Vietnam entra en una nueva etapa de desarrollo que exige potenciar de manera más decidida el papel de la cultura en la estrategia de crecimiento rápido y sostenible. El 7 de enero de 2026, el Buró Político promulgó la Resolución nº 80-NQ/TW sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, en la que se afirma con claridad que invertir en cultura es invertir en el futuro de la nación.
Vietnam entra en una nueva etapa de desarrollo que exige potenciar de manera
más decidida el papel de la cultura en la estrategia de crecimiento rápido y
sostenible. El 7 de enero de 2026, el Buró Político promulgó la Resolución
nº 80-NQ/TW sobre el desarrollo de la cultura vietnamita, en la que se afirma con
claridad que invertir en cultura es invertir en el futuro de la nación.
La Resolución 80 no solo concibe la cultura como un
ámbito social y espiritual, sino que la eleva a la categoría
de pilar del desarrollo, estrechamente vinculado a los
objetivos de crecimiento sostenible del país. Este enfoque
supone un avance significativo tanto en la teoría como en
la práctica de la dirección política en materia cultural, y
refleja la determinación de situar el desarrollo cultural en
consonancia con la posición de Vietnam en la nueva era.
Músicos del teatro real de la corte de Hue interpretan el nha nhac (música cortesana). FOTO: CONG DAT/VNP
En un contexto de integración internacional cada vez más
profunda, la resolución subraya la necesidad de participar
de forma activa y proactiva en la integración cultural
global. El desarrollo cultural se vincula así a la construcción
y proyección de la marca país, donde la exportación de
productos y servicios culturales con identidad vietnamita,
junto con estrategias de comunicación para promover
la imagen de la nación y su gente, se identifican como
instrumentos clave para reforzar el “poder blando” nacional.
Mientras que el “poder duro” se asocia al uso de recursos
económicos y militares para influir, el “poder blando” se
fundamenta en la capacidad de atracción y difusión de
valores culturales, sociales y tradicionales. En el caso de
Vietnam, esa fortaleza emana de una historia milenaria, de
la diversidad de sus 54 grupos étnicos y de un sistema de
valores basado en el humanismo y el espíritu pacífico.
Presentación en Francia del patrimonio cultural mundial de la pintura popular Dong Ho. FOTO: VNA
Jóvenes vibran con entusiasmo en el concierto “To quoc trong tim” (Patria en el corazón). FOTO: THANH GIANG/VNP
En este proceso, la cultura actúa como un
puente esencial para proyectar una imagen
de Vietnam como un país creativo, diverso,
humanista y comprometido con la comunidad
internacional. La Resolución 80 introduce una
perspectiva renovada: la integración cultural no
debe limitarse a la recepción pasiva, sino implicar
una participación activa en la dinámica cultural
global como un actor con identidad propia y
capacidad creativa.
Cada producto cultural que se presenta en el
exterior no solo refleja la identidad nacional, sino
que también contribuye al patrimonio cultural
común de la humanidad. En ese sentido, la
integración cultural se convierte en una estrategia
de proyección mundial, donde cada producto
puede actuar como un embajador de los valores
vietnamitas, fortaleciendo la confianza y el aprecio
de la comunidad internacional.
Para materializar estos objetivos, la resolución
establece la necesidad de identificar y desarrollar
productos culturales con marca nacional,
promover la exportación cultural y diseñar
estrategias de comunicación eficaces, sistemáticas
y profesionales para posicionar la imagen de
Vietnam en el mundo.
En un entorno internacional cada vez más
competitivo, el poder de un país no se mide
únicamente por su capacidad económica o militar,
sino también por su habilidad para proyectar
valores y generar influencia a través de la cultura.
Festividades en el casco antiguo de Hoi An atraen a numerosos turistas extranjeros. FOTO: KHANH HOA/VNA
Una de las líneas prioritarias es el desarrollo
selectivo de industrias culturales con ventajas
competitivas, orientadas a la creación de polos de
innovación y empresas culturales de gran escala.
Paralelamente, se plantea el fortalecimiento de
la infraestructura cultural nacional, incluyendo
instituciones, sistemas de datos y plataformas
digitales, como base para integrar estas industrias
en las cadenas globales de valor.
En un entorno internacional cada vez más
competitivo, el poder de un país no se mide
únicamente por su capacidad económica o militar,
sino también por su habilidad para proyectar
valores y generar influencia a través de la cultura.
En tal sentido, la cultura se convierte en un “puente
blando” que permite al mundo comprender
mejor a un Vietnam abierto, diverso, humanista y
responsable.
El evento “Días culturales de Hoi An” en Alemania atrae una atención especial del público local. FOTO: ARCHIVO
Desde la perspectiva de la Resolución 80, la
integración cultural internacional, basada en la
valorización de las tradiciones y la incorporación
de las mejores aportaciones de la humanidad, se
configura como una estrategia de alcance histórico.
No solo contribuye a elevar la vida espiritual de la
sociedad, sino que también refuerza la imagen
del país, amplía su poder blando y consolida su
posición en el escenario internacional./.
Por VNP/Thanh Hoa - Fotos: Thanh Hoa, Cong Dat, Thanh Giang, VNA y Archivos