El legado del sol y el mar
Detrás de los blancos granos de sal se encuentran el sudor de generaciones de salineros y un antiguo oficio artesanal estrechamente ligado al mar, al clima y a la cultura gastronómica de Vietnam.
La producción de sal es uno de los oficios tradicionales más duros de los vietnamitas. Tiene como particularidad que la alegría está ligada precisamente a la dureza de las condiciones meteorológicas. Mientras muchas personas buscan protegerse del sol, los salineros esperan los días de intenso calor para que la sal cristalice rápidamente y alcance la mejor calidad.
El trabajo suele comenzar antes del amanecer y prolongarse hasta el mediodía, cuando la temperatura en las salinas puede alcanzar los 40-45 °C. El sol incide desde arriba, mientras la luz se refleja en las blancas parcelas de sal y vuelve hacia el rostro de los salineros, haciendo que su piel se oscurezca. Una lluvia repentina puede arruinar la labor de toda una jornada.
a producción tradicional de sal en Vietnam refleja la capacidad de adaptación a las condiciones naturales de cada región. En el norte y la costa de la zona norcentral, donde el sol no es tan intenso durante todo el año, los habitantes de Ninh Binh, Thanh Hoa y Nghe An utilizan la técnica de evaporación sobre arena. El agua de mar se conduce sobre la arena para que la sal se adhiera a cada pequeño grano; posteriormente, se filtra para obtener la salmuera más concentrada y se continúa evaporando en las parcelas. La sal obtenida es fina y de sabor suave, por lo que resulta especialmente adecuada para la elaboración tradicional de salsa de pescado.
Por su parte, las regiones del centro-sur y del sur, con abundante sol y vientos marinos durante todo el año, han desarrollado el método de evaporación del agua. En zonas conocidas como Ca Na, Hon Khoi (Khanh Hoa), Sa Huynh (Quang Ngai) y Bac Lieu, el agua de mar se conduce a través de varias parcelas para concentrarse gradualmente antes de cristalizar en grandes granos de sal blancos y secos.
La sal no solo es un condimento esencial, también se ha convertido en un producto característico de numerosas localidades. La sal de Sa Huynh y la de Bac Lieu han sido reconocidas como Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional y contribuyen a crear el sabor de conocidas marcas tradicionales de salsa de pescado como Nam O, Phu Quoc y Phan Thiet.
En la actualidad, numerosos pueblos dedicados a este oficio han aplicado tecnologías de evaporación mediante lonas, desarrollado la producción de muoi hoa y sales medicinales, y combinado la producción con actividades de turismo experiencial. Por ello, las salinas de Sa Huynh y Hon Khoi no son únicamente lugares de producción, sino que también se han convertido en destinos atractivos para visitantes y fotógrafos interesados en descubrir la belleza sencilla del trabajo en las zonas costeras de Vietnam./.
Por VNP/Tran Thanh Giang - Fotos: Tat Son, Tran Thanh Giang, Cong Dat

















