Vietnam en la memoria de un amigo palestino

Vietnam en la memoria de un amigo palestino

El embajador del Estado de Palestina en Vietnam, Saadi Salama, ha pasado casi medio siglo viviendo, estudiando y trabajando en el país indochino. De estudiante a diplomático, ha sido testigo de la profunda transformación de Vietnam durante la etapa de Renovación (Doi Moi) y de su proceso de integración internacional, al tiempo que ha contribuido activamente a fortalecer la amistad entre ambas naciones.

El embajador de Palestina, Saadi Salama, presenta a los lectores su libro en vietnamita “Cau chuyen Viet Nam cua toi” (Mi historia de Vietnam). Foto: Bich Van/VNP

El vínculo y los primeros hitos

El año 2026 marca casi medio siglo (46 años) de residencia y trabajo de Saadi Salama en Vietnam. Para el embajador extraordinario y plenipotenciario del Estado de Palestina, se trata de un recorrido que abarca prácticamente toda una vida.

Desde los 12 años leía la prensa para comprender el mundo. En 1972, a través de periódicos palestinos, conoció la lucha del pueblo vietnamita por la independencia. La imagen de una nación resiliente que combatía por una causa justa dejó en él una impresión profunda.

El embajador recuerda: “La victoria del 30 de abril de 1975 no solo tuvo significado para Vietnam, sino que también reforzó la confianza del pueblo palestino en su propia lucha por la independencia nacional. Aunque entonces no conocía mucho sobre la cultura o la vida de los vietnamitas, ya sentía una admiración especial por este país”.

En 1980, al recibir una beca para estudiar en el extranjero, Vietnam figuraba en la lista de destinos posibles. No dudó en elegirlo. El 14 de octubre de 1980 llegó al aeropuerto de Noi Bai, un momento que describe como “el gran punto de inflexión de mi vida”.

El vicepresidente del Comité Popular de Hanói, Nguyen Manh Quyen, entrega el título de Ciudadano Honorario de Hanói al embajador de Palestina en Vietnam. Foto: Archivo del embajador Saadi Salama

En los primeros tiempos, la barrera principal fue el idioma. Sin embargo, gracias a su perseverancia, pronto dominó el vietnamita. Durante sus años de estudio colaboró con la embajada de Palestina en Hanói, leía los periódicos Nhan Dan y Quan doi Nhan dan y elaboraba resúmenes sobre la situación de Vietnam para archivo documental.

En 1982, con motivo del V Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, fue invitado a apoyar como intérprete a la delegación palestina. De estudiante pasó a participar directamente en actividades diplomáticas, un hito que marcó el inicio de un vínculo duradero con esta nación.


Renovación y mensaje de paz

El embajador Saadi Salama asiste al evento “Tet la hanh phuc” (Tet es felicidad) 2026. Foto: Bich Van/VNP

Al recordar los cambios más significativos, el embajador destaca especialmente el año 1986, cuando Vietnam inició el proceso de Renovación (Doi Moi). A su juicio, fue una decisión histórica en un contexto en que muchos países socialistas atravesaban crisis profundas.

Tras cuatro décadas, el país ha experimentado una transformación notable. La infraestructura de transporte se ha desarrollado con rapidez; las autopistas han reducido considerablemente las distancias entre provincias y han surgido numerosas ciudades modernas. El diplomático comenta: “A comienzos de los años 80 viajar de Hanói a Quang Ninh para visitar la bahía de Ha Long tomaba unas cinco horas, hoy me lleva apenas una hora y media”

Lo que más valora es que, en medio del desarrollo, Vietnam ha sabido preservar su identidad. Hanói, con sus 36 calles tradicionales, continúa siendo un espacio cultural singular en el corazón de una metrópoli moderna.

El embajador Saadi Salama participa con frecuencia en actividades sociales y comunitarias en Vietnam. Foto: Bich Van/VNP
Disfruta de la cultura culinaria de Hanói. Foto: Bich Van/VNP

Desde la perspectiva de alguien vinculado al país durante más de cuatro décadas, considera que el mayor motor de esta tierra es su espíritu de autosuficiencia y resiliencia, forjado a lo largo de su historia de lucha y de su aspiración constante al progreso.

En tiempos de paz, ha debido enfrentar nuevos desafíos, como desastres naturales, cambio climático y pandemias. La COVID-19, afirma, evidenció la fortaleza y capacidad de adaptación del pueblo vietnamita.

En el contexto de la globalización, la nación ha optado por una apertura activa y una integración profunda, participando en las cadenas globales de valor, atrayendo inversión extranjera y construyendo una economía diversificada. Los ajustes en sus objetivos de desarrollo reflejan una mentalidad flexible ante las fluctuaciones de la economía mundial.

Según el embajador, Vietnam transmite al mundo un mensaje claro: solo la paz constituye la base del desarrollo sostenible y del bienestar social. Muchos amigos internacionales le han preguntado cómo Vietnam ha logrado convertirse en amigo de países que en el pasado fueron adversarios. A su entender, la respuesta radica en la naturaleza benevolente, tolerante y hospitalaria de este pueblo.

- Saadi Salama, nacido en 1961 en Hebron, Palestina, llegó a Vietnam en 1980 y estudió en la Universidad de Hanói.

- Desde 2009 es embajador extraordinario y plenipotenciario del Estado de Palestina en Vietnam; desde 2019 ocupa el puesto de decano del cuerpo diplomático.

- Tras más de cuatro décadas de vinculación con el país y con dominio del vietnamita, recibió el título de “Ciudadano Honorario de Hanói”, y ha traducido y editado diversas obras del vietnamita al árabe, entre ellas el libro “Dien Bien Phu. Cinco hechos sin precedentes en la historia de la guerra”.

El embajador Saadi Salama presenta ejemplares de su libro a los lectores. Foto: Bich Van/VNP
En el evento “Tet la hanh phuc” 2026. Foto: Bich Van/VNP
El líder palestino Yasser Arafat (1929-2004) visitó Vietnam en varias ocasiones y lo consideraba como su segunda patria. Ese afecto simboliza la amistad especial entre ambas naciones.

Recordando casi medio siglo de cercanía con Vietnam, el embajador Saadi Salama una vez más reiteró que la decisión de elegir Vietnam en 1980 no fue solo una opción académica, sino la elección de un compromiso para toda la vida./.

Por VNP/Bich Van - Fotos: Bich Van y Archivos


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