Más de medio siglo confeccionando cortinas de varillas de bambú

Más de medio siglo confeccionando cortinas de varillas de bambú

En el dinámico desarrollo de Ciudad Ho Chi Minh, el pueblo artesanal de Tan Thong Hoi, en Cu Chi, continúa discretamente su labor desde hace más de medio siglo. A partir de sencillas varillas de bambú dorado, los artesanos crean piezas cargadas de identidad vietnamita que siguen recorriendo el camino desde esta tierra del sur del país hacia numerosos mercados internacionales.

Las persianas de bambú pintadas pueden decorarse con una amplia variedad de motivos, según los encargos de los clientes, desde paisajes y retratos hasta imágenes inspiradas en la rica tradición cultural vietnamita. Foto: Thong Hai/VNP

Un reconocido pueblo artesanal exportador

El oficio de fabricación de cortinas de varillas de bambú en Tan Thong Hoi surgió antes de 1975 y vivió una etapa de gran prosperidad durante la década de 1980. Nguyen Huu Ben, propietario del taller Thanh Truc, explica que en los años de auge la localidad llegó a contar con 54 cooperativas dedicadas a la elaboración de estos artículos para satisfacer la demanda de decoración de interiores en la antigua Unión Soviética y los países de Europa del Este.

La elaboración de las persianas de bambú requiere un proceso artesanal que comprende numerosas etapas. Foto: Thong Hai/VNP
Las varillas de bambú deben cortarse con absoluta uniformidad. Foto: Thong Hai/VNP
 

Actualmente, aunque la escala de producción se ha reducido considerablemente, los productos continúan exportándose a numerosos mercados internacionales, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Japón y China. Según datos locales, hoy permanecen activas unas cinco instalaciones productivas, junto con cerca de 400 hogares que participan en el trabajo artesanal desde sus propias viviendas.

En los estrechos callejones de Tan Thong Hoi todavía resuenan a diario los sonidos de las perforadoras, el ensartado de cordeles y el ensamblaje de las cortinas. La mayoría de quienes ejercen el oficio son mujeres de edad avanzada que combinan el trabajo artesanal con las tareas familiares. Durante décadas, esta actividad ha generado empleo para miles de trabajadores locales y ha contribuido a difundir la cultura vietnamita en el mundo a través de objetos sencillos, pero cargados de identidad.

Una artesana revisa las tiras de la persiana de bambú para comprobar que estén perfectamente alineadas. Foto: Thong Hai/VNP
 

Le Thi Hai, quien lleva más de 35 años vinculada a esta labor, señala que gran parte de la producción actual se realiza por encargo para la exportación, principalmente destinada a la decoración de restaurantes, hoteles y espacios de inspiración oriental. A finales de año, el mercado nacional también se anima, cuando numerosas familias adquieren estas cortinas para sus hogares. El precio de cada pieza oscila entre 150 000 y 300 000 dongs, dependiendo de las dimensiones y del nivel de acabado.

Un mínimo desajuste puede interrumpir la continuidad de toda la imagen. Foto: Thong Hai/VNP
 

Manos que preservan el arte en cada varilla de bambú

Para completar una cortina, los artesanos deben realizar más de diez etapas de trabajo, desde la selección de la materia prima, el tratamiento contra termitas e insectos, el secado, el perforado y el ensartado, hasta el ensamblaje y la pintura decorativa.

Artesanos con muchos años de experiencia en el taller Thanh Truc explican que las varillas de bambú dorado, una vez cortadas, se introducen en un tambor giratorio junto con arena fina para eliminar la capa exterior y conseguir una superficie más lisa, brillante y adecuada para la aplicación de los colores. Posteriormente, el material recibe un tratamiento especial para prevenir el ataque de termitas antes de pasar a la fase de producción.

Algunas persianas de bambú de Tan Thong Hoi gozan de gran aceptación entre los consumidores. Fotos: Thong Hai/VNP
 

Según Nguyen Huu Ben, la etapa que determina el verdadero valor de cada obra es la pintura y decoración de los motivos artísticos. Se trata también de la labor que exige mayor destreza. Los artistas no trabajan sobre una superficie plana convencional, sino sobre cientos de pequeñas varillas de bambú ensambladas entre sí. Cada trazo y cada color deben calcularse cuidadosamente para que, al desplegarse la cortina, la imagen aparezca completa, armoniosa y perfectamente equilibrada.

Entre los temas más apreciados por los clientes internacionales destacan los paisajes rurales de Vietnam, las antiguas casas comunales, los bosquecillos de bambú, las festividades tradicionales y la caligrafía tradicional. Para responder a las nuevas demandas del mercado, numerosos talleres han incorporado técnicas de incrustación de nácar y madreperla, además de renovar los diseños para aumentar el valor estético de sus productos.

Hoy, en este barrio artesanal, manos laboriosas continúan uniendo una a una las pequeñas varillas de bambú. En medio del vibrante ritmo de Ciudad Ho Chi Minh, el pueblo de Tan Thong Hoi sigue desarrollándose, preservando la memoria, los conocimientos tradicionales y la identidad cultural vietnamita a través de cada pieza elaborada con esmero, donde el arte y la artesanía continúan transmitiéndose de generación en generación./.

Por VNP/Thong Hai


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