Páginas que guardan la memoria de Hanói
En medio del ritmo de la vida moderna de la capital vietnamita, las tiendas de libros usados existen discretamente como espacios que guardan la memoria de la ciudad, donde cada volumen encierra una historia sobre el paso del tiempo, la cultura y la vida de los hanoyenses.
Escondidas en calles tan conocidas como Ba Trieu, Dinh Le o Ngo Thi Nham, las tiendas de libros usados de Hanói no son solo establecimientos dedicados a la compraventa de textos, sino también auténticos repositorios de la memoria de la ciudad. El aroma del papel envejecido, las estanterías repletas que llegan hasta el techo y las huellas del tiempo impresas en cada página crean una atmósfera única, muy distinta de la que ofrecen las librerías modernas.
A diferencia de la compra de un libro nuevo de un catálogo ya establecido, visitar una tienda de libros usados es toda una aventura de descubrimiento. Los lectores pueden encontrar, casi por casualidad, una obra que dejó de reeditarse hace años, un poemario publicado décadas atrás o un valioso documento que perteneció en otro tiempo a una biblioteca, a una familia o a un coleccionista. Muchos ejemplares conservan anotaciones manuscritas en los márgenes, dedicatorias, antiguos sellos o la caligrafía de sus anteriores propietarios, detalles que convierten cada volumen en un verdadero testigo del paso del tiempo.
Hanói cuenta con calles tradicionalmente vinculadas al comercio de libros, como Dinh Le y Nguyen Xi. Sin embargo, para los amantes de los libros usados, Lang y Ba Trieu fueron durante muchos años direcciones de referencia. En estos pequeños establecimientos, los libros se apilan hasta el techo y abarcan todo tipo de géneros, desde literatura e historia hasta publicaciones especializadas, conformando un espacio lleno de conocimiento.
Dang Huyen Tram, estudiante de la Universidad FPT, comparte: “A diferencia de la ropa, los libros solo envejecen en su aspecto, mientras que el conocimiento que transmiten permanece intacto. Por eso, para mí, un libro usado tiene el mismo valor que uno nuevo”.
Para Nguyen Thu Phuong, una lectora de Hanói, comprar libros usados constituye una experiencia fascinante. “Lo más atractivo no es solo el contenido del libro, sino también las historias que guarda: una flor seca entre sus páginas, una pequeña tarjeta o las notas que algún lector dejó hace muchos años. Todos esos detalles contribuyen a crear el encanto único de cada ejemplar”, afirma.
En la era digital, cuando los libros electrónicos y las plataformas de lectura en línea son cada vez más populares, las tiendas de libros usados siguen conservando un atractivo propio. Son lugares donde el tiempo parece transcurrir con más calma, donde las personas pueden reencontrarse con el pasado y descubrir la profundidad cultural de Hanói a través de páginas marcadas por el paso de los años./.
Por VNP/Khanh Long













