El alma de Vietnam en cuadros de arroz

El alma de Vietnam en cuadros de arroz

A partir de granos de arroz, Nguyen Thi Van, de la comuna de Soc Son, Hanói, ha creado originales cuadros impregnados del espíritu rural y de la identidad cultural nacional. Para ella, cada obra no es solo un producto artesanal, sino también una manera de narrarhistorias sobre la tierra y la gente vietnamita a través del arte.

 

Pinturas de arroz con temas sobre la patria, el país y el pueblo vietnamita. FOTOS: KHANH LONG/VNP
 
En 2015, Nguyen Thi Van creó su primer cuadro hecho con arroz: una caligrafía de la palabra “Tam” (Corazón) que donó al jardín de infancia Phu Lo, donde trabajaba, para ser subastada con fines benéficos. La cálida acogida que recibió aquella obra despertó en ella una gran pasión por la creación artística. Después, continuó elaborando nuevas piezas para regalarlas a sus familiares y amigos. Gracias al apoyo de quienes apreciaban este singular arte, en 2016 abrió junto a su esposo un taller y comenzó a comercializar sus creaciones.

 

El arroz se tuesta y se procesa en diferentes colores para crear tonos brillantes y oscuros para la imagen. FOTO: KHANH LONG/VNP
 

Según la artista, el tipo de arroz más adecuado para crear cuadros es el lai sua (jazmín y leche), ya que sus granos son largos, delgados y resistentes. Tras numerosos experimentos, descubrió cómo tostar el arroz para obtener diferentes tonalidades naturales sin utilizar colorantes. Dependiendo del tiempo de tostado, los granos adquieren distintos colores: amarillo, marrón oscuro y negro. El arroz suele tostarse durante unos 30 minutos para obtener un tono amarillo suave, mientras que para lograr un marrón intenso, debe tostarse continuamente entre cinco y seis horas.

 

Después de crear los contornos detallados, el artesano vierte hábilmente granos de arroz y fija los motivos decorativos. FOTO: KHANH LONG/VNP
 

Para completar un cuadro, primero se dibuja el boceto sobre una tabla de madera. Después, se aplica pegamento y se colocan los granos cuidadosamente según la composición prevista. Cada diseño exige una paleta de colores propia y mucha paciencia en cada detalle para dar profundidad y emoción a la obra. Una vez terminada, se seca al sol, se barniza y se trata contra termitas para garantizar su conservación. Según el tamaño y la complejidad del diseño, cada cuadro puede tardar entre uno y tres días en completarse.

 

Nguyen Thi Van y su colega trabajan minuciosamente en cada etapa de la creación de pinturas de arroz de gran valor artístico. FOTO: KHANH LONG/VNP

Actualmente, el taller de Van produce entre 170 y 200 piezas al mes en distintos tamaños. Los temas principales giran en torno a la belleza del paisaje vietnamita, como los arrozales, los banyanes, los pozos tradicionales de las aldeas o lugares emblemáticos de Hanói, como el lago Hoan Kiem, el Templo de la Literatura y la Pagoda del Pilar Único. Además, también realizan obras de caligrafía con caracteres de significado auspicioso: Phuc (Felicidad), Loc (Prosperidad), Tai (Riqueza) y Tho (Longevidad), Tam (Corazón) y Duc (Moralidad).

 

 
Pinturas de arroz con temas sobre la patria, el país y el pueblo vietnamita. FOTOS: KHANH LONG/VNP

Deseo difundir la imagen y la cultura de Vietnam entre más personas. Me alegra saber que muchos turistas eligen los cuadros de arroz como un regalo con una marcada identidad vietnamita para sus amigos internacionales”, compartió Van./. 

Por VNP/Ngan Ha  -  Fotos: Khanh Long


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