En la característica tierra aluvial de la comuna de Phuoc My Trung, provincia de Vinh Long, un lugar tradicionalmente asociado con extensos cocoteros y diversos
frutales, el modelo de cultivo de uvas combinado con turismo
experiencial del agricultor Hai Lam (Vo Van Lam, aldea de My Son Dong) está aportando un nuevo matiz al
panorama agrícola local.
De unas pocas parras plantadas inicialmente a modo de prueba en un
pequeño jardín, el viñedo de Hai Lam se ha ampliado hasta alcanzar
aproximadamente 4 000 m², convirtiéndose en uno de los modelos más representativos de
producción agrícola vinculada al turismo en la comuna de Phuoc My
Trung.
Actualmente, su viñedo cultiva entre cinco y seis variedades, entre ellas uvas rojas, uvas dulces tipo “caramelo”, uvas “dedo”
y uvas verdes. También experimenta con variedades premium e incluso
con algunas especies de vides arbóreas. La adecuada distribución y el manejo técnico para inducir la
floración permiten obtener dos cosechas al año, lo que satisface tanto la demanda turística como el consumo directo.
Cuando el viñedo se convierte en un destino turístico
Más allá de la producción agrícola, Hai Lam apostó tempranamente por
el modelo de agroturismo experiencial, abriendo su jardín a visitantes que pueden recorrer los parrales,
tomar fotografías y degustar las uvas directamente en la plantación.
Turistas se fotografían bajo los parrales cargados de uvas. Este modelo de
turismo ecológico ha convertido el viñedo en un atractivo “estudio
natural” para jóvenes y visitantes. Foto: Nguyen Luan/VNP
Cada mes el lugar recibe cientos de vacacionistas, en su mayoría turistas nacionales organizados por agencias de viaje,
entre ellas la empresa Mekong Lodge. Al mismo tiempo, cada vez más viajeros internacionales comienzan a
llegar por iniciativa propia para conocer y experimentar este modelo
agrícola.
Actualmente, el precio de la entrada es de 30 000 dongs por persona (1.1 USD), incluyendo una bebida servida en el lugar. Las uvas se venden
directamente a los visitantes a un precio promedio de 80 000 dongs por kilogramo (3 USD). Además de la fruta fresca, la familia de Lam estudia desarrollar
productos derivados de la uva con el fin de aumentar su valor agregado y ampliar la cadena de
consumo.
De acuerdo con el agricultor, la mayor ventaja del modelo radica en que
promociona el producto y genera un mercado directo en el propio jardín, reduciendo la dependencia de intermediarios y creando un espacio
ecológico para el turismo rural.
Vista general de las hileras de viñedos elevadas sobre caballones y
cubiertas cuidadosamente. Esta técnica resulta esencial para evitar
el encharcamiento y permitir que las vides prosperen en el suelo
aluvial húmedo. Foto: Nguyen Luan/VNP
A partir de su experiencia de cultivo, Lam subraya que el drenaje del agua y la protección contra la lluvia son factores decisivos para que las vides crezcan de manera estable
en suelo aluvial. La planta requiere abundante luz, no tolera el
encharcamiento y es susceptible a enfermedades fúngicas durante
lluvias prolongadas. Por ello, el sistema de cobertura, la poda de
las ramas, el control de plagas y la regulación del riego se aplican
rigurosamente para mantener un desarrollo estable y una producción
relativamente uniforme entre cosechas.
De un experimento inicial, el viñedo de Hai Lam se ha convertido en un destacado punto de visita en la comuna de Phuoc My Trung, contribuyendo directamente a la estrategia local de desarrollo del
turismo rural vinculado a la reestructuración del sector agrícola.
Cabe destacar que este modelo de cultivo de uvas asociado al turismo
también se ajusta a las políticas de las autoridades locales
orientadas a fortalecer la vinculación productiva, impulsar la transformación digital en la
promoción y comercialización de productos agrícolas y desarrollar
el turismo rural. Según Nguyen Thi Ngoc Dung, vicedirectora del Departamento de Cultura, Deportes y Turismo de la
provincia de Vinh Long, el territorio alienta y facilita el
desarrollo de modelos agrícolas combinados con turismo —entre
ellos el viñedo de Hai Lam—, al tiempo que promueve acciones de
promoción, conexión con empresas turísticas y la formación
gradual de rutas de turismo agrícola y ecológico en la zona.
En una región tradicionalmente conocida por cultivos clásicos, la
aparición de parrales verdes cargados de uvas no solo genera una nueva fuente de ingresos para los agricultores,
sino que también cuenta una historia sobre el espíritu emprendedor,
la capacidad de adaptación y la iniciativa de los campesinos del
delta del Mekong en el camino hacia una agricultura de múltiples valores vinculada al turismo y a la
transformación digital../.
Por: Trung Khanh - Fotos: Nguyen Luan/VNP