Vietnam aspira a transformar su sistema financiero hacia un modelo de ecosistema interconectado y eficiente, con el objetivo de movilizar el capital necesario que permita alcanzar un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de dos dígitos en el período 2026-2030.
El seminario “40 años de Doi Moi: El papel de liderazgo de los grupos económicos” (Foto: VNA)
Vietnam aspira a transformar su sistema financiero hacia un modelo de ecosistema interconectado y eficiente, con el objetivo de movilizar el capital necesario que permita alcanzar un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de dos dígitos en el período 2026-2030.
Durante el seminario “40 años de Doi Moi: El papel de liderazgo de los grupos económicos”, celebrado el 13 de abril en Hanoi, expertos y autoridades coincidieron en que el reto actual no radica únicamente en la magnitud del capital, sino en la organización y asignación eficaz de los flujos de inversión en una nueva etapa de desarrollo centrada en la calidad, la tecnología y la competitividad.
Para ello, señalaron que el sistema debe evolucionar desde el suministro tradicional de crédito hacia una estructura en la que los actores financieros, las empresas y el mercado de capitales operen de forma sincronizada y sostenible.
El vicegobernador del Banco Estatal de Vietnam Nguyen Ngoc Canh destacó que el sistema de instituciones crediticias ha sido un pilar esencial en la provisión de recursos financieros durante las últimas cuatro décadas de reformas.
A finales de 2025, el sector bancario contaba con 127 instituciones de crédito y activos totales superiores a 1,097 billones de dólares, lo que representa un aumento del 22% interanual y un crecimiento de casi dos mil veces en cuatro décadas.
Asimismo, el saldo de crédito de la economía alcanzó más de 706 mil millones de dólares, equivalente al 144% del PIB, lo que refleja una fuerte dependencia del canal bancario, mientras que los mercados de bonos y acciones aún no han desarrollado plenamente su potencial como mecanismos de intermediación financiera a largo plazo.
Ante este panorama, el profesor Pham Manh Hung, subdirector del Instituto de Investigación Científica de la Academia Bancaria, subrayó que la reforma del sistema financiero es una condición previa para la creación de grupos económicos con competitividad regional e internacional.
La propuesta central consiste en pasar de un modelo de canal único a uno de múltiples niveles y canales, en el que las instituciones financieras actúen como conectores de recursos.
Este enfoque de ecosistema permitiría que los bancos no solo otorguen préstamos, sino que también integren soluciones digitales, gestión de flujos de caja y financiamiento de cadenas de suministro, apoyando tanto a grandes corporaciones como a sus redes de proveedores y distribuidores, con el fin de generar un efecto multiplicador en toda la economía.
Por su parte, el vicepresidente del Consejo de Administración y subdirector general del Banco Comercial Saigón - Hanoi (SHB) Do Quang Vinh afirmó que las instituciones financieras deben acompañar de manera activa los motores de crecimiento del país, optimizando los costos operativos de las empresas y ofreciendo servicios financieros integrales.
En este sentido, la articulación del ecosistema financiero facilita la canalización de recursos hacia sectores prioritarios como infraestructura, energía, alta tecnología y agricultura moderna.
No obstante, para que este mecanismo funcione plenamente, resulta imprescindible perfeccionar el marco institucional, elevar los estándares de gobernanza corporativa y fortalecer el sistema de calificación crediticia, con el fin de promover la transparencia y atraer mayor inversión tanto nacional como internacional.
El cumplimiento de los objetivos estratégicos para el quinquenio 2026-2030, conforme a las orientaciones del XIV Congreso Nacional del Partido Comunista de Vietnam, requiere que los grupos económicos estatales y privados desempeñen un papel de liderazgo.
Sin embargo, para que estos motores sean efectivos, el sistema financiero debe consolidarse como un facilitador de flujos de capital estables y de largo plazo. La reestructuración hacia un modelo más equilibrado y moderno no solo reducirá la presión sobre los bancos, sino que también proporcionará la base necesaria para que las empresas vietnamitas se conviertan en actores líderes a nivel regional, impulsando un crecimiento económico sólido y sostenido en la nueva etapa de desarrollo nacional./.