA)
Tras cinco años de desarrollo, el transporte público en Hanoi ha experimentado una transformación notable, superando gradualmente la percepción de lentitud y saturación para convertirse en una opción preferida de movilidad urbana.
Autobuses, metro y medios ecológicos como vehículos eléctricos y bicicletas están consolidándose como hábitos de transporte civilizado, especialmente en un contexto de volatilidad de los precios del combustible.
Entre los jóvenes, el metro y los autobuses eléctricos destacan no solo por su eficiencia, sino también por ofrecer una experiencia moderna y atractiva, acorde con nuevas demandas estéticas y emocionales. Mientras tanto, muchos estudiantes optan por el autobús para ahorrar costos y evitar la contaminación, valorando su puntualidad y comodidad. Por su parte, los adultos mayores tienden a utilizar vehículos eléctricos como alternativa económica y sostenible.
Este cambio responde también a la mejora de la infraestructura urbana, con nuevas líneas ferroviarias y sistemas de autobuses modernos, que han impulsado significativamente el uso del transporte público en la capital.
El transporte público en Hanoi continúa consolidándose gracias a una mayor sincronización del sistema y al impacto del aumento de los precios del combustible. En los dos primeros meses de 2026, los autobuses transportaron 68,3 millones de pasajeros (99% interanual), mientras que el metro alcanzó 3,1 millones, un incremento del 4,6%. Tras el ajuste al alza del precio de los combustibles en marzo, la demanda siguió creciendo, con unos 71 mil pasajeros diarios en las líneas ferroviarias urbanas y más de 92 mil en autobuses.
Pese a estos avances, expertos consideran necesario acelerar la expansión de la red de metro y mejorar la conectividad con soluciones como bicicletas públicas. Las autoridades municipales planean desarrollar hasta 100 km de metro para 2030 y 301 km para 2035, con el objetivo de que el transporte público cubra al menos el 30% de la demanda en 2030 y el 40% en 2035.
La transición hacia el transporte público refleja no solo un cambio de movilidad, sino también de mentalidad, orientado a una ciudad más limpia, moderna y sostenible./.
VNA/VNP