La estrategia fija objetivos concretos para 2030. Vietnam prevé atraer entre 200 mil y 300 mil millones de dólares en inversión extranjera registrada, con un capital desembolsado de entre 150 mil y 200 mil millones. Del total de las nuevas inversiones, el 75% deberá proceder de economías desarrolladas con fortalezas en tecnología y gestión moderna.
Además, el país aspira a elevar el contenido local en las principales industrias hasta el 45-50%, incorporar unas 10 mil empresas vietnamitas a las cadenas de suministro de compañías con inversión extranjera y lograr que su mercado bursátil sea reclasificado como mercado emergente antes de 2030.
Con este cambio, el éxito de la política de inversión dejará de medirse por el número de proyectos o el volumen de capital recibido y pasará a evaluarse por la transferencia de tecnología, el fortalecimiento de las empresas nacionales y el incremento del valor agregado que permanezca en la economía.
El Puerto Internacional Tan Cang - Cai Mep contribuye a mejorar la conectividad marítima internacional, impulsando el desarrollo económico de la región del sudeste y de Ciudad Ho Chi Minh. Foto: VNA
La experiencia de los últimos años demuestra que competir únicamente mediante incentivos fiscales, suelo barato o bajos costos laborales puede generar crecimiento a corto plazo, pero no fortalece la capacidad interna. Las empresas nacionales continúan con una participación limitada en las actividades de mayor valor añadido, mientras que la transferencia tecnológica y el nivel de integración local siguen siendo insuficientes.
Por ello, Vietnam sostiene que no atraerá inversión extranjera a cualquier precio. La prioridad será seleccionar inversionistas comprometidos con el desarrollo a largo plazo, que respeten la legislación, compartan tecnología, contribuyan a la formación de recursos humanos y apoyen el fortalecimiento de las empresas nacionales y la integración del país en las cadenas globales de valor.
Como subrayó To Lam, el espíritu de la Resolución No. 10-NQ/TW es claro: la inversión extranjera no debe sustituir la capacidad interna, sino fortalecerla; no debe perseguir únicamente un crecimiento rápido, sino impulsar un desarrollo sostenible, inclusivo y de alta calidad./.