Vietnam plantea crear un ecosistema intelectual global para aprovechar el talento científico de su diáspora e impulsar la inteligencia artificial y la tecnología.
El profesor y doctor Nguyen Van Tam, presidente del Departamento de Ciencias de la Computación, Datos e Inteligencia Artificial de IP Paris. Fuente: VNA
Vietnam debería ir más allá de la simple conexión entre expertos vietnamitas de todo el mundo y avanzar hacia la creación conjunta en ciencia y tecnología, con el objetivo de construir un ecosistema intelectual vietnamita global y convertir el talento del país disperso por el mundo en capacidad científica y tecnológica nacional, afirmó un experto del Instituto Politécnico de París (IP Paris).
En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el profesor y doctor Nguyen Van Tam, presidente del Departamento de Ciencias de la Computación, Datos e Inteligencia Artificial de IP Paris, señaló que la Resolución 23-NQ/TW del Buró Político, que sitúa a los vietnamitas residentes en el extranjero como uno de los recursos estratégicos importantes del país, debe traducirse en mecanismos concretos que permitan una participación más profunda de esta comunidad en el desarrollo científico y tecnológico nacional, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial (IA).
El académico explicó que la ciencia y la tecnología funcionan actualmente como una red global y que la fortaleza de un país depende no solo del capital, los datos y la capacidad de cómputo, sino también de las personas capaces de generar conocimiento, dominar tecnologías y conectar al país con los principales centros intelectuales del mundo.
Vietnam cuenta con numerosos profesores, científicos, ingenieros y empresarios que trabajan en importantes centros científicos y tecnológicos internacionales. Para convertir este recurso intelectual en capacidad nacional, propuso avanzar en tres etapas: conectar a las personas, promover la cooperación y transformar esa cooperación en capacidades concretas.
Redes de expertos como la Red Global de Inteligencia Artificial de Vietnam (VGAIN) podrían facilitar la creación de grupos de investigación transfronterizos, la codirección de estudiantes de doctorado, el desarrollo de datos y modelos, la transferencia tecnológica y los esfuerzos conjuntos para resolver los principales desafíos nacionales, afirmó Tâm.
El enfoque debería pasar de identificar qué expertos vietnamitas se encuentran en el extranjero a determinar qué capacidades científicas y tecnológicas necesita desarrollar Vietnam durante los próximos cinco a diez años. Asimismo, se deberían establecer mecanismos flexibles que permitan a los intelectuales vietnamitas residentes en el extranjero contribuir de forma periódica sin necesidad de regresar definitivamente al país.
Sostuvo que la diplomacia científica y tecnológica en el ámbito de la IA debe evolucionar de la “conexión entre personas” hacia la creación conjunta de ciencia y tecnología. Esto permitiría a los científicos vietnamitas en el extranjero codirigir programas de investigación, supervisar conjuntamente a estudiantes de doctorado y participar en el desarrollo tecnológico.
El experto identificó tres prioridades: el liderazgo científico conjunto; la construcción de infraestructuras de investigación compartidas para datos, recursos de cómputo, estándares de evaluación y entornos de prueba; y la inversión focalizada en los grandes desafíos de IA que enfrenta Vietnam.
En el caso de datos sensibles o estratégicos, los entornos de investigación confiables podrían permitir la colaboración a distancia garantizando al mismo tiempo que los datos permanezcan bajo control vietnamita y estén debidamente protegidos, explicó.
También reclamó mecanismos flexibles de financiación de la investigación, una mayor autonomía científica, sistemas adecuados de nombramiento y remuneración, así como normas claras sobre propiedad intelectual y datos. Los resultados deberían medirse no simplemente por el número de expertos conectados, sino por la cantidad de grupos de investigación transfronterizos, investigadores codirigidos, tecnologías, patentes, recursos de datos y nuevas capacidades de investigación generadas en Vietnam.
De cara al futuro, señaló que el objetivo debe ser construir un ecosistema intelectual vietnamita global, en lugar de limitarse a establecer una red de expertos.
En materia de IA, identificó varias líneas estratégicas que se refuerzan mutuamente: IA para la educación, IA para la cultura, IA soberana, “IA consciente” (mindful AI) e IA centrada en el ser humano, sustentada en las ciencias cognitivas.
La IA debería contribuir a personalizar la educación en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM), al tiempo que fortalece la inteligencia humana en lugar de sustituirla. En el ámbito cultural, la IA puede contribuir a preservar y transmitir la lengua, la historia, el conocimiento y los valores vietnamitas, así como a crear una infraestructura de datos que permita a los futuros sistemas de IA comprender mejor Vietnam.
En cuanto a la IA soberana, Vietnam debería dominar selectivamente aquellas capacidades de importancia estratégica, especialmente el control de los datos estratégicos, los sistemas esenciales y los procesos de toma de decisiones. La denominada “IA consciente” (mindful AI) podría integrar la IA con las neurociencias, las ciencias cognitivas, la psicología y la filosofía de la mente para explorar nuevos principios de inteligencia artificial inspirados en una comprensión más profunda de la inteligencia natural.
Por último, las ciencias cognitivas podrían constituir una base transversal para la educación, ayudando a las personas a comprender y dominar la IA en lugar de generar dependencia de ella, señaló el experto.
Para implementar la Resolución 23, propuso seleccionar de inmediato los principales desafíos nacionales en materia de IA y crear equipos de investigación transfronterizos para abordarlos; conectar a los científicos vietnamitas residentes en el extranjero con jóvenes investigadores mediante programas de mentoría, prácticas, codirección y colaboración científica; y desarrollar infraestructuras de investigación compartidas y acumulativas que abarquen datos, recursos de cómputo, estándares de evaluación, herramientas y entornos de investigación.
Si se aplican de manera sostenida, estos esfuerzos podrían convertir gradualmente los recursos intelectuales de los vietnamitas en todo el mundo en una parte integral de la capacidad intelectual nacional de Vietnam, concluyó./.