Un experto chino afirma que Vietnam debe pasar de la reforma administrativa a fortalecer la gobernanza, la innovación y la capacidad de liderazgo nacional.
El profesor Zhu Zhenming, de la Academia China (Kunming) de Estudios del Sur y Sudeste Asiático. Foto: Quang Hung - VNA
Los cuatro ejes de orientación sugeridos para el debate por el secretario general del Partido Comunista de Vietnam (PCV) y presidente de la República, To Lam, en el tercer pleno del Comité Central de la organización política del XIV mandato, evidencian la necesidad de transitar del perfeccionamiento de la estructura administrativa hacia la mejora de la capacidad operativa del Partido, el sistema político y la gobernanza nacional.
En declaraciones a la Agencia Vietnamita de Noticias (VNA), el profesor Zhu Zhenming, de la Academia China (Kunming) de Estudios del Sur y Sudeste Asiático, enfatizó que la implementación por parte de Vietnam de la reorganización del aparato estatal, las agencias y unidades administrativas ha creado las condiciones para iniciar una nueva fase de desarrollo.
No obstante, subrayó que estas reformas representan únicamente el punto de partida. El verdadero desafío consiste ahora en garantizar el funcionamiento eficiente del nuevo aparato estatal y fortalecer la capacidad de liderazgo y gobernanza.
“Una vez culminada, en lo esencial, la reorganización institucional, la prioridad pasa a ser la transformación de los métodos de gestión para gobernar con mayor eficacia. Ese es el reto más urgente en la actualidad”, afirmó.
Según el académico chino, el hecho de que el secretario general y presidente To Lam haya planteado estas nuevas orientaciones inmediatamente después de concluir el proceso de reforma organizativa demuestra una visión estratégica para anticipar las exigencias de la siguiente etapa de desarrollo.
A su juicio, si el país se limitara a considerar concluida la tarea con la reestructuración del aparato, los niveles y sectores competentes podrían caer en la complacencia, pese a que los desafíos vinculados a la gobernanza y al desarrollo continúan siendo enormes.
“La reforma organizativa solo ha quedado completada en su dimensión estructural; el fortalecimiento de la capacidad de gobernanza nacional es aún un largo camino por recorrer. Es indispensable transformar cuanto antes la mentalidad, los enfoques y las formas de actuación”, argumentó.
Al analizar los cuatro ejes de orientación —el fortalecimiento de la capacidad operativa del Partido y del sistema político, la gestión unificada y eficiente de los recursos nacionales, el impulso al desarrollo basado en el conocimiento y la tecnología, y la prevención proactiva de riesgos—, Zhu Zhenming consideró que se trata de orientaciones de carácter estratégico que ayudan a Vietnam a definir con claridad sus tareas en esta nueva etapa.
En su opinión, una vez completada la reorganización institucional y el reajuste de las divisiones administrativas, el objetivo ya no consiste únicamente en garantizar el funcionamiento normal del aparato estatal, sino en mejorar la calidad de la gestión, optimizar el aprovechamiento de los recursos nacionales y consolidar un modelo de desarrollo sustentado en la ciencia, la tecnología y la innovación.
“La reforma no termina con la reorganización administrativa; por el contrario, la fase que comienza puede resultar aún más compleja, ya que exige cambios profundos en la mentalidad y en los métodos de gestión”, advirtió.
El profesor añadió que la prioridad otorgada a una gobernanza unificada de los recursos nacionales reviste una importancia especial en un escenario internacional marcado por crecientes incertidumbres y desafíos. Asimismo, sostuvo que impulsar un modelo de crecimiento basado en el conocimiento y la tecnología responde plenamente a las tendencias del desarrollo mundial, al tiempo que destacó la necesidad de reforzar la prevención de riesgos para aumentar la capacidad del país de responder con eficacia a las fluctuaciones tanto internas como externas.
A su juicio, estas cuatro orientaciones no solo ofrecen una respuesta a las necesidades más inmediatas tras la reforma administrativa, sino que también expresan una visión estratégica de largo plazo para construir un sistema de gobernanza más eficiente.
“Lo más importante es no conformarse con los logros iniciales de la reforma, sino perseverar en la transformación para fortalecer la capacidad de liderazgo, gestión y servicio al desarrollo nacional”, concluyó.
VNA/VNP