Chuck Searcy: comprender e integrarse en Vietnam

Chuck Searcy: comprender e integrarse en Vietnam

Desde hace muchos años, los habitantes de Ha Hoi (Hanói) están familiarizados con la imagen de Chuck Searcy, un veterano estadounidense que lleva una vida sencilla y cercana a la gente. Tras sus ocupaciones diarias, suele pasear y detenerse en su cafetería habitual, disfrutando de una taza de café como parte inseparable del ritmo de la capital vietnamita. 

 

Chuck Searcy eligió Vietnam como su segundo hogar. Foto: Cong Dat/ VNP

En una tarde de abril, en la cafetería Oia de la calle Tran Quoc Toan, Chuck Searcy se reencontró con Nguyen Hai Anh, una amiga vietnamita residente en Myanmar. Ambos se habían conocido en ese mismo lugar cinco años atrás. El cálido reencuentro dio inicio al relato sobre la trayectoria de un exsoldado que halló su segundo hogar en el corazón de Hanói.

 

 Chuck Searcy conversa con Nguyen Hai Anh, una amiga vietnamita residente en Myanmar. Foto: Cong Dat/ VNP
Chuck Searcy  en su  cafetería favorita en la calle de Tran Quoc Toan, Hanói.Foto: Cong Dat/ VNP

Searcy fue testigo de la cruenta guerra entre Vietnam y Estados Unidos. Tras el conflicto, al regresar a este país como participante en el proyecto “Restauración del Medio Ambiente y Neutralización de los Efectos de la Guerra” (RENEW), financiado por el Departamento de Estado de EE. UU., visitó en múltiples ocasiones antiguas zonas de combate, donde sostuvo encuentros con habitantes afectados por las secuelas de las bombas y las minas. A partir de esos viajes, se fue tejiendo un vínculo silencioso pero profundo. En 1995, decidió trasladarse a vivir a Vietnam, donde ha permanecido hasta la actualidad.

Según Searcy, no regresa a Estados Unidos porque ama la cultura y a la gente de Vietnam, especialmente la profundidad espiritual de su cultura, algo que no encuentra en su país. Ese es el lazo que lo une a este lugar. Comentó que, si no fuera por el peso de los años o los problemas de salud, se quedaría aquí para siempre. Vietnam es un lugar donde vale la pena vivir.

La cafetería Oia, decorada con imágenes de Hanói y rincones acogedores, junto con la calidez de los jóvenes que trabajan allí, se ha vuelto parte esencial de su vida. Los empleados conocen cómo le gusta el café a este cliente tan especial. Hay días en que acude dos o tres veces, no solo por el café, sino para sumergirse en el ritmo pausado de la ciudad.


 

Tras más de 30 años en Vietnam, lo que le hace sentirse más cercano a la realidad del país es presenciar su transformación. Es el momento de ver a Vietnam prosperar; el turismo ha conectado a las personas más allá de las fronteras y ha traído nuevas amistades. Los vietnamitas aman la paz y le alegra ver que son amables y acogedores con los estadounidenses.

 

La lectura es uno de los hábitos que Chuck Searcy ha mantenido durante muchos años viviendo en Vietnam. Foto: Cong Dat/ VNP

Para él, la comprensión no proviene de grandes hitos, sino de la sencillez de la vida cotidiana. Disfruta pasear por callejuelas, conversar con ancianos y jóvenes, y hablar vietnamita para captar lo que los demás desean compartir. Ha descubierto la honestidad y el respeto, valores que aprecia profundamente.

 

Las conversaciones cotidianas ayudan al estadounidense a comprender mejor la vida y el pensamiento de los vietnamitas.Foto: Cong Dat/ VNP

 

Señaló que nunca le ha gustado la guerra y ahora tampoco. Durante los históricos días de abril, cuando Vietnam conmemora la reunificación del país, comparte esa alegría. Searcy ama la paz de esta nación y cree que solo la paz puede generar momentos de tranquilidad, algo que siente con especial intensidad en Hanói.

 

En la plenitud de su edad, cuando muchos amigos han regresado a Estados Unidos, él sigue eligiendo quedarse. Las relaciones con vecinos, amigos vietnamitas, colegas del proyecto RENEW y con excombatientes estadounidenses miembros de Veteranos de Estados Unidos por la Paz (VFP 160) se han convertido en una parte inseparable de su vida.

 

 
Chuck Searcy, un veterano estadounidense que lleva una vida sencilla y cercana a la gente. Foto: Cong Dat/ VNP

-Junio de 1967-junio de 1968: Participó en la guerra de Vietnam, integrando el Batallón de Inteligencia Militar 519, con base en Ciudad Ho Chi Minh (Saigón).

-1969: Regresó a Estados Unidos, estudió en la Universidad de Georgia y se unió al movimiento de veteranos estadounidenses en contra de la guerra de Vietnam.

-1992: Regresó a Vietnam.

1995-presente: Decidió quedarse y trabajar de manera permanente en Vietnam.

-Fue cofundador del proyecto RENEW en Quang Tri; representante de la Fundación de Veteranos de Vietnam de América (VVAF) y presidente de la Organización de Veteranos por la Paz (VFP 160).

-2003: Recibió la Orden de la Amistad de Vietnam.

 

 

Explicó que lo que le hace permanecer en Vietnam son los momentos que experimenta, desde la vida cotidiana hasta las personas con las que se ha vinculado, y que son esas experiencias las que lo han mantenido aquí. El concepto de patria para él es muy simple: donde hay personas que te quieren, allí está tu hogar.

Mientras muchos jóvenes eligen su lugar de residencia según oportunidades y beneficios, Chuck Searcy ha tomado una decisión diferente: vivir despacio, integrarse y disfrutar de la tranquilidad de Hanói. Sencillo y cercano, se ha convertido en parte del alma de la ciudad, de la misma manera en que decidió quedarse: primero para comprender y, después, para integrarse./.

Por VNP/Bich Van   -  Fotos: Cong Dat


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