Un experto malasio destaca que, tras su XIV Congreso, Vietnam se consolida como un modelo de equilibrio estratégico, estabilidad económica y fuerza moderadora en la región, clave para la Visión ASEAN 2045.
Kuala Lumpur (VNA) – El XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam no solo es un evento político interno, sino un hito que redefine completamente la posición del país en el mapa geopolítico y económico global, evaluó el analista en política exterior y seguridad de la Universidad de Malaya, Collins Chong Yew Keat.
El analista en política exterior y seguridad de la Universidad de Malaya, Collins Chong Yew Keat. (Foto: VNA)
En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el experto malasio subrayó que, en un contexto mundial de complejas transformaciones, Vietnam emerge como un modelo de estabilidad y adaptabilidad flexible. Consideró que el país indochino es en la actualidad una de las naciones que implementa con mayor credibilidad y disciplina una estrategia de equilibrio dentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), especialmente cuando el bloque enfrenta diferentes enfoques hacia las grandes potencias.
La consistencia en la orientación política, junto con la contención estratégica y una estrecha cohesión institucional, han ayudado a Vietnam a forjar una identidad diplomática distintiva y con peso en el escenario internacional, afirmó Collins.
El analista atribuyó esta sólida posición a una estrategia que permite a Vietnam expandir su espacio estratégico sin depender de ningún centro de poder. A lo largo de los años, el país ha profundizado sus relaciones con todos los polos importantes mientras mantiene su autonomía en decisiones clave. La mejora de los lazos con Estados Unidos y otros socios muestra su capacidad para participar profundamente en los procesos globales mientras preserva un equilibrio necesario.
Desde una perspectiva regional, Collins afirmó que Vietnam desempeña un papel crucial en mitigar el impacto disruptivo de la competencia entre grandes potencias sobre la ASEAN, contribuyendo a la estabilidad estratégica al estar profundamente arraigado en las redes de producción y cadenas de suministro globales.
En asuntos regionales como el Mar del Este, la cooperación en la subregión del Mekong o la situación en Myanmar, se prevé que la posición de Vietnam tras el XIV Congreso continúe mostrando un activismo selectivo y un firme apego a las instituciones multilaterales.
En el Mar del Este, Vietnam siempre ha sido uno de los miembros más firmes de la ASEAN en defender el derecho internacional, la soberanía y la estabilidad regional basada en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS) de 1982, sin escalar tensiones, destacó.
Respecto a la cooperación en el Mekong, señaló que Vietnam está transitando hacia un papel de coordinación a nivel sistémico, conectando seguridad hídrica, seguridad alimentaria y resiliencia climática, lo que refleja un pensamiento de seguridad más integrado y completo de sus líderes en el nuevo mandato.
Económicamente, se espera que el papel de Vietnam tras el XIV Congreso se consolide como un “ancla” para la próxima fase de desarrollo de la región según la Visión ASEAN 2045. Collins señaló que países vecinos como Malasia no solo ven a Vietnam como una economía de rápido crecimiento, sino también como una fuerza estabilizadora en medio de una intensa competencia geopolítica. Se espera que se convierta en una economía conectada que ayude a la ASEAN a integrarse más estrechamente en los flujos comerciales y cadenas de suministro mundiales. Su transición exitosa hacia un modelo de desarrollo basado en la productividad, el capital humano y la fortaleza institucional tendrá un fuerte efecto multiplicador en el prestigio de toda la comunidad ASEAN.
Un aspecto destacado es el papel de Vietnam como bisagra geopolítica entre el continente asiático y el espacio marítimo del Sudeste Asiático, conectando directamente con el Mar del Este y el Pacífico. Su ubicación geográfica lo posiciona como una puerta de entrada para que los corredores de conexión desde Asia Central y del Sur, a través de la subregión del Mekong, se proyecten hacia las rutas marítimas estratégicas de la región.
A largo plazo, con la eventual formación de rutas marítimas árticas, es probable que se consolide la posición de Vietnam como puerta de entrada al Mar del Este, transformando sus puertos y corredores industriales en centros de transbordo cruciales que conecten Europa y Asia Central con el espacio indo-pacífico.
En resumen, el valor estratégico de Vietnam tras el XIV Congreso trasciende los meros indicadores de producción o crecimiento del PIB. Según Collins, su valor central radica en el potencial de convertirse en un nuevo “nodo de conectividad esencial” en el comercio y la geopolítica global. La presencia de un Vietnam autosuficiente, innovador y responsable no solo asegura su prosperidad nacional, sino que también consolida la legitimidad y relevancia de la ASEAN en una era de fragmentación y reconfiguración del poder. Este es precisamente el papel histórico que Vietnam está asumiendo./.
VNA/VNP