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Fidel Castro, gran amigo del pueblo vietnamita

Hanoi, 27 nov (VNA)- Las celébres frases de Fidel Castro: “Las relaciones entre Vietnam y Cuba son especiales, sin precedentes y ejemplares para las relaciones internacionales” y “Por Vietnam, estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre”, grabarán siempre en el corazón de los vietnamitas.

Para los ciudadanos de este país, el líder cubano, cuyo corazón de 90 décadas se paralizó este viernes, se ha convertido en un símbolo del heroismo revolucionario, del espiritu indoblegable y de la aspiración por la libertad y felicidad.

El pueblo vietnamita guarda siempre los profundos sentimientos, la admiración y el cariño hacia el pueblo cubano y Fidel Castro.

Bajo la dirección de Fidel Castro, la nación caribeña fue pionera en los movimientos del mundo a favor de la pasada lucha por la independencia nacional, así como la construcción del país del pueblo vietnamita.

También fue la primera nación en reconocer el Frente Nacional de Liberación de Vietnam del Sur (en diciembre de 1961), la primera en crear un Comité de Solidaridad con Vietnam (en septiembre de 1963), y el primer y único estado extranjero en abrir una embajada ante el mencionado Frente en la zona liberada (en julio de 1967). En aquellos momentos, a pesar de la difícil situación en el país altillano, en un mittin con la participación de decenas de miles de personas en La Habana, Fidel declaró: “por Viet Nam, no solo estamos dispuestos a dar nuestra azúcar quitándonosla de nuestras cuotas, estamos dispuestos a dar nuestra propia sangre!”.

Ese 1967 fue denominado en la nación caribeña "el Año del Vietnam Heroico". En 1972, ante los bombardeos de las tropas estadounideneses sobre diques en el Norte de Vietnam, Cuba lanzó una nueva campaña de propaganda para denunciar las atrocidades del imperialismo. El líder de la Revolucion cubana reiteró de nuevo: "Nuestra solidaridad y confianza hacia el pueblo vietnamita y sus líderes son incondicionales y absolutas."

En septiembre de 1973, Fidel Castro fue el primer y único jefe de Estado extranjero que visitó, en medio guerra, a la zona liberada del Sur, lo que inspiró al pueblo vietnamita en su lucha por la independencia y por hacer en realidad el sueño del Presidente Ho Chi Minh de construir un Vietnam “diez veces más hermoso”.

La imagen del Jefe en Comandante, en su uniforme verde olivo, ondeando la bandera del Frente de Liberación Nacional de Vietnam del Sur constituyó una gran fuente de estímulo para la población y el ejército de Vietnam en aquel momento.

En los tiempos más díficiles de la guerra, la famosa frase del líder cubano “Por Vietnam, estamos dispuestos a dar hasta nuestra propia sangre” conmovió al pueblo cubano y al pueblo vietnamita, así como a millones de amantes de la paz en el mundo.

Pese a sus propias dificultades causadas por el bloqueo, Cuba reiteró su apoyo incondicional a Vietnam como hermano. Fidel y su pueblo consideraban la resistencia del país indochino como su propia lucha.

Durante la primera visita de Fidel a Vietnam, Cuba donó a este país cinco obras de gran importancia socioeconómica que incluyen el Hotel Thang Loi (Victoria) en Hanoi, el Hospital Vietnam- Cuba (en la provincia central de Quang Binh), la vía Xuan Mai, la granja de vaca Ba Vi y la granja avícola Luong My.

También entregó a Vietnam sementales de vaca y gallina, junto con más de seis millones de dólares para la compra de equipos modernos de producción.

Además, el país caribeño envió expertos a Vietnam para ayudar en la ampliación de la ruta Ho Chi Minh, respaldó la formación de más de mil estudiantes y postgraduados vietnamitas, y apoyó la incorporación de este país a las Naciones Unidas.

Las otras dos visitas de Fidel Castro a Vietnam fue de diciembre de 1995 y febrero de 2003, las cuales marcaron nuevos hitos en las relaciones de amistad y cooperación entre ambos países.

En esas visitas, el líder cubano afirmó que el pueblo vietnamita es para siempre amigo y hermano cercano e íntimo del pueblo cubano, y expresó su convicción de que la solidaridad, la amistad y la cooperación integral entre ambos países se continuarán consolidando y desarrollando.

A pesar de la distancia geográfica, los sinceros sentimientos y la amistad fiel del líder de la Revolución cubana para Vietnam vivirán eternamente en las generaciones de vietnamitas. Para ellos, Fidel Castro es siempre un gran amigo.
VNA/VNP