Según previsiones, Vietnam aspira a aumentar significativamente el número de empresas emergentes para 2030, desarrollar negocios derivados de institutos de investigación y universidades, y establecer centros de innovación en Hanoi, Da Nang y Ciudad Ho Chi Minh.
Esto demuestra que el Gobierno no solo estimula el movimiento de las startups, sino que está adoptando un enfoque más sistemático para el desarrollo de los ecosistemas.
También ha publicado una lista estratégica nacional de tecnologías, que identifica numerosas áreas prioritarias, como la inteligencia artificial (IA), los semiconductores, la robótica, la tecnología cuántica, el hidrógeno verde, los satélites de órbita baja y la infraestructura digital básica. Estos son nuevos espacios de desarrollo para las empresas emergentes vietnamitas en el futuro.
Resulta necesario el acompañamiento de las políticas
A pesar de haber alcanzado una posición destacada en el ecosistema de startups, los expertos evaluaron que esto no significa necesariamente que las startups vietnamitas se estén desarrollando de forma lo suficientemente sostenible como para convertirse en un sector de la economía digital similar al de naciones líderes en startups como Singapur o Corea del Sur.
Representantes de la dirección de la sociedad anónima TASCO participan en la ceremonia inaugural del Festival de Emprendimiento Innovador Startup Village 2026, celebrado en Moscú, Federación de Rusia. Foto: Van Hieu/VNA en Rusia
Una de las limitaciones más notables para las empresas emergentes vietnamitas reside en las políticas, que, a pesar del importante apoyo recibido en los últimos años, aún no han abordado por completo los "aspectos ocultos" de los proyectos de emprendimiento.
Trinh Minh Giang, presidente del grupo Venture Management Consulting, analizó que, en esencia, las startups son un modelo con una tasa de fracaso muy alta, pero las políticas para apoyar este proceso y los relanzamientos son limitadas, entre otros aspectos relativos.
En realidad, las políticas de apoyo a las empresas emergentes nacionales deben ser más integrales. No deberían centrarse únicamente en las etapas iniciales, como la creación y la captación de fondos, sino también abarcar las fases de desarrollo más completas, incluidos los mecanismos de gobernanza o la gestión de fracasos, compartió.
Mientras tanto, el economista Nguyen Thanh Doan afirmó que, actualmente, la mayoría de las empresas emergentes vietnamitas aún sufren debilidades inherentes, siendo su reducido tamaño uno de los principales desafíos.
En realidad, las fortalezas de los proyectos de emprendimiento en el país residen en sus ideas y la captación de fondos inicial, pero cuando pasan a la siguiente etapa, sus limitaciones se hacen evidentes de inmediato.
Las barreras a las que suelen enfrentarse los proyectos durante el desarrollo de productos o la expansión a mercados internacionales no son solo el capital y los recursos, sino también las cuestiones legales.
Esto significa que la mayoría de las startups, a pesar de su rápido crecimiento, no logran mantenerse a largo plazo. Por otro lado, es necesario un mecanismo de coordinación estrecha entre empresas emergentes, los institutos de investigación y las universidades para facilitar el acceso de los proyectos de startups a recursos humanos de alta calidad.
Con el fin de avanzarse en la materia, Vietnam necesita seguir teniendo mecanismos y políticas para apoyar este campo, tales como mecanismo de prueba controlada, capital público para el emprendimiento y, lo más importante, un entorno legal que sea lo suficientemente flexible, que siga de cerca las necesidades reales de los nuevos sectores tecnológicos./.