Resolución N.° 80-NQ/TW: El "pasaporte cultural" que proyecta el patrimonio de Vietnam al compás del mundo
La promulgación de la Resolución N.° 80-NQ/TW del Buró Político sobre el desarrollo de la cultura vietnamita en la nueva era marca un viraje fundamental en el pensamiento estratégico nacional. Al definir la cultura como un "pilar, un recurso endógeno primordial y un elemento regulador para el desarrollo rápido y sostenible", la resolución abre una coyuntura sin precedentes para la salvaguardia y puesta en valor del acervo patrimonial inmaterial de Vietnam reconocido por la Unesco.
"La resolución establece como meta esforzarse por culminar en 2026 la digitalización del 100 % de los bienes culturales clasificados a nivel nacional y nacional especial. Se trata de un volumen de trabajo considerable que debe ejecutarse en un plazo perentorio. No obstante, no se debe incurrir en una digitalización formalista por mero afán cuantitativo. Un patrimonio no puede considerarse digitalizado por el solo hecho de haber sido fotografiado, escaneado o publicado en un portal web.
Los datos deben contar con identificación, trazabilidad de origen, estandarización técnica e interoperabilidad que permita su búsqueda, conexión, intercambio y reutilización. La información patrimonial debe servir efectivamente a la gestión, la educación, la investigación, el turismo, las industrias culturales y el desarrollo de la inteligencia artificial; si permanece confinada en repositorios cerrados, no generará un nuevo valor agregado".
(Extracto del discurso del secretario general del Partido y presidente del Estado, To Lam, durante la segunda reunión del Comité Directivo Central para el desarrollo de la cultura vietnamita)
Hacia 2026, Vietnam ostenta con orgullo 17 manifestaciones
inscritas en las listas del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, que
abarcan desde el arte musical Don ca tai tu del Sur, la Música de la corte
real de Hue (Nha nhac) y el Espacio de la cultura de los gongs de Tay Nguyen,
hasta incorporaciones recientes como el oficio de confección de pinturas populares de
Dong Ho. Con anterioridad, el enfoque predominante tendía a la
"museificación", orientada a preservar el patrimonio de forma
estática, cual reliquia bajo vitrina. No obstante, el espíritu de la Resolución
N.° 80 explicita que la salvaguardia no consiste únicamente en custodiar el
pasado, sino en integrar los valores culturales en el tejido socioeconómico
contemporáneo, transformando el acervo en un motor de crecimiento y en un
factor de fortalecimiento del poder blando nacional.
El concepto medular del documento subraya que el poder blando emana del atractivo de la identidad propia, actuando como palanca para la diplomacia, la cooperación internacional y el posicionamiento soberano en el concierto de las naciones. Con miras a materializar la visión de la máxima dirigencia, las distintas instancias gubernamentales y territoriales vienen implementando soluciones de fondo. La resolución fija la meta de culminar la digitalización del 100 % de los bienes patrimoniales clasificados, potenciando paralelamente su divulgación en el ecosistema virtual.
En la actualidad, tecnologías como la realidad aumentada (AR) y la realidad virtual (VR) permiten a públicos de todo el orbe apreciar una interpretación de Ca tru, canto Xoan o canciones folclóricas Quan ho de Bac Ninh sin limitaciones geográficas ni temporales.
El patrimonio pervive a través de sus comunidades portadoras, las cuales fortalecen su arraigo cuando este genera medios de vida sostenibles. La articulación del patrimonio inmaterial en las cadenas de valor del turismo, el diseño de espectáculos escénicos a gran escala, la artesanía de excelencia y la alta costura inspirada en patrones vernáculos constituyen vías determinantes para transmutar los "recursos culturales" en "activos económicos".
Una directriz de hondo sentido humanista y proyección estratégica de la Resolución N.° 80-NQ/TW radica en garantizar que el 100 % de los estudiantes del sistema educativo nacional acceda y participe de manera sistemática en actividades formativas vinculadas al patrimonio. La enseñanza de géneros tradicionales como el Bai Choi o el Don ca tai tu en las aulas persigue no solo forjar nuevos cultores, sino también consolidar audiencias informadas y fortalecer los valores de autonomía y resiliencia en las jóvenes generaciones.
