Moc Chau, pradera de la primavera entre las nubes del noroeste
Cuando las últimas ráfagas frías del invierno se disipan, Moc Chau, la hermosa pradera de la provincia de Son La, se envuelve en un nuevo vestido colorido. La primavera se posa allí con las suaves brisas primaverales, despertando un mundo de flores encantadoras, donde la naturaleza y el ser humano se unen en una melodía maravillosa.
Moc Chau en esta temporada se asemeja a una musa delicada, luciendo los colores más puros y radiantes. Las flores blancas de ciruelo brotan en colinas y valles como nubes ligeras que cubren el cielo y la tierra. Entre ellas se entremezcla el suave tono rosado de los melocotoneros silvestres, añadiendo un matiz romántico al paisaje. Y no faltan los interminables campos de flores de mostaza, blancas y amarillas, que se extienden hasta el horizonte y componen un cuadro natural majestuoso y poético.
Como es costumbre desde hace tiempo, cuando los tonos primaverales invaden la zona, Mai Hoa, de Hanói, y sus amigos emprenden su viaje a Moc Chu. Para ella, el recorrido no es solo una experiencia turística, sino también una ocasión para reconectarse con la naturaleza, sumergirse en el mundo de las flores y disfrutar de los productos agrícolas tradicionales de la zona.
Tuvimos una conversación con Lo Thi Mai, del grupo étnico thai en la aldea de Ang. Con los ojos brillantes de orgullo, compartió: “Cuando veo los ciruelos floreciendo, siento que una nueva temporada está llegando. Es el momento en que nos preparamos para un nuevo año lleno de esperanzas de una cosecha abundante”.
Más allá de su belleza natural, los brotes primaverales forman parte inseparable de la vida cultural y espiritual de los pobladores de la región. Nguyen Van Tung, de Hanói, expresó sus emociones tras su viaje: “He visitado muchos lugares y admirado numerosos paisajes, pero la primavera en Moc Chau me ha dejado una impresión profunda. No solo por la belleza exquisita de los ciruelos y los melocotoneros, sino también por la manera en que la gente local aprecia y preserva esa belleza. Cultivan flores en sus jardines y porches, y cuando comienza la primavera, toda la aldea se llena de colores.
“Me impresionó especialmente el cuento de la flor de durazno silvestre. Según los pobladores, es un símbolo de la prosperidad y la fertilidad, que trae buena suerte y abundancia a toda la familia en el año nuevo”, añadió.
En 2025, la Zona Turística Nacional de Moc Chau continuó recibiendo importantes reconocimientos en los World Travel Awards. Por tercera vez se le otorgó el galardón de “Mejor Destino de Naturaleza del Mundo” y, por cuarta ocasión, el de “Mejor Destino Natural Regional de Asia”. Estos lauros confirman el atractivo sostenible y el valor paisajístico único de la meseta de Moc Chau.
Cada tipo de flor en la zona lleva consigo su propia historia y significado. El ciruelo blanco, puro y delicado, simboliza un nuevo comienzo. El melocotonero de tono rosado transmite el mensaje del amor, la unión y la calidez de la familia. Mientras tanto, los campos amarillos de flores de mostaza representan la abundancia y una cosecha próspera.
“Para nosotros, la primavera no es solo la estación de las flores, sino también de las historias. Los visitantes creen que cada pétalo cayendo lleva buenos deseos para todos”, comentó Mai Hoa./.
Por Van Tran - Fotos: Tat Son/VNP














