Durante miles de años, el río Rojo no solo ha depositado sus sedimentos fértiles para nutrir a las prósperas aldeas de sus riberas, sino que también ha alimentado la vida cultural y espiritual de sus habitantes. Dentro de este rico patrimonio, la procesión del agua constituye un rito sagrado que expresa la veneración al río y el deseo de lluvias favorables y vientos propicios. Cada aldea tiene su propia forma de practicarlo, vinculada a su historia, sus actividades productivas y las leyendas de su comunidad.
Durante miles de años, el río Rojo no solo ha depositado sus sedimentos fértiles para
nutrir a las prósperas aldeas de sus riberas, sino que también ha alimentado la
vida cultural y espiritual de sus habitantes. Dentro de este rico patrimonio,
la procesión del agua constituye un rito sagrado que expresa la veneración al
río y el deseo de lluvias favorables y vientos propicios. Cada aldea tiene su
propia forma de practicarlo, vinculada a su historia, sus actividades
productivas y las leyendas de su comunidad.
Rito de gratitud al río
Situada en las afueras de Hanói, la aldea de Lien Ha celebra la procesión del agua el
octavo día del primer mes lunar, como inicio de la fiesta de la localidad.
Profundamente arraigada en la creencia de los agricultores del norte de Vietnam
en el “río Madre”, la ceremonia expresa su gratitud por la fuente de agua que
ha sustentado la vida de la comunidad durante generaciones.
El anciano Nguyen Van Minh, que lleva más de 40 años participando en la
festividad, explica: “El agua se toma en medio del río, donde se considera más
limpia y pura, y luego se lleva en procesión a la casa comunal para bañar la
estatua del genio tutelar de la aldea”.
La procesión del agua de la fiesta tradicional de la aldea de Tho Khoi parte de la casa comunal. FOTO: VIET CUONG/VNP
El palanquín de la Santa Señora es llevado hasta el río Rojo para recoger agua. FOTO: VIET CUONG/VNP
Los habitantes de la aldea de Lien Ha trasladan el agua sagrada desde el río Rojo hasta la casa comunal para celebrar el ritual en honor a las divinidades tutelares de la localidad. FOTO: THONG THIEN/VNP
La procesión, de más de un kilómetro, parte de la antigua casa comunal de la aldea
y se dirige por el dique hacia el río, con la participación de cientos de
personas. Cuando la barca llega al centro de la vía fluvial, el oficiante
principal presenta las ofrendas a la deidad y luego recoge agua para verterla
en una vasija de cerámica. El líquido sagrado se lleva en procesión de regreso
a la casa comunal y se utiliza durante todo el año en los rituales y ceremonias
de culto, como símbolo del estrecho vínculo entre la aldea y el río.
El oficiante principal recoge agua del centro del río Rojo y la vierte en una vasija de cerámica para llevarla a la casa comunal de la aldea de Bat Trang, donde se celebra un rito secreto. FOTO: VIET CUONG/VNP
A menos de 20 kilómetros de Lien Ha, la aldea de Tho Khoi también conserva un
singular rito de procesión del agua, de casi dos kilómetros, que parte de la
casa comunal y se dirige a la ribera del río. Destacan los palanquines
sagrados, que son llevados a toda velocidad y giran continuamente. Los seis
palanquines corresponden a las seis deidades tutelares veneradas en la casa
comunal de la aldea y son portados por jóvenes de ambos sexos.
Al llegar a la orilla, la vasija destinada a contener el agua es llevada en una
barca hasta el centro del río. El oficiante principal recoge exactamente 37
cucharones de agua limpia y la procesión regresa rápidamente a la casa comunal
para celebrar el rito secreto del baño de la estatua del genio tutelar de la
aldea. En la ceremonia solo pueden participar el guardián de la casa comunal y
el oficiante principal.
El río en la vida de las aldeas artesanales
Si la procesión del agua de Lien Ha y Tho Khoi refleja la vida de las comunidades
agrícolas, este rito en la aldea alfarera de Bat Trang lleva la impronta de una
comunidad artesanal ribereña.
Ceremonia para solicitar la autorización del primer ministro Lu Gia y de la divinidad tutelar de la aldea de Lien Ha para llevar a cabo la procesión del agua. FOTO: THONG THIEN/VNP
Los ancianos de Lien Ha ofrecen el agua sagrada en la casa comunal. FOTO: THONG THIEN/VNP
Reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial Nacional en 2025, la procesión, también
conocida como ceremonia de abastecimiento de agua, constituye una de las partes
centrales de la fiesta de Bat Trang, celebrada a mediados del segundo mes
lunar. Para sus habitantes, el río Rojo no solo está estrechamente ligado a la
historia de la comunidad, sino que también proporciona la arcilla y el agua
necesarias para la producción cerámica.
Nguyen Duc Khoa, miembro del Comité Organizador de la fiesta de Bat Trang 2026, señala
que la procesión, además de su significado ritual, recuerda asimsimo a las nuevas
generaciones su responsabilidad de proteger la vía fluvial, fuente de vida de
la aldea artesanal.
Tras la ceremonia, el agua sagrada se conserva en la casa comunal de Bat Trang para su veneración durante todo el año. FOTO: VIET CUONG/VNP
En Bat Trang, el oficiante principal recoge 18 cucharones de agua y la filtra a través
de una tela roja antes de verterla en una gran vasija de cerámica, que se lleva
en procesión de regreso a la casa comunal para utilizarla en los rituales
celebrados durante todo el año. Tras la solemne ceremonia, la festividad
continúa con diversas actividades, como experiencias de elaboración de
cerámica, una feria de productos artesanales y juegos populares, que atraen a
numerosos visitantes nacionales e internacionales.
A través de estos ritos transmitidos de generación en generación, la procesión
del agua a orillas del río Rojo se ha convertido en un vínculo que conecta el
pasado con el presente. En medio del rápido proceso de urbanización, estas
ceremonias se siguen preservando como una forma de que las comunidades de Hanói
expresen su gratitud al río que ha alimentado la vida, la cultura y la memoria
de la antigua tierra de la capital./.
Por VNP/Tran Bich Van - Fotos: Viet Cuong y Thong Thien