Patrimonios de Vietnam - matices únicos para la humanidad
Desde las pinturas de Dong Ho expuestas en galerías de Nueva York, el sonido profundo del dan day que resuena en París, el compás del ca tru en pleno casco antiguo de Hanói, hasta los tonos de la cerámica cham presentes en espacios contemporáneos, determinadas vertientes del patrimonio cultural vietnamita se manifiestan hoy como embajadores culturales en distintos rincones del mundo. El presente artículo propone una aproximación a cuatro expresiones representativas, entre muchas otras, que condensan rasgos esenciales de la identidad cultural del país: las pinturas populares de Dong Ho, el ca tru (canto ceremonial), el canto xoan y la cerámica cham, aportes sutiles y singulares de Vietnam al patrimonio cultural común de la humanidad.
Cuatro matices irrepetibles de la cultura vietnamita
Situada a orillas del río Duong, la aldea de Dong Ho, en el barrio de Thuan Thanh (provincia de Bac Ninh), dio origen a una corriente singular de pinturas populares que condensa una filosofía ecológica forjada a lo largo de siglos. La capa de polvo de concha triturada mezclada con engrudo de arroz glutinoso, aplicada sobre papel do, crea un brillo natural; el negro procede del carbón de hojas de bambú, el rojo de la piedra son —un pigmento mineral natural rico en óxidos de hierro—, el amarillo de la flor de hoe y el azul del índigo: una paleta pura nacida de la tierra y el cielo.
" Las pinturas de Dong Ho son deseos y bendiciones; por eso, cada plancha de madera lleva el alma de los antepasados " .
Maestro artesano de mérito Nguyen Dang Che, guardián de las pinturas tradicionales de Dong Ho.
Más allá del arte visual, las pinturas populares de Dong Ho reflejan la vida agrícola y la filosofía existencial vietnamita, donde obras como “La boda de los ratones” o las escenas de gallinas y cerdos expresan el anhelo de una sociedad justa y próspera.
Si Dong Ho es la voz del mundo rural, el ca tru representa el espíritu erudito. Reconocido por la Unesco gracias a su estructura artística sofisticada, el ca tru es una interacción entre la ca nuong (cantante), el kep dan (músico del laúd) y el quan vien (evaluador).
La voz de alta técnica se funde con el timbre grave del dan day (laúd vietnamita de tres cuerdas), el ritmo preciso de las tablillas de bambú y el tambor ceremonial, que en manos del público transforma la actuación en un diálogo artístico, en el cual el oyente participa directamente en la valoración estética.
"En el ca tru, las tablillas marcan el latido del corazón, el dan day es el pensamiento y la voz es el aliento. La ca nuong no canta con la garganta, sino con la quietud del alma. Cuando suena el tambor ceremonial, no es solo un elogio, es una comunión entre artista y oyente ".
Fallecida Artista del Pueblo Quach Thi Ho
Remontándose al amanecer histórico de la época de los reyes Hung, el canto xoan vincula la música con los rituales de culto a los antepasados. Desde el solemne hat tho (modalidad ritual y solemne del canto xoan, vinculada al culto ancestral), pasando por el didáctico hat qua cach (caracterizado por su contenido pedagógico y formativo) hasta el festivo hat hoi (vertiente lúdica y participativa del canto xoan), las melodías llamadas bo bo (caracterizadas por movimientos simples y gestos mínimos que evocan las actividades laborales primigenias) reproducen gestos laborales primitivos con movimientos mínimos, recreando un espacio sagrado únicamente con un tambor ritual y tablillas de bambú.
" Mientras la casa comunal siga en pie y la gente se quiera, el canto xoan nunca se apagará ".
Artista del Pueblo Nguyen Thi Lich, jefa del grupo Xoan An Thai (provincia de Phu Tho)
Por su parte, la cerámica cham es un “fósil vivo” de la artesanía tradicional. Las mujeres cham no utilizan torno; se desplazan alrededor del bloque de arcilla y modelan las piezas a mano desnuda. La cocción al aire libre permite que la cerámica absorba el sol, el viento y el humo del fuego natural, haciendo que cada objeto sea irrepetible. Detrás de esta técnica se ocultan símbolos del matriarcado y la vitalidad persistente de la cultura cham pa dentro del mosaico diverso de Vietnam.
" Cada tinaja lleva el calor transmitido de madre a hija. La cerámica cocida al aire libre recibe el sol, el viento y el humo de la leña; por eso su color es el de la tierra madre, manchada pero resistente ."
Fallecida artesana Dang Thi Phan, aldea cerámica de Bau Truc.
El Estado y la comunidad: dos pilares de la salvaguardia patrimonial
Vietnam ha configurado un modelo de preservación sustentado en dos pilares: las políticas públicas y el papel central de la comunidad. El caso del canto xoan es un ejemplo emblemático. En 2011, este patrimonio fue inscrito por la Unesco en la lista de salvaguardia urgente; sin embargo, solo seis años después, en 2017, fue reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial Representativo de la Humanidad, convirtiéndose en el primer y único caso en lograr esa transición.
Este éxito se debió a un firme compromiso político y a la participación voluntaria de la población. El Estado invirtió en la restauración de casas comunales y templos, apoyó a los artistas, abrió clases de transmisión en las aldeas originales de xoan e incorporó el patrimonio al ámbito escolar para asegurar la continuidad generacional.
A partir de esa experiencia, Vietnam continúa preservando el ca tru mediante la documentación y digitalización, al tiempo que respalda a los clubes artísticos para mantener actuaciones periódicas. En el caso de las pinturas populares de Dong Ho y la cerámica cham, la política vincula la conservación con la “economía del patrimonio”, impulsando la marca OCOP (cada comuna, un producto) y el turismo experiencial.
En este enfoque, la creatividad constituye el alma de la conservación contemporánea: los motivos de Dong Ho suben a las pasarelas de moda; la cerámica cham se integra en la arquitectura moderna; el ca tru y el canto xoan encuentran nuevos públicos en plataformas digitales. La visión constante de Vietnam es clara: el patrimonio debe vivir en el seno de la comunidad. Los reconocimientos internacionales son importantes, pero son las personas quienes garantizan el futuro sostenible de los legados culturales./.
Por: VNP/Vy Thao - Fotos: Tat Son y Cong Dat


















