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Vietnam desempeña papel clave en la red eléctrica transfronteriza de la ASEAN

Un foro en Malasia destacó el proyecto que conectará la red vietnamita con Malasia y Singapur, un paso crucial para la seguridad energética y las energías renovables en la región, con una posible capacidad de 2.000 MW para 2034.

Kuala Lumpur (VNA) - Vietnam emerge como un socio clave en los esfuerzos por establecer una red eléctrica interconectada entre las naciones del Sudeste Asiático, un paso crucial para la seguridad energética regional y la promoción de energías renovables, según se destacó en un foro sobre la hoja de ruta de transición y sostenibilidad energética de Malasia.

    Expertos indicaron que la interconexión entre Vietnam, Malasia y Singapur (VMS) podría alcanzar una capacidad de hasta 2.000 MW. (Foto: VNA) 

El evento, celebrado el miércoles en la capital malasia, mostró avances importantes, como el desarrollo de un proyecto que conectará la red eléctrica de Vietnam con la Península de Malasia. Esta iniciativa, impulsada por el gigante petrolero Petronas y la empresa eléctrica nacional Tenaga Nasional Berhad (TNB), es fundamental para hacer realidad la Red Eléctrica de la ASEAN (APG), una ambiciosa agenda a largo plazo para la región.

Los expertos indicaron que la interconexión entre Vietnam, Malasia y Singapur (VMS) podría alcanzar una capacidad de hasta 2.000 MW, con una posible finalización para 2034.

Para lograr este objetivo en el comercio transfronterizo de energía, los involucrados están llevando a cabo estudios detallados de viabilidad, evaluando opciones como el tendido de cables submarinos y rutas terrestres a través de Camboya y Laos para integrar el sistema regional. Esta conexión no solo requiere infraestructura física, sino también una estrecha sincronización de estándares técnicos, marcos legales y modelos de negocio entre los países miembros. 

En su intervención, el viceprimer ministro malasio Fadillah Haji Yusof destacó que, aunque los modelos de negocio para el intercambio de electricidad ya han funcionado exitosamente entre Laos, Tailandia, Malasia y Singapur, el desafío principal radica en armonizar las regulaciones entre países con sistemas legales distintos.

Cuestiones como las tarifas de transmisión, los estándares técnicos de la red y los mecanismos de gobernanza deben ser abordadas por los comités técnicos de la ASEAN y su Secretaría, con el fin de crear un mercado energético eficiente. Esto es particularmente importante para países como Vietnam y Malasia, que enfrentan el reto de garantizar seguridad, asequibilidad y sostenibilidad ambiental en su sector energético.

En el marco de la transición energética regional, Vietnam y otros países miembros de la ASEAN, incluidos Malasia y Singapur, están alineando sus objetivos de energía renovable. Este proceso requiere inversiones sustanciales, especialmente en la modernización de la red eléctrica y las interconexiones transfronterizas.

El apoyo de instituciones financieras multilaterales, como el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), es fundamental para garantizar la viabilidad financiera de estos proyectos, atrayendo inversiones que impulsarán el crecimiento económico sostenible en toda la región.

Los expertos en el foro también señalaron que la modernización de la red no solo consiste en construir más líneas de transmisión, sino también en hacer que el sistema sea más inteligente y flexible. Esto incluye integrar sistemas de almacenamiento de energía y gestionar la variabilidad de las fuentes renovables para garantizar la estabilidad de las redes nacionales y regionales. La expansión de los vehículos eléctricos también plantea nuevos desafíos para la infraestructura de distribución, lo que exige que los países planifiquen estratégicamente las redes de carga y adopten tarifas eléctricas variables para optimizar la demanda. 

La visión de una Red Eléctrica Unificada de la ASEAN data de la década de 1990, pero ahora está entrando en una fase de implementación activa, gracias al consenso político y la presión por una transición verde. La interconexión regional no solo aportará beneficios económicos a través del intercambio de electricidad, sino que también fortalecerá la diplomacia y la cooperación estratégica dentro del bloque. 

Los participantes coincidieron en que el éxito de esta hoja de ruta depende de la participación activa de todas las partes, desde los gobiernos hasta el sector privado, para asegurar que ningún país quede atrás en la transición energética. Con una planificación cuidadosa en políticas, tecnología y recursos financieros, los países miembros de la ASEAN avanzan con confianza hacia un futuro energético seguro, limpio y competitivo para toda la región./.


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