Según estimaciones internacionales, si se actúa rápidamente, los daños causados por el cambio climático podrían reducirse entre un 3% y un 5% del Producto Interno Bruto (PIB) anual.
Los expertos afirman que el crecimiento verde no solo es un "costo ambiental", sino un nuevo motor de crecimiento basado en la ciencia, la tecnología y la innovación.
Aunque existen grandes oportunidades, la implementación del crecimiento verde en Vietnam aún enfrenta varios desafíos. El principal obstáculo no es tecnológico, sino organizativo. Vietnam ya tiene una base política relativamente completa, pero la implementación sigue siendo limitada.
Se identifican cuatro obstáculos principales: el marco institucional fragmentado, la falta de sincronización entre las finanzas verdes, las compras públicas verdes y el mercado de carbono; más del 95% de las pequeñas y medianas empresas tienen dificultades para acceder al crédito verde; la tecnología sigue dependiendo de importaciones, con altos costos; y muchas empresas aún ven la transición verde como un costo, en lugar de una oportunidad a largo plazo.
Actualmente, aproximadamente el 50% de las empresas enfrentan dificultades para obtener capital durante su transición verde, mientras que la necesidad de financiamiento para hacer frente al cambio climático en Vietnam podría llegar a los 368 mil millones de dólares para 2040.
El doctor Nguyen Tri Hieu, director del Instituto de Investigación y Desarrollo del Mercado Financiero Inmobiliario Global, señaló que el problema actual no solo es la falta de capital, sino también la capacidad de ejecución tanto de los bancos como de las empresas.
Vietnam está entrando en una fase de transición fuerte hacia un modelo de crecimiento verde, en el cual las finanzas verdes juegan un papel crucial en la movilización y distribución de recursos. La demanda de capital para energías renovables, producción limpia e infraestructura para adaptarse al cambio climático aumentará considerablemente, pero aún existe una gran brecha en la capacidad de respuesta.
Según Hieu, el capital verde podría ayudar a invertir en tecnología limpia y mejorar la competitividad, especialmente cuando los mercados de exportación están cada vez más estrictos con los estándares ambientales.
Sin embargo, todavía existen barreras como la falta de un marco de estándares claro para identificar proyectos verdes, los altos costos de inversión inicial, la falta de difusión de la información sobre los programas de financiamiento verde y las limitadas capacidades de los negocios familiares para presentar proyectos.
Subrayó que el sistema bancario juega un papel crucial, no solo proporcionando financiamiento, sino también siendo un "socio" que acompañe a las empresas y negocios familiares durante su proceso de transición. Los bancos deben diseñar productos de crédito verde adecuados a la escala pequeña, simplificar los procedimientos y brindar asesoría para cumplir con los criterios ambientales./.