El sector salud logró hitos como la caída de la mortalidad materna a 42 por 100.000 nacidos vivos y la vacunación del 95% de lactantes, impulsado por la digitalización y nuevas políticas, aunque persisten desafíos en zonas remotas.
Personas acuden a consulta en el Puesto de Salud de la comuna de Phu Rieng, provincia de Dong Nai. Foto: VNA
En los últimos años, la atención a la salud materno-infantil ha recibido un respaldo prioritario del Partido y el Estado vietnamitas mediante múltiples resoluciones, estrategias y programas nacionales. Pese a las limitaciones de recursos y los impactos de desastres naturales, epidemias y fluctuaciones socioeconómicas, el sector sanitario ha cumplido satisfactoriamente los indicadores básicos, perfeccionando el marco institucional y ampliando la cobertura de servicios.
El 2025 cerró el Plan quinquenal de desarrollo socioeconómico (2021-2025) en un contexto global complejo, con lenta recuperación pospandemia, inflación y conflictos que redujeron la inversión en salud. En el ámbito nacional, desastres naturales afectaron directamente al sistema sanitario de base, especialmente en zonas montañosas y remotas, mientras la reorganización administrativa generó reajustes de personal.
Pese a los desafíos, el sector cumplió los objetivos fundamentales en salud reproductiva, materna e infantil. Se destaca la promulgación del Decreto gubernamental 207/2025/ND-CP, que detalla las técnicas de reproducción asistida y gestación subrogada con fines humanitarios, actualizando la normativa vigente desde 2015.
Las intervenciones técnicas se intensificaron mediante la Directriz 05/CT-BYT del Ministerio de Sanidad sobre atención infantil. El 85,06% de los recién nacidos recibieron cuidados esenciales tempranos, y la mortalidad infantil continuó descendiendo: la tasa en menores de cinco años se situó por debajo del 16%, casi cuatro veces menos que en 1990; la mortalidad en menores de un año descendió a menos del 11%, y la neonatal se redujo cinco veces hasta el 8,8%.
Asimismo, la desnutrición infantil en menores de cinco años se redujo drásticamente: el bajo peso disminuyó del 38,7% en 1998 al 9,6% en 2025, y el retraso en el crecimiento se situó en el 17,8%. El 100% de los menores de seis años cuentan con seguro médico gratuito, el 95% de los lactantes están completamente vacunados, más del 85% de las gestantes realizan al menos cuatro controles prenatales, aproximadamente el 96% de los partos cuentan con asistencia profesional, y la atención posparto en la primera semana alcanza el 75%. La mortalidad materna se redujo de 233 por cada 100 mil nacidos vivos en 1990 a unos 42 en la actualidad.
El 2025 marcó un hito en la digitalización sanitaria con la implantación piloto del sistema de información eMCH, que permite la interoperabilidad de datos clínicos y reduce trámites administrativos.
El director del Departamento de Salud Materno Infantil, Dinh Anh Tuan, valoró positivamente los resultados del Programa de acción nacional para la infancia 2021-2030, destacando el perfeccionamiento del marco legal, cada vez más cercano a los estándares internacionales.
No obstante, persisten desafíos significativos. La adaptación al nuevo modelo de gobierno local de dos niveles exige reorganización y mejora de la calidad asistencial. La escasez de personal especializado en obstetricia y pediatría, especialmente en atención primaria, y las desigualdades en infraestructura y equipamiento entre regiones afectan la calidad del servicio, particularmente en zonas remotas.
El perfil epidemiológico infantil ha experimentado una transición: de la desnutrición aguda a enfermedades no transmisibles relacionadas con trastornos metabólicos, sobrepeso y obesidad, así como problemas de salud mental vinculados al entorno digital. Las enfermedades infecciosas incluidas en el programa ampliado de vacunación han disminuido, pero aumentan otras como gripe y dengue.
La ministra de Salud, Dao Hong Lan, afirmó que invertir en la protección y mejora de la salud poblacional es invertir en el desarrollo sostenible del país. El Ministerio reforzará la coordinación interinstitucional e internacional para reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida de madres y niños, garantizando la vacunación completa y oportuna mediante el suministro estable de vacunas. Se impulsarán la investigación, la aplicación de tecnologías avanzadas y la transformación digital para elevar la calidad de los servicios de prevención y atención materno-infantil y reproductiva.
La aprobación por la Asamblea Nacional del Programa de Objetivo Nacional sobre atención sanitaria, población y desarrollo 2026-2035 constituye un hito que refleja el compromiso prioritario de recursos para este ámbito. El Ministerio se centrará en perfeccionar el marco jurídico, proponiendo modificaciones a la Ley de Infancia para adaptarla a las necesidades actuales, e implementará la Estrategia Nacional de Desarrollo Infantil, integrando los objetivos sanitarios en los planes socioeconómicos y priorizando recursos para eliminar las brechas en el acceso a servicios de salud de calidad para todos los niños y ciudadanos./.