Las expresiones del patrimonio cultural inmaterial reconocidas por la Unesco ejercen hoy el rol de un "pasaporte cultural", facilitando a la comunidad internacional una comprensión cabal del alma, la filosofía de vida y el temple de la nación vietnamita.
La Resolución N.° 80-NQ/TW evidencia que Vietnam sitúa al ser humano y a los valores identitarios en el centro de su estrategia de desarrollo. Los bienes inmateriales reconocidos por la Unesco operan hoy como un genuino "pasaporte cultural", proyectando ante la comunidad internacional la sensibilidad, la cosmovisión y el temple del pueblo vietnamita.
Al revitalizar los afluentes de la cultura inmaterial y dotar a cada tonada vernácula y festividad comunitaria del pulso de la época contemporánea, la nación no solo salvaguarda su identidad, sino que acelera su desarrollo sostenible en la nueva era. Con el impulso de la Resolución N.° 80, la cultura vietnamita continuará enriqueciendo con luz propia el devenir de la civilización humana.
Vietnam se enorgullece de poseer un vasto universo de tradiciones vivas distinguidas por la Unesco, entre las que sobresalen la Música de la corte real de Hue, el Espacio de la cultura de los gongs de Tay Nguyen, el Don ca tai tu del sur y el arte de la alfarería del pueblo cham. Estas expresiones trascienden su valor testimonial para erigirse en el alma misma de la nación.
En el contexto actual, la dinamización de estos tesoros culturales supera los esquemas estáticos de conservación para afianzarse como un catalizador del progreso integral. En el tránsito del "patrimonio inerte" hacia un "motor económico sostenible", el núcleo de la Resolución N.° 80 postula el fomento de una industria turística profesional, cualificada y sustentable, estrechamente articulada con la identidad autóctona.
Estudios del sector turístico revelan que el viajero internacional busca experiencias auténticas antes que meros recorridos contemplativos. La integración de expresiones como el Ca tru, el Bai Choi o el Quan ho en los itinerarios enriquece los productos turísticos y consolida el sello distintivo del destino Vietnam a nivel global.
En enclaves patrimoniales como Hoi An con el arte del Bai Choi, o en las aldeas de Tay Nguyen al son de los gongs, estas tradiciones generan empleo e ingresos directos para las poblaciones locales, permitiéndoles asumir un doble rol protagónico: custodios de su legado y beneficiarios de su desarrollo.
En consonancia con las nuevas directrices, la salvaguardia del patrimonio Unesco en Vietnam evoluciona desde un enfoque asistencialista hacia un modelo de desarrollo proactivo. Las comunidades comprenden que el patrimonio solo florece cuando pertenece a la colectividad. Su transmisión intergeneracional en las escuelas —como la enseñanza del canto Xoan en Phu Tho— y el establecimiento de clubes comunitarios nutren de savia viva a estas tradiciones.
Para acercar el patrimonio al público y a los turistas, se despliegan múltiples proyectos de digitalización. Plataformas interactivas y museos virtuales consagrados al Don ca tai tu o al arte de la danza Xoe del pueblo thai permiten al público foráneo explorar estas manifestaciones antes de arribar al país.
Al propio tiempo, el acervo Unesco se proyecta como fuente de inspiración para el diseño de modas, la música contemporánea y la cinematografía, dotando al patrimonio inmaterial de una segunda vida vibrante y cosmopolita. Su incorporación sistemática en certámenes diplomáticos, foros económicos y semanas culturales en el exterior lo consagra como un embajador de primer orden.
Preservar el patrimonio no radica en custodiar cenizas, sino en mantener viva la llama. Poner en valor los bienes inmateriales reconocidos por la Unesco al amparo de la Resolución N.° 80 constituye la clave para profundizar la integración económica global sin desdibujar la identidad nacional. Cuando el patrimonio se consolida como un activo y motivo de orgullo que genera prosperidad, esa llama cultural pervivirá inextinguible a través de los siglos./.
- Por: Thong Thien y Bich Van/VNP
- Fotos: Thanh Hoa, Tat Son, Trinh Bo, Cong Dat, Viet Cuong, Thanh Giang, Khanh Long y Nguyen Luan/VNP
Diseño gráfico y video: VNP y VNA








































