Noticieros

Transmisión de los oficios tradicionales, clave para las industrias culturales

Hanoi impulsa la transmisión de los oficios artesanales tradicionales a las nuevas generaciones mediante cursos impartidos por maestros artesanos, con el objetivo de preservar el patrimonio cultural, crear oportunidades de empleo y fortalecer el desarrollo de las industrias culturales.

Preservar un oficio tradicional no consiste únicamente en conservar técnicas ancestrales, sino también en transmitirlas a las nuevas generaciones para que puedan seguir creando y poniendo en valor el patrimonio cultural popular.

    Los turistas disfrutan de la experiencia de participar directamente en el proceso de elaboración de la laca tradicional. Foto: VNA

A través de cursos impartidos directamente por maestros artesanos, numerosos oficios tradicionales encuentran continuidad y contribuyen a formar recursos humanos para el desarrollo de las industrias culturales de la capital vietnamita.

Mantener viva la tradición entre las nuevas generaciones

Desde hace años, el Artista Popular Meritorio Nguyen Tan Phat, de la antigua aldea de Duong Lam (barrio de Son Tay), dedica sus esfuerzos a enseñar el arte de la laca tradicional.

Según explica, aprender este oficio no solo requiere destreza manual, sino también conocer los materiales y dominar todas las técnicas, desde la preparación de la base y el tratamiento de las superficies hasta la aplicación de la laca, el pulido y el acabado. Cada pieza encierra conocimientos y criterios estéticos acumulados a lo largo de generaciones.

Para Nguyen Tan Phat, los artesanos no deben limitarse a ser los últimos depositarios de técnicas antiguas, sino abrir el camino para que los jóvenes sigan creando a partir de la tradición.

En la aldea de Xuan La (comuna de Phuong Duc), el artesano Dang Van Hau organiza cursos de elaboración de "to he" -figuras tradicionales hechas con pasta de arroz de colores- adaptados a distintos grupos de alumnos. Los principiantes comienzan con formas sencillas y avanzan progresivamente hacia modelos más complejos.

Para los niños, el objetivo es acercarlos a la cultura popular; para quienes desean dedicarse profesionalmente al oficio, la formación busca que dominen las técnicas y desarrollen su capacidad creativa.

El arte de los títeres acuáticos de la aldea de Dao Thuc (comuna de Thu Lam) también se transmite mediante cursos impartidos por maestros artesanos.

Según el artesano Nguyen The Nghi, desde hace unos cinco años se organiza al menos una convocatoria de formación anual. Cada vez más familias inscriben voluntariamente a sus hijos. Quienes desean incorporarse a la compañía de títeres deben superar un período de prueba de dos años, durante el cual aprenden las técnicas de representación, las normas internas y el espíritu comunitario.

 
Vincular la transmisión de los oficios con oportunidades de desarrollo

A pesar de la dedicación de los maestros artesanos, aprender un oficio y conseguir vivir de él sigue siendo un desafío.

Según Dang Van Hau, dominar el arte de elaborar "to he" y alcanzar ingresos satisfactorios puede requerir unos cinco años de práctica. La falta de ingresos estables durante ese período hace que muchos aprendices terminen abandonando el oficio.

El presidente de la Asociación de Aldeas Artesanales de Vietnam, Trinh Quoc Dat, considera que las localidades con una producción dinámica, mercados estables y mejores ingresos suelen atraer a más jóvenes.

La aldea de cerámica de Bat Trang es un ejemplo: numerosas familias animan a sus hijos a estudiar cerámica y regresar después para desarrollar el oficio, investigar nuevos diseños y crear esmaltes. Por el contrario, las actividades con bajos ingresos y mercados inestables tienen dificultades para atraer a nuevas generaciones.

Para favorecer la continuidad de estos oficios, el Artista Popular Meritorio Nguyan Tan Phat propone reforzar la cooperación entre artesanos, centros educativos, empresas y espacios culturales y turísticos.

Asimismo, considera necesario diferenciar las actividades puntuales de iniciación de los programas de formación especializada, a fin de ofrecer a los alumnos oportunidades de práctica, creación y empleo.

Esta cuestión también figura en el proyecto de Ley de Desarrollo de las Industrias Culturales presentado a la Asamblea Nacional durante su segundo período de sesiones de la XVI Legislatura.

El proyecto propone establecer un marco de competencias profesionales, incorporar a artistas y maestros artesanos a la formación y ofrecer ayudas a los estudiantes mediante becas, exenciones de matrícula, apoyo para gastos de manutención y créditos educativos.

Según Trinh Quoc Dat, la formación debe estar estrechamente vinculada a la producción real: los centros educativos diseñan los programas, los artesanos transmiten directamente sus conocimientos, las autoridades facilitan recursos y mecanismos de apoyo, y las asociaciones y empresas conectan la producción con el mercado.

Por su parte, el artesano Nguyen The Nghi propone estrechar los vínculos entre las empresas turísticas y las comunidades locales, promoviendo actividades participativas que permitan a los visitantes no solo contemplar los espectáculos de títeres acuáticos, sino también conocer mejor la cultura de las aldeas artesanales.

Transmitir los saberes tradicionales no significa únicamente preservar el legado de los antepasados, sino también formar a nuevas generaciones capaces de mantenerlo vivo, renovarlo y generar valor. Cuando los artesanos reciben el reconocimiento que merecen, los aprendices encuentran oportunidades de desarrollo y los productos tradicionales logran consolidarse en el mercado, los antiguos oficios recuperan vitalidad y contribuyen de manera efectiva al desarrollo de las industrias culturales de Hanoi./.

VNA/VNP


Top