La tecnología abre camino a las industrias culturales de Vietnam
En la era digital, Vietnam está experimentando una profunda transformación: la tecnología no solo contribuye a la preservación del patrimonio, sino que se ha convertido en un motor clave para el desarrollo de las industrias culturales, ampliando los espacios de creación y elevando el poder blando del país.
Del “valor blando” al motor de crecimiento
En el contexto de la globalización y la digitalización, la convergencia entre tecnología y cultura en Vietnam se perfila como una estrategia de gran alcance. Si antes la cultura se consideraba principalmente un ámbito espiritual, hoy comienza a consolidarse como un sector económico capaz de generar valor añadido y contribuir directamente al crecimiento.
En la conferencia CICON Vietnam 2026, bajo el lema “Crecimiento sostenible en la era de la IA”, Mac Quoc Anh, director del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial y vicepresidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Hanói, afirmó: “Nos encontramos en un momento en el que el arte deja de ser un lujo para convertirse en parte de la economía”.
Los recorridos nocturnos en sitios patrimoniales, como el complejo de Van Mieu-Quoc Tu Giam, están dando lugar a nuevos productos turísticos, donde la iluminación, el sonido y la realidad virtual ofrecen experiencias únicas.
Esta afirmación refleja la transición del “valor blando” hacia un “recurso estratégico”, en el que las industrias culturales se proyectan como un nuevo pilar de desarrollo.
Las artes visuales vietnamitas alcanzaron un notable auge a comienzos del siglo XX con la Escuela de Bellas Artes de Indochina, cuna de grandes maestros. Sin embargo, los largos años de guerra y el período de economía planificada provocaron un estancamiento del mercado artístico durante décadas. No fue hasta la renovación económica de 1986 cuando este sector comenzó a revitalizarse, dando paso a una generación creativa más dinámica e integrada en el mundo.
Hoy, Vietnam cuenta con importantes ventajas: una cultura milenaria, una generación joven creativa y el rápido crecimiento de la clase media, cada vez más dispuesta a invertir en productos culturales. Según las orientaciones nacionales, las industrias culturales podrían aportar el 7 % del PIB en 2030 y el 9 % en 2045, además de mantener un crecimiento anual de las exportaciones de entre el 7 y el 9 %.
El mercado también muestra señales positivas. Entre 2024 y 2025, el número de galerías, espacios creativos y casas de subastas en Hanói y Ciudad Ho Chi Minh ha aumentado significativamente. Obras de artistas como Bui Xuan Phai, Le Pho, Nguyen Tu Nghiem y Mai Trung Thu han alcanzado altos valores en el mercado, reflejando el creciente atractivo del arte vietnamita.
Más allá de las artes plásticas, el cine vietnamita también ha logrado avances notables. La película “Mai” superó los 500 000 millones de dongs en taquilla nacional y fue proyectada en más de 100 salas en Estados Unidos, Canadá y Europa, evidenciando la creciente competitividad internacional de los productos culturales vietnamitas.
La tecnología “activa” el ecosistema creativo
La tecnología desempeña un papel decisivo en esta transformación. Dang Minh Ve, subdirector del Museo de Hanói, señala: “La transformación digital no sustituye los valores tradicionales, sino que permite contar las historias culturales de forma más atractiva y accesible”.
En lugar de limitarse a métodos tradicionales de conservación, tecnologías como el escaneo 3D, la fotografía de alta resolución y el almacenamiento en la nube permiten crear réplicas digitales precisas, garantizando una preservación más sostenible y ampliando el acceso tanto para investigadores como para el público.
Más allá de la conservación, la tecnología está redefiniendo la experiencia cultural. En el Museo de Hanói, herramientas como el mapping 3D, las pantallas interactivas y los contenidos digitalizados hacen que la visita sea más inmersiva y dinámica. Al mismo tiempo, los recorridos nocturnos en sitios patrimoniales como el complejo de Van Mieu-Quoc Tu Giam están dando lugar a nuevos productos turísticos, donde la iluminación, el sonido y la realidad virtual ofrecen experiencias únicas.
Le Xuan Kieu, director del Centro de Actividades Culturales y Científicas de Van Mieu-Quoc Tu Giam, explicó: “El programa de visitas nocturnas seguirá evolucionando, con la tecnología como eje central para renovar la narrativa del patrimonio y ofrecer experiencias más atractivas para el público contemporáneo”.
Estos modelos están atrayendo cada vez más visitantes, especialmente internacionales, que pueden “tocar” la historia a través de la tecnología. Se trata de una vía efectiva para expandir el alcance de las industrias culturales y proyectar la identidad vietnamita en el mundo.
El sector empresarial también desempeña un papel fundamental. Varias empresas tecnológicas vietnamitas han aplicado tecnologías 3D para recrear espacios históricos, desde el casco antiguo de Hanói hasta la Ciudadela Imperial de Thang Long y otros monumentos emblemáticos. La creación de bases de datos patrimoniales estandarizadas no solo facilita la conservación, sino que también sienta las bases para la producción de contenidos y el desarrollo de productos culturales en el entorno digital.
En este nuevo contexto, el patrimonio cultural deja de ser únicamente memoria del pasado para convertirse en un recurso del futuro. Con la tecnología como puente, las industrias culturales de Vietnam avanzan más allá de las limitaciones del espacio y el tiempo, dando forma a un ecosistema creativo dinámico donde la identidad nacional se preserva y se proyecta con fuerza en el mapa cultural global./.
Por: VNP/Ngan Ha - Fotos: Cong Dat














