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Industria camaronera vietnamita apuesta por calidad y tecnología para reforzar su competitividad

Frente a la creciente competencia de grandes productores como Ecuador e India, la industria camaronera vietnamita enfrenta una presión cada vez mayor para redefinir su estrategia, pasando de competir en precios a enfocarse en la creación de valor, la innovación tecnológica y una integración más sólida de la cadena de suministro.
Cosecha de camarones en Ca Mau. (Foto: VNA)

Frente a la creciente competencia de grandes productores como Ecuador e India, la industria camaronera vietnamita enfrenta una presión cada vez mayor para redefinir su estrategia, pasando de competir en precios a enfocarse en la creación de valor, la innovación tecnológica y una integración más sólida de la cadena de suministro.

Vietnam figura entre los principales exportadores mundiales de camarón, con presencia en más de 100 mercados y aportando más del 40 % del valor total de las exportaciones de productos del mar del país. Sin embargo, Ecuador ha ganado terreno gracias a sus bajos costos de producción, mientras que India mantiene ventaja en escala productiva.

Nguyen Duy Hoa, subdirector técnico de Cargill Vietnam, afirmó que el país indochino no puede competir con Ecuador en costos ni igualar la escala de la India. En cambio, señaló que el país debe centrarse en el valor agregado, priorizando la mejora de la calidad, la adopción tecnológica y el desarrollo de productos diferenciados.

Los costos del alimento balanceado siguen siendo uno de los principales desafíos del sector, ya que representan entre el 50 % y el 60 % de los gastos de producción. Según Nguyen Duy Hoa, los piensos no deben verse únicamente como un costo, sino como una herramienta para generar rentabilidad. Optimizar los índices de conversión alimenticia, aumentar el uso de materias primas nacionales y diversificar las fuentes nutricionales - incluidos ingredientes vegetales como la soja - podría aliviar la presión sobre los costos y mejorar la eficiencia.

No obstante, los desafíos van más allá de los insumos. La producción continúa fragmentada y con escasa articulación, mientras que la cría intensiva dificulta el control de enfermedades. Además, persisten diferencias en la calidad de los productos y la cadena de valor - que incluye reproductores, alimentos, cultivo, procesamiento y distribución - sigue poco integrada. Estas debilidades estructurales limitan la competitividad sostenible de la industria.

Ante esta situación, los expertos proponen una estrategia integral basada en pilares claramente definidos. El mejoramiento genético del camarón para desarrollar variedades resistentes y libres de enfermedades es considerado una prioridad clave. El principio de que “la tasa de supervivencia es más importante que la productividad” se está consolidando como orientación central, reflejando un cambio desde el crecimiento basado en volumen hacia uno centrado en eficiencia y reducción de riesgos.

Paralelamente, la adopción tecnológica se ha vuelto indispensable. Modelos como Biofloc y Eco-RAS, junto con la incorporación del Internet de las Cosas (IoT) y la inteligencia artificial (IA), están permitiendo a los productores controlar mejor las condiciones de cultivo, reducir fluctuaciones y elevar las tasas de supervivencia. Más allá de sus beneficios técnicos, estas herramientas también fortalecen la gestión productiva.

Trinh Trung Phi, subdirector general de Tecnología y Camarones Comerciales del Grupo Viet-Uc, destacó que la camaronicultura ya no se limita a administrar estanques, sino que implica gestionar riesgos a lo largo de toda la cadena de valor. La calidad de los reproductores, las incubadoras, la bioseguridad, el control ambiental y los sistemas de detección temprana deben manejarse de manera integrada, explicó.

Añadió que el objetivo del sector ya no consiste únicamente en producir camarones que sobrevivan y crezcan, sino camarones sanos, uniformes, rentables, trazables y capaces de cumplir estándares internacionales cada vez más exigentes. Alcanzar esa meta requerirá acciones coordinadas entre productores, empresas y organismos reguladores.

Los expertos también recomendaron prestar mayor atención al procesamiento y al desarrollo de marcas, considerados factores fundamentales para elevar el valor agregado. Asimismo, señalaron que las estrategias comerciales deben orientarse hacia una segmentación más clara de los mercados.

La Asociación Vietnamita de Exportadores y Productores de Productos del Mar (VASEP) afirmó que, mientras Ecuador e India continúan expandiendo modelos de producción de bajo costo, la industria camaronera vietnamita debe apostar por la calidad, la trazabilidad, el procesamiento avanzado y el posicionamiento premium. En 2026, la resiliencia del sector dependerá de su capacidad para mantener mercados estables, gestionar riesgos en Estados Unidos y avanzar dentro de la cadena global de valor.

Nguyen Van Long, director del Departamento de Ciencia y Tecnología del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, señaló que la inversión en investigación genética, la autosuficiencia de insumos y las soluciones de tratamiento ambiental serán fundamentales para garantizar un crecimiento sostenible.

También destacó que numerosos países están incorporando rápidamente la inteligencia artificial en la acuicultura para monitorear el crecimiento, detectar riesgos tempranos y optimizar la producción, una dirección que Vietnam debe acelerar dentro de su proceso de transformación digital.

Además de las mejoras en el cultivo, añadió, será necesario modernizar las tecnologías de cosecha y procesamiento para incrementar el valor agregado. Cuando los productos de camarón evolucionen de materias primas a productos de marca, con estándares claros, trazabilidad e historias de origen atractivas, el camarón vietnamita no solo mantendrá su cuota de mercado, sino que fortalecerá su posición en la industria mundial de productos del mar./.

VNA/VNP


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