Volver a Pac Bo es sentir, en lo más profundo del corazón, la presencia del Tío Ho; sus huellas parecen permanecer para siempre en esta tierra histórica.
Volver a Pac Bo es sentir, en lo más profundo del corazón, la presencia del Tío Ho; sus huellas parecen permanecer para siempre en esta tierra histórica.
Pac Bo, en la provincia de Cao Bang, es una región estrechamente vinculada a la etapa decisiva de la actividad revolucionaria del Presidente Ho Chi Minh, cuando regresó al país para dirigir directamente la revolución vietnamita. Aquí, las montañas, los bosques, las aldeas y cada sitio histórico conservan viva la imagen del querido Tío Ho, el padre venerado de la nación vietnamita. Visitar Pac Bo es reencontrarse con su figura, sentir que sus pasos aún laten en este lugar.
A comienzos de la primavera, con el aire frío y sutil, tras atravesar la ruta Thai Nguyen – Cao Bang entre montañas ondulantes, llegamos a Pac Bo en plena temporada de floración de los ciruelos y los albaricoqueros. El paisaje montañoso, las tranquilas aldeas de las tierras altas, recogidas al pie de imponentes montañas, evocan con claridad la imagen del Viet Bac durante los años de resistencia.
El secretario general To Lam escribe en el libro de visitas del templo dedicado al Presidente Ho Chi Minh, en la Zona de Reliquias Históricas Especiales Nacionales, en la norteña provincia de Cao Bang. Foto: Thong Nhat – VNA
En medio del ambiente primaveral, fundido con el blanco puro de las flores, frente a la histórica Pac Bo recordamos los versos del poeta To Huu, que evocan el momento en que el Tío Ho retornó a la patria tras décadas de búsqueda del camino para salvar al país:
“Ha vuelto aquí, ¡oh patria amada!,
la tierra conserva aún el calor de sus pasos.
Treinta años errantes, sin jamás reposo,
y solo hoy sus pies regresan al hogar”.
Recorriendo el sendero que conduce a la Casa de Exposición de la Zona de Reliquias Históricas Especiales Nacionales de Pac Bo, escuchamos el relato del acontecimiento del 28 de enero de 1941, cuando el Tío Ho regresó al país para dirigir directamente la revolución. El hito fronterizo número 108, situado en la comuna de Truong Ha, distrito de Ha Quang, provincia de Cao Bang, fue el punto exacto donde pisó nuevamente suelo vietnamita, culminando un viaje de treinta años en busca de la salvación de la nación y de su pueblo.
Resulta profundamente conmovedor saber que, al llegar al hito 108, el Tío Ho tomó un puñado de tierra y lo besó, como un hijo que vuelve a abrazar a su madre patria. El poeta Che Lan Vien captó ese instante cálido y sagrado en sus versos:
“Mirad cómo la sombra del Tío besa la tierra,
y, en un resplandor rosado,
oye nacer la nación en su forma primera”.
De regreso a la patria, el Tío Ho eligió Pac Bo como base de sus actividades revolucionarias y desde aquí dirigió la lucha contra el colonialismo francés. Según los habitantes locales, Pac Bo posee una geografía montañosa escarpada, con altas cumbres y profundos arroyos; en lengua nung, “Coc Bo” significa “fuente de origen”. La cueva de Pac Bo es profunda y amplia; el Tío Ho la llamó Gia Thu y la escogió como lugar de residencia y trabajo.
Ante la gruta, sentimos una profunda admiración por la sencillez y la grandeza del Tío Ho durante los meses en que lideró la revolución en estas montañas. La cueva rocosa, rodeada de frondosa vegetación, lo protegió en los días difíciles y arduos de la resistencia. A pesar de las carencias materiales, su espíritu se mantuvo siempre optimista, con una firme confianza en el futuro luminoso de la revolución.
En su poema Improvisado en Pac Bo, el Tío Ho describió así la vida en este lugar:
“Por la mañana, al arroyo; por la noche, a la cueva.
Gachas de maíz y brotes de bambú nunca faltan.
Sobre una mesa de piedra, irregular, traduzco la historia del Partido.
La vida revolucionaria es, en verdad, lujosa”.
En las montañas de Pac Bo, el Tío Ho tomó decisiones estratégicas fundamentales para el rumbo de la revolución vietnamita. Entre ellas destaca la directiva para la creación de la Brigada de Propaganda Armada para la Liberación de Vietnam, enviada al camarada Vo Nguyen Giap.
El 22 de diciembre de 1944, en el bosque de Sam Cao (actual bosque Tran Hung Dao), distrito de Nguyen Binh, se fundó ese cuerpo, integrado por 34 combatientes bajo el mando de Vo Nguyen Giap. Junto a una sencilla mesa de piedra, a orillas del cristalino arroyo Lenin y bajo la imponente montaña Marx, el Tío Ho continuó traduciendo al vietnamita la obra Historia manual del Partido Comunista (Bolchevique) de la Unión Soviética para la formación de los militantes.
La Casa de Exposición de la Zona de Reliquias Históricas Especiales Nacionales de Pac Bo, ubicada en la comuna de Truong Ha, fue construida en un terreno amplio y llano, con techos de tejas rojas, respaldada por una alta montaña y rodeada de frondosa vegetación. El lugar conserva valiosas imágenes y documentos históricos sobre el Presidente Ho Chi Minh y los primeros acontecimientos revolucionarios tras su vuelta al país.
Desde la cueva de Pac Bo, siguiendo los relatos históricos y las explicaciones de los guías, visitamos otros sitios vinculados a la presencia del Tío Ho durante sus años de actividad revolucionaria en Ha Quang. Entre ellos se encuentran la cueva Lung Lan, donde residió y trabajó a finales de marzo de 1941, la cueva Nguom Vai y el refugio de Khuoi Nam, el lugar donde permaneció más tiempo, construido al estilo de una casa sobre pilotes, seguro y discreto. También resaltan las cuevas Sli Dieng y Diem Tieu, así como la base de la casa de Ly Quoc Sung, donde se alojó en los primeros tiempos de su retorno al país.
El arroyo Lenin, donde el Tío Ho solía pescar, conserva un paisaje virgen y poético. Sus aguas cristalinas fluyen desde las profundidades de las montañas, reflejando la elevada silueta de la elevación Marx. En lo alto, los matorrales se inclinan sobre el agua, tiñendo el espacio de un intenso color verde.
Durante su estancia en Pac Bo, el Tío Ho dio nombre al arroyo Lenin y a la montaña Marx. Junto al arroyo, eligió grandes piedras planas como mesas naturales para redactar documentos. El murmullo del agua, nacido en el corazón del bosque, parece resonar como el eco de la revolución en los días previos al levantamiento general.
El profesor Nong Tuan Trung, docente de la escuela secundaria superior Thong Nong (Cao Bang), compartió: “Pac Bo conserva la imagen sagrada del querido Tío Ho y es una ‘dirección roja’ al que las jóvenes generaciones deben volver en su camino hacia las fuentes de la revolución vietnamita”.
Regresar a Pac Bo es volver al origen de la revolución. Cada cueva, cada arroyo, cada bosque y cada casa llevan impreso la imagen del Tío Ho. Las montañas y los bosques parecen entonar un himno en honor a sus inmensos méritos para la revolución vietnamita. Hoy, la vida en esta región es más próspera, transformándose y renovándose día a día. La sencillez del paisaje de Pac Bo sigue evocando, en el alma de quienes lo visitan, la imagen entrañable del padre venerado de la nación./.
- Realizado por: Thong Thien
- Textos: VNP/Periódico Quan Doi Nhan Dan (Ejército Popular)
- Fotos: VNP/VNA
- Diseñado por: Phong Thu